La tecnología eléctrica gana cada vez más peso en el mercado. Las matriculaciones han crecido con fuerza durante la primera mitad del año y la electrificación de la industria es ya una realidad. También para Porsche, aunque hay un problema: los coches eléctricos todavía no terminan de convencer a todos los puristas.
Porsche y la electrificación: un trabajo titánico
La razón es bastante sencilla. Conducción analógica y electrificación no suelen ir de la mano. Por otro lado, este tipo de propulsores ofrecen otras muchas ventajas. Por ejemplo: la aceleración instantánea desde parado o el centro de gravedad, que permanece más bajo.
No obstante, la experiencia de conducción no es comparable a la de un deportivo de gasolina convencional. Una y otra son muy distintas, pero ninguna de las dos podría sustituir a la otra.
Para compensarlo, los coches eléctricos de carácter deportivo recurren a todo tipo de soluciones con las que transmitir otras sensaciones al volante. Entre ellas: sonidos que acompañan a la aceleración, funciones de telemetría y, en el caso que hoy nos ocupa, una idea bastante más curiosa: un cambio automático secuencial
E-Shift de Porsche: cambio manual «con trampa»
La firma de Stuttgart ha desarrollado una nueva tecnología para sus coches 100% eléctricos. El sistema E-Shift ha sido diseñado para acercar la experiencia de conducción de los modelos EV a la de un deportivo de combustión con cambio secuencial.
Y qué mejor laboratorio para probarla que el Taycan, el primer eléctrico de producción en serie de Porsche. En él, el sistema E-Shift recrea la respuesta de una caja de cambios automática de doble embrague (PDK) de ocho velocidades. Esta puede funcionar en modo automático o «manual».
Permite «subir o bajar de marcha» adaptando la entrega de potencia del motor eléctrico. Para ello, el Porsche Taycan cuenta con levas tras el volante.
Cuando la función E-Shift está desactivada, su función es ajustar la recuperación de energía en dos niveles. Al tirar de ambas se activa la función «Push-to-Pass», esta proporciona un incremento puntual de potencia.
Software propio que no sirve para ir más rápido
El objetivo es hacerlo de la manera más realista posible: incluye pequeños saltos en la aceleración continua entre «cambios de marcha» y un cuentarrevoluciones virtual. Alcanza el límite superando la zona roja en las 7.500 vueltas.
Parte de la experiencia con el E-Shift abarca un sonido propio personalizado. Funciona adaptándose al régimen de giro simulado del motor, al estado de la carga y a la velocidad del vehículo. Es evidente incluso al arrancar, como en un coche de gasolina y se reproduce por los altavoces interiores y exteriores del GT.
No obstante, Porsche aclara que el objetivo es mejorar el feedback que recibe el conductor durante la conducción. El E-Shift no supone un aumento de potencia o una mejora de rendimiento con respecto a otro modelo igual que no monte este sistema.
Porsche incluso simula lo que ocurre entre marcha y marcha. El motor eléctrico reduce momentáneamente el par y vuelve a entregarlo inmediatamente después. De estar creando esa pequeña interrupción que asociamos a un cambio de relación. No mejora las prestaciones: la aceleración del Taycan permanece inalterada.
Ya disponible en toda la gama; no es gratis
El sistema que simula el cambio PDK para el Porsche Taycan ya está disponible para toda la gama; tanto para las versiones estándar como para los modelos «Turbo». Su precio según el configurador oficial de la marca en España es de 980 euros, pues la tecnología no viene incluida de serie.
El paquete opcional incluye el volante GT, completamente redondo, con el botón que pone en marcha el E-Shift y las levas. De momento, sólo el Taycan dispone de esta tecnología. Porsche podría finalmente trasladarla también al resto de modelos eléctricos, entre ellos el Macan o el Cayenne.
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