Vale… Un mago nunca revela sus trucos pero… Estaba cansado de quedarme la idea solo para mi. Si eres como yo, que utilizas poco tu coche personal (el mío lleva acumulando polvo casi un año en el garaje) quizá puedas plantearte la idea de gastar poco comprando un vehículo histórico. Ojo, un clásico fiable, que puedas utilizar en ocasiones puntuales y, sobretodo, que resulte una compra interesante por coste de mantenimiento.
Utiliza tu vehículo histórico por Zonas de Bajas Emisiones
Y es que el nuevo reglamento de la Dirección General de Tráfico (DGT) permite catalogar de manera fácil, rápida y económica un vehículo de más de 30 años como clásico desde octubre de 2024. Esto le confiere muchas ventajas a coches que, hasta hace poco en ciudades como Madrid o Barcelona, estaban condenados al desguace.
Algunas de ellas son: acceder a seguros específicos más económicos, bonificaciones en el impuesto de circulación, pasar la ITV cada dos años en lugar de una vez al año o acceder a algunas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) sin restricciones (siempre que la ordenanza municipal no lo impida). Pero cuidado, no todo son ventajas. Te lo cuento todo.
Restricciones: qué debes tener en cuenta (podría ser una pésima idea)
En esta vida hay que ser autocrítico… sin pasarse. Y mi plan tiene, como todos, alguna que otra fisura. En primer lugar, la normativa referente a los vehículos catalogados como históricos (VH) mantiene que sólo pueden utilizarse un máximo de 96 días al año. No obstante, no hay un kilometraje limitado (al menos de momento). Esto te permite viajar con tu coche sin ningún tipo de límite; puedes hacer 6 o 600 kilómetros en un solo día.
Ahora bien, ciertas compañías de seguro limitan el kilometraje que puedes hacer a tu coche siempre que contrates su póliza. Muchas de ellas establecen 5.000 km como cifra clave. Otras te permiten incluso pagar un porcentaje adicional para duplicar la distancia máxima a recorrer. En mi caso, 5.000 km es un límite anual insuficiente, así que tendría que buscar una entidad capaz de respaldarme sin límites de kilometraje. Las hay, de hecho varias.
Además, te recomiendo mirar con lupa las condiciones de estos seguros. La mayoría suelen ser más económicos en parte debido a que no disponen de las mismas ventajas que los seguros de coche convencionales. Muchos de ellos exigen que dispongas de un vehículo «no histórico» asegurado en la misma compañía. Esto te obliga a tener más de un coche: podría convertirse en el mayor inconveniente en tu caso (plaza de garaje, gastos de mantenimiento, seguro, etc.).
5 recomendaciones si quieres un vehículo histórico «para todos los días»
El Volkswagen Golf III es el primero que me encaja, especialmente con el motor 1.9 TDI de 90 CV, uno de los grandes referentes del diésel de los noventa. Su consumo ronda los 5 a 6 litros a los 100 km, tiene una mecánica sencilla y ofrece un confort suficiente para viajar. Eso sí, conviene revisar posibles problemas de corrosión y buscar unidades con un buen historial de mantenimiento.
Con el futuro de SEAT en duda más allá de 2030, tampoco tardaría demasiado en hacerme con un SEAT Ibiza de segunda generación, uno de los diseños más reconocibles de la marca española. Comparte numerosos componentes con otros modelos del Grupo Volkswagen, lo que facilita encontrar recambios a buen precio.
Mi elección sería el 1.9 SDI de 64 CV, un diésel atmosférico conocido por su fiabilidad y bajo coste de mantenimiento. Eso sí, no esperes grandes prestaciones. Si prefieres algo más de potencia, el 1.9 TDI de 90 CV ofrece una respuesta mucho más contundente sin disparar el consumo, que puede rondar los 5 litros a los 100 km.
Atmosféricos, compactos y con motores sencillos: triple ventaja
El diseño del Peugeot 306 ha envejecido muy bien con el paso de los años y, además, sigue siendo uno de los compactos más agradables de conducir de su época. El 1.9 diésel atmosférico es una buena opción si buscas sencillez mecánica y consumos contenidos, aunque sus prestaciones son bastante discretas.
También merece la pena considerar el 1.6 de gasolina, especialmente si vas a recorrer pocos kilómetros. Eso sí, revisaría el estado del eje trasero, uno de sus puntos débiles más conocidos (el de todos los modelos del extinto grupo PSA en la época).
Por último, tendría en cuenta los Honda Civic Sedán de quinta y sexta generación. El primero se comercializó en España desde 1996 y es una de esas berlinas compactas que han demostrado ser capaces de aguantar el paso de los años sin muchas complicaciones. Mi elección sería el 1.5 VTEC-E de 114 CV, un motor atmosférico de gasolina que destaca por ser realmente sencillo, resistente y con consumos muy bajos.
De hecho, su consumo homologado ronda los 6 litros a los 100 km. A cambio, ofrece un habitáculo espacioso, un buen maletero y un comportamiento equilibrado en carretera. Además, las primeras unidades ya pueden optar a la clasificación de vehículo histórico. Eso sí, su precio ha subido con el incremento de la fama del Civic. Y es que encontrar una unidad sin modificaciones puede resultar más complicado de lo que parece. Un momento… Aún queda uno ¿no?
¿Qué hay de los que aún no son coches históricos? Lo serán pronto
Mi favorito de momento es el Ford Focus. Es un compacto de tamaño tradicional con mucho espacio, motores medianamente fiables y que fue un éxito comercial. Esto implica (sí, ya lo sabes) muchos recambios a precio de ganga. Comenzó a venderse en 1998, lo que obliga a esperar hasta 2028 para que las primeras unidades cumplan los 30 años.
Una oportunidad de comprarlo antes de que las versiones más buscadas y baratas suban de precio (el Focus RS cuesta una media de 35.000 euros, este no). Me quedaría con el 1.6 gasolina de 100 CV o el 1.8 de 130 CV si quieres un extra de potencia. El primero ya es suficientemente potente para el día a día y tiene un mantenimiento relativamente económico.
Las primeras unidades podrán convertirse en históricas a partir de 2028, así que todavía estás a tiempo de encontrar un ejemplar a buen precio antes de que cumpla los 30 años.
Puedes tener un «vehículo histórico» como «coche de diario», pero no es un plan infalible
Otra opción para ambos es optar por un modelo del año 2001-2002 con etiqueta B de la DGT. El plan sería conducirlo con normalidad hasta que lleguen a sus 30 años de antigüedad. Entonces, podrás optar a que tu coche se convierta en un vehículo histórico y disfrutar de todas estas ventajas.
En cualquier caso, para facilitar la catalogación buscaría unidades fabricadas o matriculadas por primera vez hace al menos 30 años, originales, con matrícula española e ITV vigente.
Estas pueden acogerse al procedimiento simplificado del Grupo A, sin necesidad de cambiar su matrícula. Y lo más importante: en un coche de 30 años importa bastante más su historial de mantenimiento que el kilometraje, aunque tampoco conviene pasar por alto la corrosión o los daños estructurales.
GALERÍA
· 15 fotos
Ver todas

+10

+8














