Nadie se sube al volante pensando que algo puede salir mal y va a tener un accidente, pero es una posibilidad ir con tu coche impecable y, de repente, pum. Un golpe, los nervios a flor de piel y al otro conductor se le escapa un “yo no he sido”. En ese momento solo hay dos opciones: perder los papeles o coger el parte amistoso.
Parte amistoso: qué es y para qué sirve
Imagina que el parte amistoso es un “selfie legal” del accidente. Es un documento estandarizado europeo donde los dos conductores cuentan su versión en el mismo papel. Al firmarlo, las aseguradoras lo aceptan como la versión oficial, lo que activa el proceso para que te reparen el coche o te indemnicen sin esperar meses. Eso sí: es para golpes leves sin heridos graves. Si hay sangre o el otro se niega a colaborar, llama a la policía.
Paso a paso: así se rellena sin errores
Esperemos no tener que rellenar nunca ninguno, pero si nos vemos en la tesitura de haber tenido un accidente es clave saber coo rellenarlo de forma correcta. Coge el parte (el verde y el blanco) y un bolígrafo, nunca a lápiz o en rojo .
- Los datos: escribe la fecha, la hora exacta y el lugar (calle o punto kilométrico). Esto es clave para que tu seguro sepa que estabas en regla.
- ¿Quién es A y quién B?: da igual quién tenga la culpa. Tú eres el A y el otro el B. Rellena cada uno su columna con matrícula, marca y modelo. Lo más importante: los datos del seguro. Mira la tarjeta o el recibo; el número de póliza es sagrado.
- La clave está en las casillas: aquí viene lo más importante del proceso. Hay 17 casillas que describen maniobras (“estaba parado”, “cambiaba de carril”, “salía del aparcamiento”). Marca solo la que estabas haciendo tú. Si te chocaron por detrás estando tú quieto, que quede claro que estabas parado.
- La zona dañada: hay unos dibujitos de coches. Tacha la zona donde te ha golpeado (delantera, lateral…). Si el impacto fue en un sitio concreto, sé específico.
- El dibujo: no hace falta ser Dalí, pero el croquis vale más que mil palabras. Dibuja la calle, el cruce y los coches con flechas para que se vea quién iba hacia dónde. Si había un Stop o un semáforo, dibújalo.
- Las firmas (lo más delicado): lee todo antes de firmar. Si ves que el otro ha marcado algo que no es verdad, NO FIRMES. Como dice la Guardia Civil: si lo firmas, lo aceptas . Una vez firmado, no hay vuelta atrás. Si no hay acuerdo, llama a los agentes .
Trucos para evitarse un disgusto
Más allá del accidente, que ya es un problema, lo peor viene después por lo que es importante tener varias cosa en cuenta:
- Testigos y fotos: aunque firméis, saca fotos de los coches, las señales y el entorno. Si alguien lo vio, pídele el teléfono y anótalo en el parte. Luego, si el otro cambia de versión, tienes pruebas.
- Posibles lesiones: hoy estás bien, pero mañana amaneces con tortícolis. Si sientes algo, aunque sea leve, marca la casilla de “heridos”. Si no lo haces, el seguro te dirá que “no consta” y no pagará la rehabilitación.
- Nada de prisas: nunca te vayas sin firmar ni dejes que se marche el otro. Si se niega a firmar, se considera que no hay acuerdo y toca llamar a la policía sí o sí.
¿Y si no llevo el papel? Solución digital
No pasa nada. No te comas la cabeza buscando un folio. Si tienes móvil, baja la app “ParteAccidente” (o la de tu aseguradora). Ahí puedes rellenarlo digitalmente, hacer el croquis y hasta adjuntar las fotos. La app de UNESPA (IDEA) tiene la misma validez legal que el papel.
Parte amistoso de accidente para imprimir
No siempre tendrás cobertura ni batería en el móvil. Por eso, tener un parte amistoso físico en la guantera es como llevar un paraguas: no llueve hasta que lo necesitas. Puedes descargar el modelo oficial de la DGT o de UNESPA (la patronal de seguros) en formato PDF, imprimirlo en folio tamaño A4 (mejor si es en papel blanco por las dos caras) y guardarlo doblado con un bolígrafo de tinta negra o azul.
Así, si hay un golpe, no tendrás que pedirle el parte al otro conductor ni depender de que él lleve uno. También existen versiones de bolsillo en papel autocopiativo que venden en estancos o grandes superficies por menos de dos euros. La clave está en que el impreso sea el modelo europeo normalizado (azul y verde), porque todas las aseguradoras lo reconocen sin excusas. Imprime tres o cuatro copias, mételas en una bolsa zip junto a un bolígrafo, y olvídate de buscar un folio con el otro coche parado en mitad de una rotonda.













