Sumergir una batería en algún tipo de líquido suena, a bote pronto, a una idea demasiado rara y peligrosa. Pero ojo, porque esa es precisamente la apuesta que describe BYD en una nueva solicitud de patente y la misma idea que hemos visto en Mercedes con su último AMG eléctrico.
Habiendo visto la patente que ha presentado ante la oficina de patentes y marcas china, parece que BYD quiere que los módulos de celdas queden completamente sumergidos y rodeados por un fluido dieléctrico, es decir, un líquido que no conduce la electricidad.
El principal problema al que se han enfrentado ha sido el de hacer pasar cables de una zona mojada a otra seca sin que el líquido llegue a donde no debe, es decir, a la electrónica.
El documento, identificado como CN 122868832 A, fue publicado por la Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China (CNIPA) el pasado 5 de octubre de 2026.
BYD dice que sus nuevos paquetes de baterías – de momento domésticas o estacionarios – se dividen en dos compartimentos aislados entre sí. Por un lado tenemos el compartimento superior, una cámara seca donde se alojan los componentes eléctricos y por el otro, una cámara o compartimento inferior lleno de líquido dieléctrico donde descansan los módulos de las celdas sumergidos.
La disposición vertical de estas baterías permitirá mantener el líquido en la parte inferior rodeando las celdas pero tal y como os he dicho antes, quedando lejos de la electrónica.
La solución aplicada entre las partes húmedas y las secas
En lugar de atravesar el suelo o las paredes laterales de la cámara inundada, BYD propone que las conexiones suban por la parte superior del compartimento líquido antes de entrar en la zona seca.
¿Por qué importa tanto la ubicación? Por pura física. La presión aumenta con la profundidad, de modo que un sello colocado en lo alto del depósito soporta mucha menos presión que uno situado en el fondo. Menos presión significa, en teoría, un menos esfuerzo sobre las juntas tóricas y menos riesgo de fugas a largo plazo.
Tal y como puedes ver, la patente no confía únicamente en que el líquido sea aislante para mantener separados el entorno térmico y el eléctrico. También recurre a la disposición física del armario, colocando los puntos de conexión por encima del grueso del volumen de fluido.
Qué cambia frente a la refrigeración líquida convencional
Para entender el salto conviene mirar cómo se enfrían hoy la mayoría de las baterías. Para que te hagas una idea, el método dominante en la industria es la refrigeración líquida indirecta, es decir, aquella en la que el refrigerante circula por placas frías de aluminio pegadas a los módulos, y el calor tiene que atravesar la carcasa de las celdas y otros materiales intermedios antes de llegar al líquido.
Con la refrigeración por inmersión, el planteamiento se invierte. No se lleva el refrigerante hasta una placa; son los propios módulos los que se meten en el fluido, de forma que el calor pasa directamente desde sus superficies al líquido que los rodea. El recorrido térmico se acorta.
Pensado para almacenamiento estacionario, no para coches
Tal y como os he comentado, esto no es lo mismo que hace Mercedes en su modelo de alto rendimiento firmado por AMG. Por el momento la patente se refiere a armarios de baterías y equipos de almacenamiento energético, y en ningún momento menciona su uso en vehículos de pasajeros.
Además, la marca especifica en la patente el tipo de fluido y nos habla de formulaciones dieléctricas basadas en hidrocarburos o en ésteres, no el refrigerante líquido habitual. Hablamos, en definitiva, de un recinto estacionario con un compartimento seco para la electrónica y otro húmedo para las baterías.
Tampoco hay que confundir una patente con un producto. La solicitud se encuentra todavía en fase de examen y BYD no ha anunciado planes para fabricarla comercialmente de momento.













