La presencia de Geely en el Salón del Automóvil de Pekín ha estado centrada en la presentación de nuevos sistemas de tecnología y el debut de su nueva plataforma modular para vehículos todoterreno extremos con tracción 4×4.
Además del sistema híbrido i-HEV, la marca china puso el foco en su primera arquitectura diseñada específicamente para vehículos eléctricos todoterreno. Y no hablamos de SUV con una imagen más radical o con una puesta a punto mejorada para el campo, sino de auténticos off-road con chasis de largueros y travesaños.
Inteligencia artificial para sumergirse por el barro
En primer lugar, Geely ha estudiado la implantación de la Inteligencia Artificial (IA) para la distribución del par motor. Esta permite dotar de más fuerza a una u otra rueda con el objetivo de superar una pendiente o afrontar un cruce de puentes de la forma más confortable y precisa posible.
Otra de las funciones más llamativas es el ajuste activo de la posición de la carrocería, que permite compensar las inclinaciones del terreno en tiempo real. No faltan los modos todoterreno adaptativos, pensados para hacer del próximo Geely 4×4 un vehículo confortable en ciudad y capaz fuera de pista. De esta forma buscan el equilibrio y un coche que, en principio, sirva para todo y no solo destaque en uno u otro escenario.
Blindaje eléctrico y rendimiento de deportivo
Tratándose de un coche con baterías eléctricas en la parte inferior, Geely ha ideado una batería empotrada y una estructura de seis capas que protege la base de golpes en los bajos. La arquitectura distribuye el peso en un equilibrio de 50:50 entre los ejes delantero y trasero, lo que mejora drásticamente el comportamiento dinámico.
Además, la marca china separa los sistemas de combustible, de propulsión eléctrica y refrigeración, evitando la mezcla de fluidos con los componentes de alta tensión. A diferencia de otros turismos, los 4×4 de Geely contarían con paquetes de baterías y depósitos de mayor tamaño para maximizar la autonomía, incluso en condiciones de conducción off-road exigente.
La configuración mecánica es, sencillamente, brutal: tres motores (uno delantero y dos independientes en las ruedas traseras) que liberan una potencia combinada superior a los 1.000 CV, permitiendo un 0 a 100 km/h en aproximadamente 4 segundos.
Los futuro Geely 4×4: ¿mejor que los todoterreno clásicos?
Tampoco faltan el bloqueo del diferencial trasero, que gestiona de forma inteligente los motores posteriores, o un sistema de suspensión independiente de triángulos superpuestos en ambos ejes. De momento, la marca no ha anunciado la fecha concreta del primer modelo en incorporar este sistema, aunque el prototipo visto en Pekín sugiere que está más cerca de la producción de lo que parece.
De llegar a España, se convertiría en un duro rival a batir para iconos como el Toyota Land Cruiser o el Ford Bronco. Aunque estos últimos cuentan con el respaldo de décadas de experiencia y sistemas diésel o Mild Hybrid más convencionales, la apuesta de Geely por la fuerza bruta eléctrica y la precisión de la IA abre un nuevo capítulo.
Para convencer en el segmento no lo tiene fácil. Tendrá que demostrar que es mejor que el resto y que se defiende con soltura incluso en ciudad sin que el precio o el consumo se disparen. Ahí es nada.













