Nueva Jersey vuelve a dar que hablar por sus métodos poco convencionales contra las distracciones al volante. Mientras en Europa llenamos todo de cámaras y radares, en los Estados Unidos el protagonista no fue un radar ni un control rutinario, sino un agente escondido dentro de un traje ghillie como se le conoce técnicamente pero que en realidad para todos es un disfraz de vegetación, apostado junto a la acera como si fuera parte del paisaje urbano.
El montaje tuvo lugar en Dunellen, una localidad tranquila donde, sin embargo, la policía lleva meses librando una batalla constante contra quienes conducen con el teléfono pegado a la mano.
Un operativo de la policía camuflado entre la vegetación y una camiseta con mucho humor
La zona elegida para la encerrona fue un tramo muy transitado de North Washington Avenue, repleto de tiendas y con abundante movimiento de peatones. Un lugar donde cualquier despiste al volante puede acabar en un accidente grave.
El agente-arbusto no estaba solo y es que a cierta distancia, otro compañero se mezclaba entre los viandantes vestido de paisano, luciendo una camiseta en la que se apreciaba el mensaje «No soy policía».
Cuando alguno de los dos detectaba a un conductor manipulando el móvil, avisaba de inmediato por radio a otros agentes situados más adelante en la vía. Eran ellos quienes se encargaban de detener al vehículo y tramitar la sanción correspondiente.
Casi 75 sanciones en una sola tarde
Los resultados sorprendieron incluso a la propia policía. En apenas seis horas de vigilancia, los agentes lograron identificar y multar a 74 conductores, según confirmó el propio cuerpo policial a través de sus redes sociales.
Nueva Jersey no se anda con contemplaciones a la hora de sancionar este tipo de infracciones. La primera vez que un conductor es sorprendido con el móvil en la mano, se enfrenta a una multa de al menos 200 dólares. Si reincide, la cantidad se duplica hasta los 400 dólares como mínimo.
A partir de la tercera infracción, el castigo se vuelve mucho más severo: 600 dólares de multa mínima, tres puntos menos en el carné y la posibilidad de quedarse hasta 90 días sin permiso de conducir.
Imagen | Dunellen Borough Police Department













