Habrás oído mil veces eso de que en eólica manda el número de molinos: cuantos más pones en un monte, más luz sacas. A finales de los noventa funcionaba literalmente así, y medio Aragón se llenó de aerogeneradores pequeñitos que hoy, al lado de lo que se instala, parecen ventiladores de sobremesa.
Pues en Muel, a un paso de Zaragoza, acaban de demostrar lo contrario. Donde giraban 27 aerogeneradores ahora hay tres. Y esos tres dan luz a más del doble de casas que el parque viejo entero.
Y no, no hay truco.
Hay física, hay rotores enormes y hay una lección que buena parte de la flota eólica española va a tener que aprender en los próximos años. Os lo cuento con calma, que merece la pena.
Los 27 veteranos de las Planas de La Muela
El parque original se levantó a finales de los noventa en el paraje de las Planas de La Muela, dentro del término municipal de Muel. Eran 27 Nordtank NTK600/43, máquinas danesas de 600 kW cada una con un rotor de 43 metros de diámetro. Entre todas sumaban 16,2 MW. Nordtank, por cierto, ya ni existe como marca: acabó integrada en NEG Micon, que a su vez terminó dentro de Vestas.
Cada una pesaba en torno a 86 toneladas con la torre incluida, según la ficha estándar del modelo que recoge la base de datos The Wind Power. RWE no ha dado el peso exacto de las unidades de Muel.
Y es que esos molinos han trabajado lo suyo. En 27 años produjeron 800 GWh, lo que sale a unos 30 GWh al año de media. Se desconectaron de la red a finales de marzo del año pasado, y Robert Navarro, entonces presidente y consejero delegado de RWE Renewables Iberia, los despidió con un «Ha llegado el momento de decir adiós a las 27 turbinas» que recoge el comunicado de RWE del inicio de la obra.
Tres Nordex con palas de 80 metros
En su lugar, la constructora GES ha levantado tres Nordex N163/6.X. El nombre ya da la pista: 163 metros de rotor, casi cuatro veces el diámetro de las Nordtank, con palas de una sola pieza de unos 80 metros. Cada rotor barre 20.867 m², catorce veces más superficie que uno de los viejos.
Entre las tres suman 19,97 MW, unos 6,66 MW por máquina. Dicho de otra forma, cada Nordex nueva tiene la potencia de once Nordtank juntas. Cuando RWE anunció la obra hablaba de 19,8 MW, así que al final se ha quedado un pelín por encima.
Lo que no he conseguido es la altura de buje exacta de Muel. Nordex ofrece este modelo con torres de hasta 164 metros según su ficha del N163/6.X, y GES habló de aerogeneradores de más de 160 metros de altura, pero RWE no ha publicado el dato. Tampoco aparece en la ficha del fabricante el peso de la góndola.
La obra ha sido rapidísima: ocho meses entre el desmontaje de los viejos y la puesta en marcha de los nuevos, que llegó en diciembre del año pasado. Y con un detalle que me parece clave: los tres comparten la misma conexión a la red que tenían los 27 de antes.
¿Cómo sale el doble de luz con solo un 23% más de potencia?
Vamos con lo que de verdad tiene miga. La potencia instalada solo ha subido un 23%, de 16,2 a 19,97 MW. Sin embargo, RWE calcula que el parque pasa de abastecer a 9.400 hogares a 21.000, más del doble. ¿Cómo se come eso?
La explicación está en que los megavatios de un aerogenerador marcan su techo, lo que da cuando sopla fuerte, y no lo que produce a lo largo del año. Lo que importa es cuántas horas pasa cerca de ese techo. En las Nordtank, cada metro cuadrado de rotor tenía que mover unos 413 W de generador; en las Nordex nuevas, unos 319 W. Con menos generador por cada metro cuadrado de pala, la máquina llega antes a su potencia máxima y se pasa muchas más horas ahí. A eso súmale que una góndola colocada mucho más alta encuentra un viento más constante que el que pillaban las viejas. Nordex, de hecho, vende este modelo como una máquina pensada para emplazamientos de viento bajo y medio.
Si sumas las superficies, las 27 viejas barrían entre todas unos 39.200 m² y las tres nuevas, unos 62.600 m². Es un 60% más de «red» para cazar viento con 24 máquinas menos. Esa cuenta, igual que la de los vatios por metro cuadrado, es mía a partir de los diámetros, pero ayuda a entender por qué la producción sube mucho más que la potencia.
Lo que no os puedo dar es la producción anual en GWh, porque RWE no la ha publicado. Solo da la equivalencia en hogares. Si mantienes el mismo consumo por casa que salía con el parque viejo, estaríamos en algo más de 65 GWh al año, pero insisto en que es una cuenta de servilleta y no un dato oficial.
Por cierto, habréis leído por ahí que la producción sube algo más de un 50%. Es verdad, pero se queda muy corto: con los números de la propia RWE, el salto es de más del doble.
Muel se queda con una máquina de cada nueve
Comparado con otras repotenciaciones en España, lo de Muel es de lo más radical en número de máquinas. Acciona anunció que cambiaría los 98 aerogeneradores de Tahivilla, en Tarifa, por 13 Nordex para producir un 72% más. Iberdrola planteó dejar en 38 las 237 máquinas de sus cuatro primeros parques repotenciados, con un 30% más de electricidad.
Muel se queda con una de cada nueve. Su salto de producción está por encima de esos dos casos, aunque por debajo de la media europea que manejaba WindEurope, que hablaba de reducir un 25% las turbinas y más que triplicar la producción.
La diferencia tiene explicación. En Muel la conexión a la red es la misma y la potencia apenas sube, así que todo el margen sale de exprimir mejor el viento y no de meter más megavatios. Para un monte que ya tenía su enchufe hecho, me parece la forma más sensata de hacerlo.
81 palas y 1.825 toneladas de hierro fuera del monte
La otra mitad de la historia es qué se hace con todo lo que se baja de ahí arriba. RenerCycle, una empresa de economía circular especializada en desmantelar parques, se ha encargado de los 27 aerogeneradores. Según RWE, 1.350 componentes se reacondicionan para montarlos en otros parques de la compañía y se han recuperado 1.825 toneladas de material férrico.
Bureau Veritas ha dado al proyecto el certificado ZeroWaste porque se ha recuperado o reciclado más del 99,8% del material, palas incluidas. Son 81 palas, tres por molino, y son lo más difícil de reciclar de un aerogenerador porque mezclan fibra de vidrio y resinas.
Cuando arrancó la obra, el plan era llevarlas a la planta Waste2Fiber que Acciona y RenerCycle desarrollaban en Lumbier (Navarra). El comunicado de puesta en marcha de RWE ya no menciona esa planta y habla de recuperar la fibra y las resinas para otros sectores, así que no puedo confirmaros dónde han acabado exactamente.
Si os interesa el lío de las palas, en Iowa ya funciona una planta que las tritura y las convierte en aditivos para carreteras.
España tiene muchos más Mueles esperando
Esto no es una rareza aragonesa. RWE calcula que unos 10 GW de eólica terrestre en España van a cumplir 25 años de funcionamiento, y ya os contamos que tenemos la flota eólica más vieja de Europa.
Para mí, Muel es el ejemplo perfecto de por qué la repotenciación debería ir bastante más rápido: menos máquinas en el monte, el mismo enchufe a la red y más del doble de casas con luz. Es una pasada.
Lo que me chirría es lo poco que se cuenta. El proyecto ha recibido dinero de los fondos NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, pero ni la cuantía de esa ayuda ni la inversión total están publicadas. Tampoco se sabe quién compra la electricidad, porque RWE firmó un contrato de compraventa (PPA) con un comprador que ha preferido no dar su nombre. Con dinero público de por medio, la producción anual y lo que ha costado deberían estar encima de la mesa.
La inauguración oficial se celebró el 8 de octubre en la subestación del parque, en un acto organizado por RWE Renewables Iberia en el que intervino la directora de Energías Renovables y Mercado Eléctrico del IDAE, Carmen López Ocón.













