Imagina una obra tan colosal que necesita, en un solo año, la misma cantidad de cemento que consume todo Alemania. Imagina que emplea tanto acero como para construir 116 rascacielos Empire State. Y ahora imagina que, cuando empiece a funcionar, producirá cada año más electricidad que países enteros como España, Francia o Alemania.
Una obra tan loca y con esa infraestructura no podía venir de otro lugar que no fuese China. El gigante asiático siempre está a la cabeza de las innovaciones y lleva muchos años construyendo megaestructuras que no dejan de sorprender, pero la obra que acaba de poner en marcha en el Tíbet sube un escalón más.
Hablamos de la presa de Motuo (o Central Hidroeléctrica de Medog), ubicada en el curso del río Yarlung Tsangpo (el nombre tibetano del río Brahmaputra), que se encuentra en plena fase de construcción en el Gran Cañón de este río. Un cañón que ostenta el tiítulo del más profundo del mundo. Se espera que sea la planta hidroeléctrica más grande del mundo. Con una capacidad de aproximadamente 60,000 MW, triplicará la capacidad de la presa de las Tres Gargantas.
Aprovechando la pronunciada caída del río, los ingenieros chinos están perforando enormes túneles de desvío a través de las montañas del Himalaya (como Namcha Barwa) para construir una cascada de plantas de energía. El proyecto crea una gran dosis de tensión geopolítica con India y Bangladesh (ubicados río abajo) que temen que China tome el control total del flujo de agua y sedimentos en un río que es vital para sus poblaciones.
La bestia de cemento que China construye en el Tíbet
La ambición energética de China no tiene límites. La nación asiática ya es el mayor productor de electricidad del mundo, pero necesita la mayor cantidad de electricidad para hacer funcionar sus fábricas, sus ciudades y su creciente flota de coches eléctricos. Esta megapresa hidroeléctrica aprovechará el deshielo y las lluvias del Himalaya para generar una cantidad de energía limpia que marearía a cualquier ingeniero.
Para que te hagas una idea de la magnitud: la central de las Tres Gargantas, hoy la más grande del mundo, tiene una capacidad instalada de 22.500 megavatios (MW). Pues bien, la nueva presa del Yarlung Zangbo, también llamada presa de Medog, rondará los 60.000 MW. Esto es, casi el triple. En términos de generación anual, se estima que podría producir entre 300 y 360 teravatios-hora (TWh) al año. Para ponerlo en un ejemplo cotidiano: España consume al año unos 250 TWh, Francia unos 470 TWh y Alemania unos 500 TWh. Es decir, esta única presa podría generar más electricidad que España y Francia juntas (unos 720 TWh). O casi tanto como Alemania y España sumadas. Una barbaridad.
Un desnivel de vértigo: el secreto de tanta energía
La clave del proyecto está en la geografía. Estamos hablando de una presa más parecida a una montaña rusa gigante. Cuanto mayor sea la altura desde la que cae el agua, más velocidad adquiere y más fuerza tiene para mover las turbinas. Una central hidroeléctrica típica tiene un desnivel (llamado «salto») de entre 50 y 200 metros. Las Tres Gargantas, por ejemplo, tiene unos 80 metros de salto. Pero la presa del Yarlung Zangbo aprovechará un cañón donde el río desciende más de 2.000 metros en un tramo relativamente corto.
Piensa en una montaña rusa: no da lo mismo dejar caer una vagoneta desde 10 metros que desde 100. Con 2.000 metros de caída, el agua llegará a las turbinas como un martillo hidráulico imparable. Para canalizar ese salto, China no construirá una única presa alta, sino un sistema de túneles y varias centrales escalonadas que irán aprovechando el desnivel por tramos, como si fuera una escalera de agua. Un salto tan enorme permite generar la misma electricidad con mucho menos caudal de agua.
El monstruo de cemento y acero en números
Construir algo así no es una obra; es una epopeya. Las cifras que manejan los medios especializados son tan grandes que cuesta creerlas. Por eso conviene ponerlas en perspectiva con ejemplos cotidianos:
- Cemento: la obra consumirá en un solo año tanto cemento como toda Alemania en su conjunto. Alemania es un país industrializado que construye carreteras, puentes, túneles y edificios constantemente. Pues toda esa cantidad de cemento (decenas de millones de toneladas) será vertida en un único valle del Tíbet.
- Acero: se necesitará el equivalente al acero empleado para levantar 116 rascacielos Empire State. El Empire State de Nueva York tiene 381 metros de altura y se construyó con unas 60.000 toneladas de acero. Multiplica por 116 y obtienes casi 7 millones de toneladas de acero. Eso es más que todos los puentes y rascacielos de una ciudad como Madrid o Barcelona juntos.
- Coste: las estimaciones hablan de unos 130.000 millones de euros (o dólares, según la fuente). Para que te hagas una idea, el presupuesto anual de España ronda los 500.000 millones de euros. Es decir, esta presa costaría aproximadamente una cuarta parte de todo el gasto público de España en un año. O el equivalente a 130 veces el presupuesto de los Presupuestos Generales del Estado para I+D+i.
Un proyecto tan impresionante como polémico
No todo es idílico en este gran proyecto. La presa se sitúa en una región ambientalmente muy sensible y en una cuenca fluvial compartida con otros países. India y Bangladesh han expresado preocupación por las posibles consecuencias sobre el caudal, los sedimentos y la gestión futura del agua.
Los grupos ecologistas también alertan sobre los posibles impactos en ecosistemas de montaña considerados únicos, así como sobre los riesgos asociados a construir una infraestructura de estas dimensiones en una zona sísmicamente activa.
China sostiene que el proyecto minimizará los efectos ambientales y que no pretende alterar significativamente el flujo del río hacia los países situados aguas abajo.













