Los amigos de lo ajeno llevan más de una década interesándose por esta pieza de coches en la ciudad británica de Londres. Aun incluso mucho tiempo después, se siguen reportando casos concretos en los que el propietario se encuentra su coche sin el emblema. Más allá de la mala fe de los cacos o la molestia de pasar por un robo, el precio de la insignia «VW» del paragolpes supera en algunos casos los 2.000 euros. Y quizá te toque pagarlos de tu bolsillo.
Los emblemas ya no se roban para coleccionarlos
La pesadilla de cualquier propietario de un Mercedes en los años 90: amanecer sin el logo. Los hay tan costosos que simplemente se esconden si detectan que alguien tiene ganas de apropiarse de lo que no es suyo. Por ejemplo, el «espíritu del éxtasis» de Rolls Royce o la «B alada» de Bentley. No obstante, ninguno de ellos tiene una utilidad más allá de la decorativa. Ninguno excepto el de Volkswagen.
Los sistemas de ayudas a la conducción (ADAS) han cambiado nuestra forma de entender la conducción y el automóvil. Para funcionar emplean sensores, pequeños radares de distancia y cámaras que monitorizan la carretera y el entorno. Pues bien, muchos de ellos se concentran en un mismo lugar: el logotipo frontal de Volkswagen. Desde que en 2016 estos sistemas formaran parte de la gama se han acumulado decenas de casos de sustracciones en Londres.
¿El problema? Un delito que no vale «de nada»
Fue en mayo de 2024 cuando, según el Medio «The Guardian», más de 50 conductores en Londres fueron víctima de este delito. Lo que ciertos «chorizos» no saben es que el emblema robado no vale de absolutamente nada. No a menos que dispongas del equipo y los conocimientos necesarios para reprogramar la unidad sustraída en un nuevo coche.
Para poder ser instalado en otro coche, el sistema debe recalibrarse. Todo ello a través de la codificación, con herramientas de la propia marca. Es fácil llevárselo, pero difícil ponerlo de nuevo en marcha en cualquier otro coche o al menos, no es un trabajo para quien no es experto en codificación y programación del automóvil. Mucho menos sin complejas herramientas de lectura, modificación, revisión…
Y el problema es que, además de tener un pisapapeles que parece el merchandising del fabricante de Wolfsburgo, en ciertos países no es un delito menor. En España, la ley determina que si se trata de un robo sin violencia y el valor de lo robado supera los 400 euros se considera delito de hurto más grave.
La tendencia de robo en coches: en España, el Golf entre los más populares
Según el Ministerio del Interior, en España se roban aproximadamente 90 coches al día, es decir, unos 33.000 al año, teniendo en cuenta datos de 2025. En zonas como Madrid o Barcelona se concentran el 40% de los robos del país. Además, a diferencia de lo que podría imaginarse, los coches preferidos por los mangantes son modelos populares con una relación precio-potencia muy ajustada.
Entre ellos, uno de los favoritos históricos ha sido el Volkswagen Golf, con permiso de otros modelos del Grupo Volkswagen como el Seat Ibiza y el Seat León. La alta demanda de repuestos en el mercado de segunda mano también propicia esta fijación por coches generalistas frente a berlinas y SUV de lujo. De momento, sólo se han documentado algunos casos en Londres, sin signos de que la tendencia se haya trasladado a España.













