Se llama X-BAT y ya se puede decir que existe de verdad (al menos una unidad y en forma de prototipo). Shield IA una empresa que nada tiene que ver con la Shield de las películas de los Vengadores o Capitán América ha terminado el primer prototipo a escala real de su caza de ataque autónomo con despegue y aterrizaje vertical (VTOL), una aeronave que la compañía presenta como la primera de su clase en el mundo y que ahora viaja desde su centro de desarrollo en Frisco (Texas) hasta sus instalaciones de ensayos en vuelo de Newton (Kansas).
Hace solo un año, el proyecto era un diseño y una declaración de intenciones. Doce meses después, hay un avión o mejor dicho, un dron.
Un dron / caza pensado para el momento en que un avión es más vulnerable
Derribar un avión en pleno vuelo es complicado. Destruirlo en tierra, no tanto y es precisamente sobe esa idea donde se construye buena parte de la tesis de Shield, que recuerda que los adversarios de Estados Unidos han apostado por misiles de largo alcance capaces de amenazar a las aeronaves mientras permanecen estacionadas.
El despegue y aterrizaje vertical es la respuesta de la compañía a ese problema. Amplía el abanico de lugares desde los que pueden operar los mandos militares y complica la tarea de localizar y destruir el aparato, que podría esconderse en un barco, en una isla o en cualquier otro sitio de reducidas dimensiones sin necesitar de una infraestructura aeroportuaria.
Qué distingue al X-BAT de los CCA de la Fuerza Aérea
Nadie sabe cómo será la guerra dentro de diez o veinte años, y Shield. Lo que sí que se sabe es que se necesitarán aparatos capaces de adaptarse a las necesidades operativas actuales y que aun conserve margen para adaptarse a las que vengan. Por eso lo ha dimensionado como un auténtico avión multimisión, con espacio para portar armamento de ataque además de para asumir misiones aire-aire, de guerra electrónica y de otros tipos.
La comparación con los CCA del Incremento 1 de la Fuerza Aérea estadounidense ayuda a situarlo. Aquellos son aparatos mucho más pequeños y centrados únicamente en el combate aire-aire. El X-BAT duplica su tamaño, puede atacar objetivos en tierra y lleva bastantes más sensores a bordo.
El motor F110 con empuje vectorial le concede una capacidad de vuelo mucho más propia de un caza que la de esas aeronaves equipadas con motores de tipo Williams.
Las pruebas del X-BAT: del motor en horizontal al vuelo
La siguiente fase tiene un objetivo muy concreto: demostrar que la tecnología de despegue y aterrizaje vertical funciona ya que el resto del diseño descansa sobre ella.
El primer ejemplar ya está construido. Ahora tendrá que demostrar de qué es capaz.














