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¿Tu coche te está intentando decir algo?: Aprende a interpretar las señales para evitar averías

Son muchos los casos en los que bien por desconocimiento o bien por dejadez, nos olvidamos de que nuestro vehículo necesita que revisemos alguna de sus partes con asiduidad o incluso hacemos caso omiso a las señales que nos intenta dar.

Revisar frecuentemente ciertos puntos de nuestro coche o moto puede hacer que en caso de alguna incidencia, detectemos rápidamente el problema y la avería o el desgaste no vaya a mayores. Aquí las averías más comunes.

Tan importante es el mantenimiento preventivo (antes de que muestre síntomas) como el correctivo (cuando el vehículo se ya se queja). Es importante prestar atención al estado del vehículo  incluso cuando no tenemos ningún testigo luminoso en el panel de control y todo aparentemente está bien.

Todas las pautas que explicaremos a continuación, son actuaciones muy sencillas que todo el mundo puede realizar y es seguro que nuestro  vehículo y bolsillo lo agradecerá.

Ruedas

Estoy seguro de que casi todo el mundo sabe como comprobar la presión de las ruedas, pues es algo que en algún momento nos hemos visto obligados a hacer, sin embargo,  seguro que no lo hacemos con la frecuencia que toca.

Según los fabricantes de neumáticos, esta revisión debería ser aproximadamente cada dos semanas. Además si entre revisiones detectamos una pérdida constante e importante de presión, deberíamos ir a que nos revisen que puede estar fallando (es fácil que se pierda presión por la válvula) o que tengamos algo clavado en la banda de rodadura.

revisar rueda

Pero no todo es la presión. También debemos de tener el neumático limpio en la medida de lo posible. La suciedad que se adhiere a la goma, generalmente el polvo que se desprende de las pastillas de freno y que se queda impregnado en las ruedas, también contribuye a un envejecimiento prematuro de estas. Si circulamos por zonas embarradas o que recientemente han recibido una capa de sal para evitar el hielo, también conviene pasar una esponja y agua fría.

Tenis que saber que hay productos que se emplean para proteger las cubiertas. Una vez aplicado en los flancos, este producto protege la rueda de la suciedad y además, le da un aspecto brillante muy atractivo.

Y ya que nos agachamos a limpiar las ruedas o a mirar la presión, aprovechamos para comprobar el desgaste. Recuerda que está prohibido circular con menos de 1,6mm de dibujo y que existen testigos a lo largo de toda la banda de rodadura que nos indican el límite de desgaste

Debajo del capó: Las correas

Levantando el capó y echando un vistazo rápido, a simple vista podemos detectar una serie de correas de caucho negro. A más años tenga el vehículo, más fácil será verlas ya que últimamente los coches van llenos de tapas de plástico para aislar posibles ruidos.

La mayoría de estas correas son las denominadas “de servicio” y son las encargadas de hacer funcionar la mayoría de los elementos del vehículo que no son eléctricos, como por ejemplo la bomba de la dirección o el alternador. Además si nuestro coche no tiene la distribución por cadena (la mayor parte de los vehículos no cuentan con este sistema) también veremos una correa más grande para tal efecto, es la conocida correa de distribución.

El control que nosotros podemos hacer de estos elementos es simplemente visual. Basta con que echemos un vistazo a las correas en busca de grietas, desperfectos o bordes deshilachados. Si detectamos que alguna de ellas está en mal estado conviene acudir a sustituirla antes de que se parta. Pese a que la rotura de las correas de servicio por lo general no es peligrosa para la mecánica, la de distribución sí que lo es.

La rotura de la correa de distribución supone una avería de gran presupuesto, por lo que además de revisarla periódicamente, es importante sustituirla según el kilometraje que marquen las especificaciones del fabricante del vehículo

Debajo del capó: El aceite

En este paso básicamente miraremos el nivel de aceite del cárter, y de la lectura de este nivel sacaremos conclusiones. Esto lo haremos siempre con el motor frio y con el coche lo más nivelado posible.

Para que la lectura no sea errónea será mejor sacar la varilla, limpiarla e introducirla de nuevo para sacar el nivel exacto. Si no hacemos este paso la lectura puede ser errónea por estar la varilla manchada previamente

revisar aceite

Si el nivel es bajo, rellenaremos con un aceite de idénticas características y estaremos atentos a los síntomas que pueda mostrar el coche. Cabe la posibilidad de que bien se este perdiendo por alguna junta y sea necesario sustituirla. Para saber si es el caso nos fijaremos en manchas debajo de la zona donde aparcamos (cuanto más limpia esté la zona antes de aparcar más fácil será verlo). La otra opción es que se esté quemando el aceite como explicamos hace unos días.

aceite negro
Análisis de aceite

Tanto si el nivel es correcto como si no, deberemos fijarnos en las impurezas que puedan salir con el aceite. En ocasiones podemos encontrar virutas metálicas o granitos. Para notarlas utilizaremos unos guantes de látex y frotaremos un poco de aceite entre los dedos, si notamos alguna de las impurezas descritas será mejor visitar al mecánico.

Otra posibilidad es que saquemos la varilla con pegotes en el aceite, que es síntoma de que se están formando lodos, que pueden obstruir los conductos e impedir una lubricación correcta.

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impurezas aceite
Impurezas en el aceite
Si notamos que en aceite esta espumoso o con burbujas, quiere decir que el nivel de aceite es excesivamente alto. Cuidado a la hora de añadir aceite, pues si nos pasamos estas burbujas de aire perjudican una correcta lubricación

Debajo el capó: El líquido refrigerante

Otro control visual que no nos costará mucho tiempo y que nuestro vehículo agradecerá. Basta con mirar, preferiblemente en frío, que el nivel de líquido refrigerante se encuentre entre los niveles de mínimo y máximo. Para saber donde se encuentra el depósito ojearemos el libro de instrucciones, aunque suele ser un deposito blanco translúcido cercano al radiador y fácil de encontrar a simple vista.

Bajo ningún concepto se debe abrir el tapón del liquido refrigerante en caliente. El circuito con la temperatura coge presión y podría saltar el tapón o quemarnos con los vapores. Aun estando frío, deberemos de abrir el tapón con mucha precaución.

Si la pérdida persiste puede que exista alguna fuga (buscaremos también manchas en el suelo cuando aparquemos) o que se esté quemando en la cámara de combustión. El post del que hablábamos antes, también explica este caso.

refrigerante

Debajo del capó: El líquido de transmisión (sólo automáticos)

La forma de actuar en este caso es muy parecida a cuando revisamos el aceite del cárter. De igual manera realizaremos toda la inspección a través de la varilla de medida.

Por norma general, este líquido tiene un color rojizo translucido. Si al verificar el nivel observamos que este tiende a negro e incluso notamos cierto olor a quemado, es síntoma de que los discos de embrague patinan generando una fricción excesiva que llega a quemar el aceite.

Si tiende a rosa quiere decir que se está mezclando en algún punto con líquido refrigerante. Esto supone un doble problema, ya que el líquido refrigerante suele dañar las juntas de goma, por lo que además de encontrar la fuga habrá que cambiar las juntas.

Al igual que el aceite del cárter, este también puede presentar virutas metálicas que indican que está habiendo un deterioro de componentes de la transmisión (visita urgente al mecánico) y burbujas o espuma que igualmente significa que el nivel está muy alto (mala lubricación)

Si notamos que el nivel tiende a bajar echaremos nuevamente un vistazo a posibles manchas que el coche pueda dejar donde aparcamos.

Debajo del capó: Agua en el suelo

Por esto no hay que preocuparse. Si cuando aparcamos vemos que el coche gotea agua limpia es algo normal, suele ser el agua producida por la condensación del aire acondicionado o procedente de desagüe.

Batería

Una vez puestos en faena y con el capó levantado, cuesta poco mirar cómo se encuentran los bornes de la batería. Si todo va bien, estos deberán estar limpios, libres de sulfito u óxido.Si notamos alguna de estas anomalías limpiaremos los bornes como explicamos en este otro post.

batería lexus gs300 h

Si por algún casual necesitas cambiar la batería deberías de visitar nuestro post detallado sobre la sustitución y los problemas de la batería.

Iluminación

Normalmente nos daremos cuenta de que alguna bombilla falla sin necesidad de realizar ninguna revisión. Por ejemplo las luces de corto y largo alcance fundidas producirán un detrimento considerable de visión, y una bombilla de los indicadores de dirección fundida provocará que el resto parpadeen a una velocidad mayor a la habitual.

Otras serán más difíciles de notar sobre la marcha, a no ser que el vehículo disponga de un sistema de aviso.

Si alguna bombilla se ha fundido, por lo general no hace  falta ir a un taller (Algunas presentan cierta dificultad de acceso y deberemos de acudir a un taller para desmontar las piezas necesarias y acceder al faro). Solo hay que fijarse en cómo esta puesta la que retiremos y poner la nueva de igual manera, teniendo precaución en caso de las halógenas de no tocar el vidrio (la grasa de los dedos acorta su ciclo de vida).  Ante la duda mejor ayudarnos de guantes o un trapito.

Ademas si detectamos que el plástico de la óptica se esta volviendo más opaco o amarillento,  nosotros mismos podemos pulirlo siguiendo unos sencillos pasos.

Indicadores de advertencia

Por último, aunque parezca obvio, vamos a hablar de las señalizaciones del cuadro de instrumentos.

avería

Que el coche siga funcionando no quiere decir que no pase nada, y alargar una visita al taller nos puede salir muy caro. Si se enciende cualquier señal luminosa extraña en el panel, es señal de que algo empieza a fallar, aunque no imposibilita que se pueda continuar con la marcha.

Mucho cuidado porque después de una luz naranja a la que no hacemos caso, puede aparecer una roja, y esto es sinónimo de grúa

Para saber cuáles son los indicadores que utiliza tu vehículo revisa el manual de instrucciones para tu modelo concreto, pues puede ser diferente para cada versión.

No cuesta tanto

Aunque el artículo pueda parecer largo, revisar todo lo que te hemos explicado no te va a llevar más de 20 minutos y tu vehículo ganará mucho en salud. Sigue estas indicaciones de vez en cuando y especialmente antes de hacer trayectos largos.

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