ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
Audi tiene un problema en Europa: sus modelos pensados solo para China y fabricados junto a la dueña de MG ya circulan en Alemania y son más baratos que muchos de sus modelos oficiales

Audi tiene un problema en Europa: sus modelos pensados solo para China y fabricados junto a la dueña de MG ya circulan en Alemania y son más baratos que muchos de sus modelos oficiales

{{author_name}}

Por: Luis Reyes

Publicado: 27.08.2026 13:24

En las calles de Hamburgo y Fráncfort ha empezado a verse un tipo de Audi que, según la propia marca, no debería existir en Europa. No lleva los cuatro aros clásicos. En su lugar muestra solo la palabra AUDI en mayúsculas. Se trata de los E5 Sportback y E7X, dos eléctricos desarrollados de forma específica para el mercado chino, fabricados en la planta conjunta de Audi y SAIC en Anting, cerca de Shanghái, y nunca incluidos en la oferta oficial europea.

Importación paralela, el problema de Audi

El canal que los ha traído no es la red de concesionarios de Audi, sino la importación paralela. La empresa que lo está haciendo posible se llama Auto China. Ya trabajaba con modelos de Xiaomi, SAIC o Li Auto y ahora ha sumado estos dos modelos a su catálogo.

Auto China compra las unidades en China, las envía a Alemania, gestiona la homologación individual o los documentos necesarios para circular y las pone a la venta. Según fuentes próximas al importador, las primeras unidades ya se han vendido y el interés es bastante alto.

En China el E5 Sportback parte de unos 235.900 yuanes, alrededor de 30.000 euros al cambio. El E7X se sitúa cerca de los 40.000 euros en origen. En Alemania Auto China anuncia el Sportback desde 59.980 euros antes de impuestos y el SUV desde 72.900 euros. El precio se duplica por el transporte, los aranceles a los eléctricos fabricados en China, la homologación, el IVA y el margen del intermediario. Aun así, el resultado sigue siendo inferior al de varios Audi oficiales de tamaño o potencia comparable vendidos en Europa y sí, esa diferencia es el gancho comercial.

Esto es lo que explica la demanda

La versión más potente del E5 declara 579 kW, unos 787 CV, cuenta con una batería de 100 kWh y 647 kilómetros de autonomía según el ciclo chino CLTC, más laxo que el WLTP europeo. Se ha citado una aceleración de 0 a 100 km/h en torno a 3,4 segundos. El E7X, un SUV de más de cinco metros con batalla de 3.060 milímetros, llega a 500 kW en las versiones de dos motores y usa una arquitectura de alta tensión de 800 o incluso 900 voltios. Ambos se apoyan en la Advanced Digitized Platform, desarrollada con SAIC, y en un ecosistema digital pensado para aplicaciones, pagos, asistencia a la conducción y servicios conectados del mercado chino que por cierto, nada tiene que ver con los modelos europeos.

Una submarca creada para China

Audi ha insistido en que estos coches se diseñaron a medida para el cliente chino que necesita ritmos de innovación más cortos, es muy sensible a los precios, valora el software profundamente integrado en el entorno local y necesita una propuesta de valor distinta.

Auto China sostiene que los vehículos cuentan con la certificación europea necesaria y que se encarga del registro, matriculación y de una garantía. Eso cubre el trámite formal de circular, pero no clarifica el tema de los recambios a medio plazo, diagnosis, actualizaciones de software, piezas de carrocería o la posición que tomará el fabricante si se produce algo grave.

El riesgo legal de comprar uno de estos coches es mayúsculo

En derecho de marcas de la Unión Europea rige el principio de agotamiento, lo que significa que el titular de la marca no puede impedir la reventa de un producto que él mismo —o alguien con su consentimiento— haya puesto en circulación dentro del Espacio Económico Europeo. Estos Audi, sin embargo, se vendieron primero en China. Al entrar en Alemania sin canal oficial, el importador asume la carga de demostrar que no hay infracción. Si el fabricante no ha autorizado esa puesta en el mercado europeo, puede reclamar incluso la destrucción de las unidades, sobre todo si el logotipo, el nombre y el diseño están grabados de forma inseparable en la carrocería y en el software.

Ya hay precedentes. El importador Autohelden lo intentó con el Xiaomi SU7 y la marca respondió con amenazas de acciones legales.

El caso más claro lo protagonizó el propio grupo Volkswagen con el ID.6 Crozz, un SUV eléctrico fabricado en China para China. Gregory Brudny, a través de Gregory’s Cars, importó unas veintidós unidades y las anunció en Alemania. Volkswagen consiguió medidas cautelares en 2023 y los coches fueron incautados y el litigio se alargó durante años. En 2026 un tribunal de Hamburgo dio la razón a la marca.

EL GARAJEvia El Garaje

¿Tú qué piensas?

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box