Alfa Romeo está a punto de escribir un nuevo capítulo en su historia y es que el Giulia y su hermano SUV el Stelvio, recibirán una segunda generación en 2028.
Estos dos modelos llegarán totalmente renovados para dentro de 2 años si todo sale bien y lo harán listos para conquistar tanto a los amantes de los motores tradicionales como a los que sueñan con versiones de cero emisiones.
Lo que empezó como un plan 100 % eléctrico ha evolucionado hacia una oferta mucho más flexible, con híbridos enchufables (PHEV), mild-hybrid y versiones totalmente eléctricas. Todo gracias a una decisión inteligente de Stellantis que responde a la realidad global del mercado en muchos países.
El cambio de rumbo
Hace unos años, la marca italiana tenía todo listo para lanzar estos dos modelos solo como vehículos eléctricos. Pero la realidad del mundo automovilístico es otra en muchos mercados a nivel mundial y es que no todos los países están preparados para el salto al eléctrico al mismo ritmo.
Por eso, Alfa Romeo decidió retrasar el lanzamiento y adaptar sus planes. Los modelos actuales seguirán a la venta hasta el año que viene, dando tiempo para que estos nuevos lleguen con más opciones de propulsión y sin perder ni un ápice de ese carácter deportivo que tanto nos gusta.
El responsable de la marca, Santo Ficili dejó claro que hay que pensar en clientes de todo el planeta. Por eso, la nueva generación mantendrá motores de combustión y añadirá híbridos enchufables, además de las versiones 100 % eléctricas.
La plataforma STLA Large: la base
Adiós a la antigua plataforma Giorgio, que ya tenía sus años. Los nuevos Giulia y Stelvio se subirán a la plataforma STLA Large de Stellantis, una arquitectura pensada desde cero para ofrecer máxima versatilidad. Esto permitió rediseñar los coches para que admitan motores de combustión sin problemas de refrigeración, algo que obligó a modificar el frontal y abrir más las tomas de aire.
Como resultado, ambos modelos crecerán un poco en tamaño y adoptarán una silueta más aerodinámica. ¿El objetivo? Reducir la resistencia al aire y maximizar la autonomía en las versiones eléctricas. Además, incorporarán el nuevo lenguaje de diseño de Alfa Romeo que ya vimos en el Junior y en la que destacan los faros partidos, las luces traseras en forma de flecha y un sutil spoiler tipo ducktail que le da ese toque racing.
La icónica parrilla también evoluciona por culpa de las normativas europeas y ahora la matrícula irá justo debajo, algo que cambia ligeramente su aspecto pero mantiene toda su personalidad italiana.
Interior minimalista y tecnológico
Dentro del habitáculo, Alfa Romeo apuesta por la sencillez. Habrá una gran pantalla central y el famoso cuadro de instrumentos “cannocchiale” (el visor telescópico tan característico) se mantiene, aunque ahora digitalizado. Nada de pantallas por todas partes: solo lo justo y necesario para que el conductor se sienta protagonista.
Una gama de motores como nunca antes
Aquí viene lo más interesante. La nueva generación ofrecerá la mayor variedad de propulsiones en la historia de Alfa Romeo:
- Motores de gasolina mild-hybrid: Arrancarán con bloques de cuatro cilindros turboalimentados con asistencia eléctrica para reducir emisiones.
- Híbridos enchufables (PHEV): Se espera que utilicen una versión mejorada del sistema que ya usan otros modelos del grupo, con un motor 1.6 turbo de gasolina combinado con uno eléctrico trasero y una batería de unos 21 kWh. Esto podría ofrecer más de 80 km de autonomía en modo eléctrico.
- Versiones 100 % eléctricas: Con baterías que irán desde 85 hasta 118 kWh, prometiendo autonomías superiores a los 640 km en los modelos más eficientes.
Los Quadrifoglio: pura adrenalina
Los amantes de la deportividad pueden respirar tranquilos: las versiones Quadrifoglio volverán con fuerza. Y lo mejor es que habrá opción tanto eléctrica como de combustión.
Las variantes eléctricas podrían ser brutales: la plataforma STLA Large permite aceleraciones de 0 a 100 km/h en torno a 2 segundos y potencias que rondarían los 670 CV (o incluso más según algunos rumores).
Por otro lado, los Quadrifoglio con motor de gasolina mantendrán el espíritu V6. Se habla del conocido 2.9 V6 de 513 CV (ya adaptado a las nuevas normas Euro 7), aunque no se descarta un 3.0 de seis cilindros en línea con más de 550 CV en ciertos mercados.
Fabricación italiana y un futuro prometedor
Tanto el nuevo Giulia como el nuevo Stelvio se producirán en la histórica planta de Cassino, en Italia, junto a algunos modelos de Maserati que también usarán la misma plataforma.













