Stellantis está explorando reactivar su relación con la china Dongfeng porque quiere producir vehículos de forma conjunta tanto en Europa como en China. Según fuentes cercanas al grupo automovilístico, la idea aún está discutiéndose, pero ya hay movimientos de ambas partes.
Uno de los puntos clave sería abrir a Dongfeng el acceso a fábricas infrautilizadas de Stellantis en Europa. A cambio, el grupo chino podría fabricar en su mercado modelos de algunas marcas del consorcio europeo.
Fábricas en Europa y posibles inversiones chinas
Representantes de Dongfeng han estado recientemente visitando instalaciones en Alemania e Italia, lo que indica que el interés realmente existe. Entre las opciones que se barajan está que la compañía china termine invirtiendo o incluso entrando en el capital de alguna planta europea.
Con esto literalmente se matarían dos pájaros de un tiro y es que Stellantis necesita dar uso a fábricas que ahora mismo no están rindiendo y por el Dongfeng busca producir dentro de Europa para evitar en la medida de lo posible los aranceles y ganar terreno en el mercado comunitario.
Un movimiento pequeño dentro de una estrategia más ambiciosa
Stellantis lleva tiempo revisando su negocio porque se enfrenta a una demanda irregular y una competencia cada vez más agresiva, con nombres como Volkswagen o BYD apretando realmente fuerte.
En paralelo, el grupo también ha mantenido contactos con otras tecnológicas y fabricantes chinos como Xiaomi o Xpeng, aunque de momento no ha cuajado ningún acuerdo concreto. Aun así, la puerta sigue abierta a firmar con más de un socio.
Donde sí hay colaboración activa es con Leapmotor, con quien ya trabaja en Europa y cuya tecnología podría integrarse en marcas generalistas como Fiat u Opel.
¿Qué coche te compras?Una relación que viene de lejos
El posible acercamiento no sale de la nada. PSA (uno de los pilares de Stellantis) y Dongfeng ya colaboraban desde los años 90, cuando el objetivo era meter cabeza en el mercado chino.
En los últimos años esa relación se fue enfriando por la caída de ventas y una competencia local mucho más dura.
Reducir costes sin cerrar fábricas
Meter a un socio industrial dentro de Europa tiene varias ventajas para Stellantis y entre ellas encontramos las de reducir costes operativos, la de aumentar la utilización de sus plantas y por último, la de evitar cierres y despidos.
El grupo tiene decenas de fábricas en Europa, y varias de ellas están funcionando por bastante por debajo de su capacidad.
Marcas europeas bajo presión
Algunas marcas del grupo, como Alfa Romeo o Maserati, siguen sin levantar cabeza. Maserati, por ejemplo, acumula unas caídas en las ventas incluso en mercados clave como China.
La planta de Cassino, en Italia, que produce modelos de ambas marcas, fue la única del país donde la producción cayó en el primer trimestre.
Mientras Europa va a trompicones, en Estados Unidos la historia es muy distinta. Stellantis está metiendo mucho dinero para renovar sus gamas, especialmente en marcas como Jeep.
Para ordenar todo este lío estratégico, Stellantis ha contratado asesores como McKinsey. Además, su CEO, Antonio Filosa, tiene previsto detallar el plan a futuro en un evento que se celebrará el próximo 21 de mayo así que tendremos que esperar para ver que pasa.













