ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
Pesa 73 Kg, mide 1,80 y está aprendiendo de los propios técnicos que fabrican coches en una fábrica de Berlin: Así es como Tesla enseña a Optimus

Pesa 73 Kg, mide 1,80 y está aprendiendo de los propios técnicos que fabrican coches en una fábrica de Berlin: Así es como Tesla enseña a Optimus

{{author_name}}

Por: Luis Reyes

Publicado: 23.07.2026 17:05

Hay algo casi artesanal en la forma en que Tesla quiere que su robot humanoide aprenda a trabajar. Por lo visto no sólo basta con modelos matemáticos o simulaciones, ni con datos sintéticos generados en un servidor. Tesla quiere que Optimus mire cómo lo hacen las personas de carne y hueso que cada día montan coches en la fábrica de las afueras de Berlín.

Mochilas con cámara y gestos de verdad

La idea, según ha trascendido de una comunicación interna, es sencilla y un poco inquietante a la vez. Unos cuantos operarios de la Gigafactory de Grünheide llevarán durante su turno una mochila con una cámara. Nada de trajes especiales ni sensores pegados a la piel. Solo una mochila que grabe cómo cogen una llave dinamométrica, cómo colocan un módulo de batería o cómo se mueven alrededor del chasis. Esos pequeños gestos que nadie escribe en un manual, son los que Tesla quiere convertir en lecciones para Optimus.

En Estados Unidos ya llevan tiempo haciendo algo parecido. Allí tienen gente cuyo trabajo consiste literalmente en repetir movimientos para generar material de entrenamiento. Ahora toca llevar esa misma lógica a Alemania.

Dos ciudades, dos funciones

Mientras en Grünheide se graban las manos de los trabajadores, en Reutlingen se fabrican las piezas que harán posible que el robot exista en serie: sensores, actuadores, y el utillaje necesario para montarlo a escala industrial. Una planta aporta el conocimiento práctico. La otra prepara la maquinaria.

Lo que todavía no está claro es qué papel concreto jugará Optimus dentro de la propia fábrica alemana. Ni cómo se va a gestionar que los trabajadores se presten a ser grabados. El tema ni siquiera se ha puesto sobre la mesa del comité de empresa. Y en Alemania eso es un problema.

El producto más difícil que ha intentado fabricar

Elon Musk lo dijo sin rodeos hace poco. Fabricar Optimus a gran escala va a ser el reto industrial más duro al que se ha enfrentado Tesla. Casi todo hay que inventarlo desde cero. No hay una red de proveedores lista tal y como ocurre con los coches eléctricos. Faltan chips de inteligencia artificial, memoria, sistemas de encapsulado. Aunque, según el propio Musk, proveedores como Samsung, TSMC y Micron ya están ampliando capacidades para cuando llegue el momento.

Hace unos meses, la cuenta oficial del robot y el propio Musk publicaron un vídeo corto. Se veía a Optimus corriendo por un laboratorio. El mensaje que lo acompañaba era casi lacónico: “Just a new PR in the lab”. Nada de grandes discursos. Solo la imagen de un robot que ya no se limita a caminar con cuidado, sino que corre con cierta soltura. Mide 1,80 metros, pesa unos 73 kilos y tiene manos pensadas para imitar las nuestras.

Ahora falta ver si esos movimientos grabados en la cadena de montaje de Grünheide consiguen que el robot deje de ser una promesa de laboratorio y empiece a parecerse más a un compañero de trabajo.

EL GARAJEvia El Garaje

¿Tú qué piensas?

Entras con Google al publicar
NOVATOPROPIETARIOVETERANOEXPERTOLEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box