¿Ya nos sigues en Google? F1 y motor en Discover Seguir

¿Cómo hace Noruega para que casi todos los coches nuevos que se compran sean eléctricos? Llevan 35 años trabajando en algo que España no se ha atrevido a copiar

¿Cómo hace Noruega para que casi todos los coches nuevos que se compran sean eléctricos? Llevan 35 años trabajando en algo que España no se ha atrevido a copiar

{{author_name}}

Por: Rosa Vázquez Freire

Publicado: 14.05.2026 15:30

La electrificación está siendo la hoja de ruta en el mercado del motor, pero es cierto que en el parque automovilístico de España aún reina la combustión. La transición se está realizando, pero más lenta de lo esperado y con muchos conductores siendo reticentes y apostando por la hibridación sin dar el paso al eléctrico 100%. Sin embargo, hay países en Europa donde 96 de cada 100 coches nuevos ya no echan humo.

Eso es lo que ocurre hoy en Noruega. En 2025, el 95,9% de las matriculaciones fueron coches eléctricos puros. En diciembre rozaron el 98% y en abril de 2026 han alcanzado el 98,6%. Allí apenas se venden coches de gasolina: solo 487 en todo 2025.

Este éxito no es fruto de la casualidad ni de una moda. Noruega lleva 35 años trabajando en ello, desde 1990. Y lo ha hecho con una fórmula que muy pocos países han aplicado: no solo ha premiado al coche eléctrico, sino que ha castigado al de combustión con impuestos tan altos que comprar uno se ha vuelto una locura económica.

El «látigo fiscal»: la verdadera clave del éxito noruego

Cuando pensamos en fomentar la compra de coches eléctricos, lo primero que nos viene a la cabeza es el modelo que empleamos en España intentando fomentar la compra con ayudas como el Plan Auto +, descuentos en el impuesto de matriculación… Noruega también hizo eso, pero fue más lejos. Aplicó la lógica inversa: penalizar tanto al coche de gasolina o diésel que al comprador le salga más barato, casi por obligación, comprar un eléctrico.

¿Cómo lo han logrado? Acumulando impuestos sobre el coche de combustión:

Únete a la conversación · El Paddock
27 usuarios debatiendo F1 y motor
  • Un IVA del 25% (de los más altos de Europa) que el eléctrico no pagaba.
  • Un impuesto de matriculación que castiga las emisiones de CO₂, los óxidos de nitrógeno (NOx) y el peso del coche.
  • Peajes urbanos muy caros para los coches de combustión, mientras los eléctricos pasan gratis o casi gratis.
  • Aparcamiento regulado costoso para los que contaminan.
  • Impuestos a los carburantes entre los más altos del mundo.

El resultado: un coche de gasolina o diésel puede llegar a costar entre un 50% y un 100% más que su equivalente eléctrico a lo largo de su vida útil. El comprador noruego no se pregunta «cuánto me ahorro con el eléctrico», sino «cuánto voy a pagar de más si elijo el diésel». Y la respuesta, entre 15.000 y 30.000 euros extra solo en impuestos, echa para atrás a cualquiera.

35 años de política sin cambios: la estabilidad que España no ha tenido

Otro factor clave, y quizá el más difícil de copiar, es la paciencia y la constancia. Noruega aprobó las primeras exenciones fiscales para el coche eléctrico en 1990, cuando apenas existían modelos a la venta. En 1996 reforzaron las medidas. En 2001 eliminaron el IVA para los eléctricos. En 2017 se fijaron el objetivo de que el 100% de los coches nuevos fueran eléctricos en 2025… y lo han cumplido.

Lo importante aquí es que todos los gobiernos noruegos, de izquierda, de derecha o de coalición, han mantenido el rumbo sin cambiarlo. No hay bandazos legislativos. Eso da seguridad a los fabricantes y a los compradores. En España con cada legislatura cambia el plan de movilidad.

La paradoja del petróleo

Noruega es el sexto mayor exportador de petróleo del mundo y la primera potencia petrolera de Europa Occidental. Los ingresos de ese crudo del Mar del Norte han alimentado el mayor fondo soberano del planeta: más de 1,7 billones de dólares en 2026. ¿Y qué hacen con ese dinero? Pues financiar la transición eléctrica en su propio país. Es decir, venden el petróleo a otros (incluida España) y con las ganancias electrifican su flota de coches, ferris y transportes. Esto les ha permitido renunciar a miles de millones en impuestos durante décadas sin hundir sus cuentas públicas.

¿Imposible en España?

Además de que España no cuenta con ese salvavidas como es el petróleo, hay más razones por las que, al menos ahora mismo, copiar ese modelo sería un imposible.

Por un lado, España depende de la recaudación de impuestos, no tenemos un fondo ni un plan B. Además, en nuestro país hay industria automovolística, en Noruega no. Somos el segundo fabricante de Europa y eso genera empleo directo para más de 60.000 personas y suponen el 10% del PIB industrial. Castigar la combustión podría ser muy arriesgado.

Por otro lado, en Noruega, el 90% de la electricidad es hidroeléctrica y casi toda es renovable. Allí un coche eléctrico es de emisiones casi cero desde el origen. En España, las renovables cubren alrededor del 60% de la generación.

Otra diferencia importante, es que Noruega tiene 14 habitantes por kilómetro cuadrado y la mayoría vive en casas unifamiliares con garaje. España tiene 95 habitantes por km² y millones de familias en pisos sin punto de recarga propio.

Y, por último, como ya hemos dicho, Noruega ha mantenido el mismo rumbo 35 años. España cambia de política fiscal y de ayudas cada legislatura.

EL PADDOCKvia El Paddock

¿Tú qué piensas?

Entras con Google al publicar
MARSHALAFICIONADOINGENIEROTEAM PRINCIPALCAMPEÓN ★
EL PADDOCKComunidad F1 y motor
Visitar →
Rosa Vázquez Freire

Rosa Vázquez Freire

Gallega nacida en 1987. Rosa cursó periodismo y su trayectoria profesional comenzó en su ciudad natal escribiendo en distintas secciones de El Correo Gallego, pasó por Correo TV y Compostela 24 horas. Antes de crear sus propios proyectos. Amplia experiencia redactando contenidos web de motor, F1, deportes... y dirigiendo la redacción de Grada 3 durante años

Contacto: info@autonocion.com
motornoción · El Box