Si compras un coche moderno quizá te sorprenda que los intervalos de mantenimiento han aumentado, y mucho. Antiguamente se seguía un viejo proverbio entre mecánicos: «cambiar el aceite cada 15.000 km o una vez al año».
Hoy, muchos fabricantes elevan ese intervalo hasta los 20.000 o incluso los 30.000 kilómetros. Pero ¿significa eso que debas esperar tanto? En este artículo repaso varios consejos de mantenimiento que te ayudarán a prolongar la vida útil de tu coche y, con un poco de suerte, superar los 500.000 kilómetros.
¿Por qué aumentan los intervalos para cambiar el aceite?
Esta evolución es consecuencia de los avances en los lubricantes y en el propio diseño de los motores. Los aceites sintéticos actuales soportan mejor las altas temperaturas. También resisten durante más tiempo la oxidación y mantienen sus propiedades durante un mayor número de kilómetros.
Además, incorporan paquetes de aditivos mucho más eficaces. El objetivo de estos es reducir el desgaste, mantener limpio el motor y evitar la formación de depósitos en el interior.
Ten en cuenta el uso que le das a tu coche
Aunque los fabricantes establecen unos intervalos de mantenimiento concretos, la realidad es algo más compleja. Los intervalos oficiales en los que se cambia el aceite suelen diferenciar entre el uso normal y el severo o intensivo. El problema es que determinar qué usos son y cuales no más exigentes sin ser un experto no es siempre tan sencillo. Te echo una mano con varios ejemplos.
Si utilizas el coche para remolcar una caravana, un remolque o cualquier otra carga con la bola de remolque, el motor trabaja con un esfuerzo mayor. Lo mismo ocurre con la caja de cambios y el sistema de refrigeración. Están diseñados para soportarlo.
Aun así, conviene ser especialmente riguroso con los cambios de aceite y el resto del mantenimiento. De esta forma, te asegurarás de que la lubricación y la refrigeración sigan siendo las adecuadas.
Ojo con tus viajes: carretera, sólo ciudad o 4×4
Lo mismo ocurre si practicas conducción off-road, visitas el circuito habitualmente los fines de semana para pasar un día de «track-day» o recorres distancias cortas en trayectos urbanos con frecuencia. Con respecto a este último, si los viajes son de pocos kilómetros, es probable que el motor se apague antes de alcanzar su temperatura normal de funcionamiento.
Durante esos primeros minutos el aceite todavía no ha alcanzado su viscosidad y temperatura óptimas. A la larga, esto favorece un mayor desgaste de los componentes internos del motor.
Si tu forma de conducir encaja habitualmente con alguno de estos escenarios merece la pena tener en cuenta el plan de mantenimiento de uso intensivo que recomienda el fabricante. En caso contrario, por lo menos no apuraría al máximo los intervalos de cambio de aceite.
1 millón de km ¿cómo lo hacen?
Existen muchos ejemplos de conductores que han sido capaces de llegar al millón de kilómetros con su coche, aunque no es lo habitual. Esto también depende en gran medida del tipo de motor.
Hay ciertos sistemas de propulsión que parecen haber sido diseñados para durar varias décadas. Algunos bloques diésel resisten más allá de los 500.000 km siguiendo un mantenimiento riguroso. Ahí está la clave.
Uno de los casos más conocidos es el Volvo P1800 de 1966 perteneciente al estadounidense Irv Gordon. El coche superó los 3,2 millones de millas, equivalentes a más de cinco millones de kilómetros, y continúa ostentando el récord de mayor distancia recorrida por un único propietario con el mismo automóvil.
No es infalible, pero sí ayuda a que tu coche sea «eterno»
Gordon apuntaba a la conducción cuidadosa, las revisiones periódicas y las reparaciones inmediatas como claves para mantener el coche en marcha. Esto no implica que cualquiera sea capaz de aguantar más de un millón de kilómetros.
No obstante, si sigues estas prácticas, estarás más cerca de lograrlo. Tres últimos consejos: revisa niveles, pasa la revisión a tiempo y repara los fallos que aparezcan justo cuando aparezcan.













