Polestar ya está preparando el relevo del Polestar 2, la berlina eléctrica con la que ha logrado hacerse un verdadero hueco en el mercado, y lo hace con un planteamiento completamente nuevo, estrenando plataforma, baterías y motores, y se confeccionará en una arquitectura eléctrica de 800 voltios. También cambia el diseño, más bajo y más ancho, acercándose al Polestar 4 y al Polestar 5.
Estos cambios esconden una estrategia, pelear con el BMW i3. Así lo reconoce Joakim Rydholm, responsable de dinámica de conducción de la firma. “Vamos a superar al nuevo i3; eso es algo que debemos hacer”. De momento, se esconde lo más importante de este nuevo vehículo, lo que más importa, la autonomía y la potencia de carga, determinante para el tiempo de carga.
El Polestar 2 y su nacimiento
El Polestar 2 actual, el coche más popular de la marca, tiene sus orígenes en 2016, cuando era el Volvo Concept 40.2, un prototipo desarrollado antes de que Polestar fuera una marca independiente. Se presentó en 2019 como alternativa de diseño y tecnología al Tesla Model 3, y desde entonces ha recibido varias actualizaciones, pero su sistema eléctrico sigue siendo de 400 voltios. Mientras tanto han aparecido rivales con plataformas más modernas, baterías más grandes, arquitecturas de 800 voltios y tiempos de carga mucho más cortos.
El relevo no será una puesta al día, y Polestar ha confirmado oficialmente que será un coche completamente nuevo. Será más bajo, más ancho y más largo, con una firma luminosa diurna nueva, y dejará de ser el fastback elevado de hoy para parecerse a una berlina, en la línea del Polestar 5, el gran turismo de cuatro puertas de la marca. Polestar ya ha enseñado un primer adelanto, y la presentación está prevista para 2027, con algunas informaciones que sitúan el lanzamiento a principios de ese año.
Plataforma flexible, y la SEA es solo una hipótesis
Polestar no ha dicho en qué plataforma se apoyará. Su consejero delegado, Michael Lohscheller, solo ha hablado de una arquitectura nueva y flexible, que se puede adaptar a distintas longitudes, anchos de vía y alturas, y que servirá también para el Polestar 7, un SUV medio previsto para 2028 que se fabricará en Europa. Se ha especulado con que sea la SEA, la de Geely que ya usa el Polestar 4, que admite tanto 400 como 800 voltios, pero es una hipótesis, no un dato confirmado por la marca. Compartir base con el 7 permitirá repartir el desarrollo y reducir costes. El Polestar 2 actual se fabrica en China, y las informaciones disponibles no precisan dónde se hará el nuevo.
La experiencia del Polestar 5 se nota sobre todo en el comportamiento. Rydholm, responsable de dinámica de conducción y puesta a punto del chasis, cuenta que de ese coche salen las soluciones de dirección y la amortiguación activa que usará el nuevo 2, para que sea más preciso sin convertirse en un coche radical. Es la parte en la que Polestar cree que puede ganar al BMW, y tiene lógica: en eficiencia, autonomía y carga igualar al i3 será mucho más difícil, y todavía no hay cifras. La promesa de Rydholm, además, es un objetivo de desarrollo, no el resultado de una comparativa.
Las dos cifras que faltan, frente a las del i3
El BMW i3, construido sobre la plataforma Neue Klasse, tiene una arquitectura de 800 voltios, carga de hasta 400 kW y, según la versión, una autonomía WLTP de hasta 892 km en el i3 50 xDrive, una cifra que mucha información redondea a 900. Ya se vende en Dinamarca, y esas cifras son todavía datos preliminares del fabricante. El nuevo Polestar 2 también tendrá, según lo publicado, una arquitectura de 800 voltios, un salto grande respecto a los 400 actuales, pero Polestar no ha aclarado si admitirá los 400 kW de carga en corriente continua, ni qué autonomía persigue, ni la potencia, la capacidad de la batería o la velocidad máxima.
Confeccionar el coche en una arquitectura de 800 voltios conlleva igualar la potencia con menor corriente, por tanto, genera menos calor y permite que la carga sea más eficiente. Aunque es necesaria para lograr una potencia final mayor, no es suficiente, dependerá también de la batería y del propio sistema de refrigeración. Por tanto, los 800 V son un requisito más para competir con el i3, pero no el único.
Y habrá más rivales, porque el Polestar 2 también se enfrenta en el mercado al Mercedes-Benz Clase C eléctrico y al Tesla Model 3, este último, precisamente el considerado su primer gran rival en el mercado. A medida que se acerque la fecha de su presentación, iremos conociendo más detalles respecto a la batería, potencia y autonomía. Por el momento, solo se puede hablar de intenciones, pero faltan los datos, porque el BMW i3 ya es una realidad en algunos mercados europeos, pero el Polestar 2 de momento es solo diseño y promesas.









