McLaren vuelve a llevar a un Gran Premio una evolución de las que obligan a mirar el MCL40 con atención. El equipo ha preparado para Bakú un paquete que afecta a buena parte de la carrocería: los pontones, las entradas de refrigeración, la toma del airbox y la cubierta motor cambian, y también hay modificaciones en la zona situada delante de las ruedas traseras.
No es la primera vez esta temporada que McLaren presenta una actualización importante, pero pocas habían afectado a tantas zonas del coche al mismo tiempo. La elección de Bakú tampoco parece casual. El circuito, con su larguísima recta principal, expone especialmente cualquier déficit de eficiencia y velocidad punta.
El cambio de McLaren empieza en los pontones
La entrada de los radiadores adopta una posición y una forma diferentes. El área abierta mantiene unas dimensiones parecidas, pero el aire llega desde otro punto y eso permite modificar el recorrido que sigue por el lateral del coche.
Hay una dificultad añadida en esa zona. La estructura de impacto lateral está integrada en la célula de supervivencia, de modo que McLaren no puede moverla libremente para rediseñar todo el pontón. La nueva solución tiene que adaptarse a esa estructura y, al mismo tiempo, crear un recorrido de aire más favorable.
La posición de la entrada también tiene relación con el flujo procedente del ala delantera. McLaren carga la parte exterior del ala justo por dentro de la rueda y del conducto de freno delantero. Con la nueva ubicación del radiador, ese flujo puede utilizarse para el equilibrio aerodinámico sin quedar tan condicionado por las necesidades de refrigeración.
El cambio exterior abre además la puerta a modificaciones en el sistema que queda debajo de la carrocería. Gary Anderson en The Race plantea que los núcleos de los radiadores podrían haberse desplazado hacia delante, aunque esa parte del trabajo no puede comprobarse visualmente. La nueva forma del pontón también busca hacer que el flujo empiece a descender antes hacia la parte trasera.
McLaren también modifica el airbox
La toma situada sobre el piloto abandona la forma más ovalada que tenía hasta ahora y adopta un perfil triangular. También aquí aparece la refrigeración como parte del trabajo.
El aire destinado a refrigerar el coche tiene un coste aerodinámico porque no puede utilizarse de la misma manera para generar carga. Si McLaren consigue desplazar parte de esa necesidad desde las entradas de los pontones hacia el airbox, libera espacio alrededor del lateral para trabajar con el flujo exterior.
Otra de las zonas de cambio es la cubierta motorz que ha recibido su propia modificación. La aleta cambia el perfil de su parte superior, que hasta ahora presentaba un escalón capaz de generar vórtices cuando el coche circulaba con cierto ángulo respecto al aire. Su efecto sobre la zona del alerón trasero depende de la configuración aerodinámica utilizada, por lo que McLaren tendrá que comprobar cómo funciona la nueva solución con el resto del coche.

El trabajo continúa delante de las ruedas traseras
También hay pequeños cambios en las superficies situadas justo delante del neumático trasero. Es una zona en la que el equipo puede controlar cuánto aire se dirige hacia fuera y cuánto permanece junto al coche antes de llegar al fondo y al difusor.
Una mayor salida hacia el exterior puede ayudar a proteger el flujo que circula por debajo del coche y mejorar el funcionamiento del difusor. Su efecto depende de todo el recorrido que ha seguido el aire desde el ala delantera y los pontones.
Las salidas de refrigeración de los pontones también han sido revisadas. Su configuración cambia según las exigencias térmicas de cada circuito y en Bakú hay margen para reducir las necesidades de refrigeración gracias al tiempo que el coche pasa a alta velocidad. McLaren recupera, además, el H-Wing que ya utilizó en Monza. No lo llevó a Madrid, donde el trazado tenía unas exigencias muy diferentes, y vuelve ahora por la recta que lleva hasta la primera curva.
El MCL40 se presenta así en Bakú con trabajo nuevo en prácticamente todo el recorrido del aire por la parte superior del coche. Desde la entrada de los radiadores hasta la cubierta motor, pasando por el airbox y la zona previa a las ruedas traseras. Es una actualización especialmente grande para un coche que todavía está encontrando rendimiento carrera a carrera.









