Ya lo adelantaba nuestro compañero Chema ayer con la prueba del Renault Clio y sus 27.000 euros de híbrido, el mercado está así de caro. Y no, la gente no es tonta y si viene una marca y te ofrece más por menos pues pasa lo que pasa, que hay sorpresas.
En un mercado donde los coches eléctrificados premium suelen costar un riñón, aparece un modelo que lo cambia todo. El OMODA 9 no ofrece unas prestaciones de superdeportivo a un precio que parece sacado de una promoción de Black Friday. Y los números no mienten, la gente lo está comprando casi de dos en dos.
Un auténtico cohete con etiqueta de “casi regalado”
Imagina un vehículo que acelera de 0 a 100 km/h en solo 4,9 segundos, tiene 537 CV bajo el capó y una autonomía que roza los 1.100 kilómetros. Suena a sueño de ingeniero, ¿verdad? Pues para los afortunados que ya lo conducen, es pura realidad.
Lo más sorprendente no es solo su potencia bruta, sino el hecho de que la marca lo esté ofreciendo a un precio que muchos describen como casi de regalo. Mientras los rivales premium cobran fortunas por prestaciones parecidas, el OMODA 9 llega al mercado con una propuesta que hace que los compradores se froten los ojos dos veces antes de firmar el contrato.
Las cifras no mienten
Cerrar el año 2025 con 3.177 unidades vendidas ya era un buen resultado para un modelo relativamente nuevo y que según la propia marca, era un “modelo en el que no tenían muchas expectativas de ventas”. Pero lo que está ocurriendo en 2026 supera cualquier previsión que un analista pueda hacer.
Entre enero y abril de este año, las ventas del OMODA 9 se han disparado un 21.700% respecto al mismo periodo del año anterior. ¿Cómo? Vendiendo 1.526 unidades solo hasta el 30 de abril. Es decir, el coche prácticamente está volando de los concesionarios.
Los clientes no dudan. Llegan, prueban, comparan… y se lo llevan. Y no son solo los que buscaban un coche eléctrificando “normal”. Cada vez más, los que antes miraban marcas de lujo están cambiando de bando.
Robando clientes a las marcas de siempre
Aquí está el detalle que más duele a la competencia. El OMODA 9 no está creciendo porque atraiga a nuevos compradores a una marca joven. Está creciendo porque está quitando clientes directos a las marcas premium como Mercedes, Audi, o la mismísima Porsche.
Conductores que hace un año habrían firmado sin pensarlo por un modelo alemán o sueco de alta gama ahora se decantan por el OMODA 9. ¿El motivo? La misma potencia, más autonomía y, sobre todo, un precio que permite a muchos acceder a un coche que antes estaba fuera de su alcance.
La marca china ha conseguido lo que parecía imposible, crear un producto que combina tecnología punta, diseño moderno y un posicionamiento de precio que hace que la gente diga “¿por qué pagar más?”.
¿Qué está pasando realmente?
Los expertos del sector llevan meses intentando explicar el fenómeno. Algunos hablan de la relación calidad-precio imbatible. Otros destacan que, por primera vez, un coche con estas prestaciones no obliga a elegir entre “ser ecológico” o “divertirse conduciendo”.
Lo cierto es que el OMODA 9 ha encontrado el punto exacto donde se cruzan tres cosas que los compradores buscan desesperadamente en 2026:
- Prestaciones de infarto
- Autonomía real para viajes largos
- Precio que no requiera hipotecar la casa
Y mientras los fabricantes tradicionales siguen discutiendo sobre cómo recortar sin que se note y sin perder imagen, OMODA ya está entregando llaves a cientos de conductores cada mes.
Con estos números sobre la mesa, todo indica que 2026 va a ser el año de consolidación del OMODA 9 como uno de los grandes disruptores del mercado. No es solo un coche más en el catálogo. Es la prueba de que las reglas del juego están cambiando para las marca “legacy” y que ahora cualquiera puede venir con un producto mejor que el tuyo y más barato y pisarte el césped del jardín de tu propia casa.













