Apenas han pasado dos semanas desde que Fernando Alonso renovara su contrato con Aston Martin, y ya empiezan a salir los rumores de su próxima renovación. De momento, ha firmado un año, pero el posible regreso de los V8 para el año 2030 podría alargar aún más la carrera del piloto español. Eso le llevaría a competir, al menos, hasta los 49 años, una auténtica locura, al alcance de solo unos pocos elegidos, Alonso es uno de ellos.
Los motores V8 y su vuelta a la F1
La F1 vuelve a África, y durante el evento oficial para presentar el Gran Premio de Ruanda, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, dejó más que abierta la posibilidad de volver a los motores V8, los motores más atractivos de la F1 moderna, los protagonistas del Gran Circo desde el 2006 hasta el 2013. Podrían regresar 17 años después.
No serían exactamente iguales, pero muy parecidos, la normativa ambiental y los combustibles obligan a adaptarlos a los combustibles 100% sintéticos y sostenibles, no supondría ningún problema para los fabricantes, pero es importante matizar.
Según el mandamás de la FIA, el objetivo es reducir el peso de los monoplazas en unos 80 kilogramos y recortar los gastos. Pero detrás de este cambio hay mucho más, el principal, dar un paso atrás respecto a la normativa actual, muy criticada en el mundo del motor, devolver el espectáculo que supone contar con coches más ligeros, más hábiles, y recuperar el sonido único que ha caracterizado históricamente a la F1 y que se ha perdido en los últimos años con una tecnología híbrida donde la electrificación ha ganado terreno a la combustión interna.
Solo intenciones, nada oficial
De momento, estas declaraciones no significan que se confirme la vuelta de los V8 a la competición. Dejó la fecha abierta para el 2030, podría ser 2031, o que no regresaran nunca. Hay mucho en juego, comenzando por la industria, por el desarrollo, y el papel que pueden jugar determinadas marcas. Por ejemplo, un gigante como Mercedes siempre se ha mostrado muy abierto a la transición eléctrica, y un paso atrás tan drástico supone ir en contra de lo que viene años abogando, aunque la marca alemana siempre ha defendido los intereses de la competición por encima de lo demás, pero algo tendrá que decir.
También habrá que ver a otros motoristas como Honda o Audi. El primero, en crisis con la unidad de potencia actual, volvió al Gran Circo por la electrificación después de abandonarlo si la F1 no daba el paso que dio. Y Audi también ha entrado en la F1 por los motores eléctricos. La competición, con el regreso de estos motores, se juega la espantada de importantes motoristas, y la amenaza de que solo participen en la competición unas pocas firmas puede evitar el cambio. Ferrari también podría plantear diferentes escenarios, aunque no se concibe una F1 sin la escudería italiana.
Ben Sulayem afirmó tener el respaldo de la FOM (Formula One Management), al igual que de las marcas, pero las marcas mencionadas van a necesitar muchos argumentos para abandonar la tecnología híbrida.
Fernando Alonso hasta 2030
Sería impensable plantearse que un piloto profesional pudiera competir en la máxima categoría rozando los 50 años, pero si alguien puede, ese es Fernando Alonso. El asturiano siempre ha mirado a los V8 con nostalgia, nunca ha pedido su regreso, sabe que el mundo avanza y entiende hacia dónde se ha movido la F1. Tampoco ha criticado la electrificación en el mundo del motor, pero sí ha denunciado un reglamento fallido, el actual, mal hecho, que impide que la F1 sea el deporte que ha sido siempre, impide a los pilotos poder ir al límte. Acaba de renovar, y lo ha hecho porque dice tener esperanzas de volver a ser campeón del mundo, y eso no lo va a conseguir ni este año, obvio, y muy difícilmente el año que viene, así que su plan contempla seguir más allá de 2027, otra cosa es que vaya a llevarlo a cabo o que le dejen.
Pero el posible regreso de los V8 puede ser el impulso que le sirva para poder seguir motivado, para volver a sentir los motores que añora. Sería el colofón perfecto para su larga trayectoria en la F1. No se ha pronunciado al respecto, pero seguro que le ha hecho pensar en prolongar mucho más su vínculo con este deporte que tanto ama. Como él siempre ha dicho, más allá de la F1, seguirá compitiendo los próximos años, y si puede hacerlo en el Gran Circo, con los V8, seguro que es una posibilidad que le seduce, y mucho.
De momento, la vuelta de los V8 es solo una posibilidad, pero viniendo del presidente de la FIA, diciéndolo abiertamente ante los medios, supone una clara declaración de intenciones de hacia dónde quiere dirigir el rumbo de la F1 para un futuro muy cercano. Se abre la puerta para que la competición recupere su esencia, se abre la puerta para que Fernando Alonso siga compitiendo hasta los 49 años, hasta los 50, o hasta que él quiera.









