Cuando llega el momento de la presentación de un nuevo BMW Serie 3, el mundo del automóvil se detiene por completo durante un instante. Desde que nació en 1975, se han vendido más de 20 millones de unidades en todo el planeta, ya van siete generaciones, y el modelo supone alrededor del 30% de las ventas totales de BMW en toda su historia, y sin contar motocicletas, solo el terreno del automóvil. Y ahora la octava generación es la nueva realidad, código interno G50, y por primera vez, ningún motor diésel y ningún cambio manual en toda la gama.
El final de una era que empezó con el E21
Esto es lo que de verdad marca a esta generación: el primer Serie 3 fue el E21 de 1975, inauguró la idea del sedán deportivo compacto tal y como la conocemos hoy, y desde entonces siempre hubo opción de cambio manual en algún punto de la gama. Con el G50 eso se acaba. No hay ninguna versión con palanca y embrague, en ningún mercado, algo que convierte a esta generación en un punto de inflexión bastante más profundo de lo que sugiere a primera vista.
El Serie 3 se construye sobre la arquitectura CLAR II, una evolución de la plataforma que ya sostenía al G20 saliente y al actual X3, y no sobre la Neue Klasse, que BMW reserva exclusivamente para sus eléctricos. Los prototipos camuflados llevaban probándose en Nürburgring y carreteras públicas desde 2024, así que el desarrollo lleva ya un tiempo largo rodando antes de esta presentación.
Entre 4,75 y 4,77 metros, interior sin mando giratorio
Mide entre 4,754 y 4,765 metros de largo según la fuente consultada, 1,85 metros de ancho, 1,455 de alto, con una batalla de 2,86 metros, ligeramente más larga que la del G20 saliente. El maletero ofrece 450 litros, 30 más que el i3, aunque 30 menos que el modelo al que sustituye.
Por dentro desaparece el mando giratorio iDrive que había definido la marca durante años. El nuevo BMW Panoramic iDrive se compone de cuatro elementos: el Panoramic Vision, que proyecta información a lo largo de toda la base del parabrisas, un Head-up Display 3D opcional, una pantalla central de 17,9 pulgadas con diseño Free-Cut orientada hacia el conductor, y un volante multifunción rediseñado.
El sistema operativo es BMW Operating System X, con asistente de voz basado en Amazon Alexa+ para conversaciones más naturales, y Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos de serie.
443 CV, y el i3 eléctrico que ya habíamos visto antes
Del diseño del i3 eléctrico sabemos cosas desde marzo, construido sobre la Neue Klasse de verdad, con celdas cilíndricas, arquitectura de 800 voltios, carga bidireccional, y hasta 912 km de autonomía según la variante. Visualmente ambos se parecen bastante, aunque las diferencias bajo la chapa son profundas: el Serie 3 de combustión necesita capó y aletas delanteras más largas para alojar motores de cuatro y seis cilindros, cosa que el eléctrico no necesita.
El modelo tope de gama, el M350 xDrive, monta el seis cilindros en línea de 3,0 litros con microhíbrido de 48 voltios, 443 CV y 580 Nm, 69 CV más que el actual M340i gracias en parte a nuevos turbocompresores. Tracción total, caja automática de ocho velocidades, 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, 250 km/h limitados electrónicamente. Y por primera vez en un M «descafeinado», estrena modo Drift, una función hasta ahora reservada al propio M3, que envía toda la potencia al eje trasero con el control de estabilidad desactivado, aunque llegará mediante actualización de software ya entrado 2027, no de serie desde el primer día.
Para las versiones más racionales están el 318, con 156 CV, y el 320, con 211 CV, todos cuatro cilindros turbo de 2,0 litros con microhíbrido, con caja automática de ocho marchas y propulsión trasera de serie. Ya sin la letra «i» al final del nombre, reservada ahora en exclusiva al Serie 3 eléctrico. A lo largo de 2027 llegará también un híbrido enchufable, previsiblemente un 330e en torno a los 300 CV, aunque BMW todavía no ha dado cifras oficiales de esa variante.
Y los aficionados al M3 tendrán después tanto una versión con el biturbo de seis cilindros como, por primera vez en la historia del nombre, un M3 completamente eléctrico con cuatro motores.
Fabricación por primera vez fuera de Múnich
Las versiones de combustión se fabricarán en Dingolfing, Baja Baviera, la mayor planta de BMW del mundo, a partir de noviembre de este año, mientras que Múnich, cuna histórica del Serie 3, se queda exclusivamente con el i3 eléctrico. En Norteamérica, la planta de San Luis Potosí se fabricará el i3 a partir de 2027, junto a la iX3.
En Alemania el 318 arranca desde 49.900 euros, el 320 desde 54.900, y el M350 xDrive desde 80.900, todos por encima de sus equivalentes actuales. Los libros de pedidos ya están abiertos en los concesionarios BMW, con entregas previstas para principios de 2027.









