Jeep nos ha trasladado al pasado, a 1945, con el Wrangler JL-2A previsto para el año 2027, y además, no solo lo hace con el propio modelo, lo hace con un precio rompedor. Es un claro homenaje al Jeep civil original, el Willys CJ-2A, y es la undécima entrega de la serie Twelve 4 Twelve de la marca, que lleva cosa de un año sacando un Wrangler especial cada mes: primero fue el Moab 392, luego el Whitecap en diciembre, con un precio de 495 dólares e imitaba el techo blanco ártico del viejo CJ-Universal, y ahora le toca el turno a este modelo.
“Nuevo” Jeep Wrangler JL-2A
Este paquete va a costar solo 4.995 dólares en Estados Unidos, y los pedidos se van a abrir ahora en el mes de octubre. Estos elementos exclusivos suponen un sobrecoste de solo 115 dólares, unos 99 euros al cambio, respecto a un Wrangler Rubicon, contando con un equipamiento parecido, una diferencia escasa si hablamos de coches.
Este nuevo vehículo se basa en la actual plataforma del Rubicon, así que el hardware por debajo no cambia nada. Cuenta con diferenciales delanteros y traseros con bloqueo electrónico, con desconexión de la barra estabilizadora, sistema Rock-Trac HD 4×4, relación de eje 4.10, es decir, que, en esto, es todo igual. La potencia corre a cargo también del V6 Pentastar de 3,6 litros, 285 CV y 352 Nm de par, el mismo que cualquier Wrangler Rubicon lleva este año. El cambio se centra en la pintura, los acabados, el habitáculo. Eso sí, este solo se comercializa en gasolina, no busquen electrificación porque no la hay.
En el exterior, las llantas son de 17 pulgadas, y están pintadas por Joose, cuenta con neumáticos de todoterreno BFGoodrich KO2 de 33 pulgadas, que se ensanchan en los pasos de rueda del color de la carrocería, con techo rígido de tres piezas. Los ganchos de remolque son naranjas, delante y detrás, y la parrilla es gris metalizado oscuro. En cuanto al equipamiento de serie, esa diferencia de 115 dólares se traduce en el Convenience Group con arranque remoto, retrovisor con atenuación automática, mando de garaje universal, y una TrailCam delantera con lavaparabrisas integrado.
El Willys CJ-2A de 1945
El modelo original fue presentado en Toledo, Ohio, fue fabricado por Willys-Overland. El CJ-2A se presentó al público en 1945, justo después de que Willys MB militar diera buena cuenta de su desempeño en la guerra. El coche se convirtió en una máquina ideal para agricultores y ganaderos gracias a su portón trasero, a la fuerza de su toma trasera, a sus faros de gran tamaño y a una parrilla de siete ranuras que hoy es seña de identidad de toda la marca.
Contaba con colores muy llamativos, combinaciones Harvest Tan con llantas Sunset Red, Pasture Green con llantas Autumn Yellow. Precisamente esos colores son ahora los que dominan en el nuevo JL-2A, una inspiración directa.
Para el modelo de dos puertas, se presenta el color beige arena llamado Gobi, que está inspirado en el Harvest Tan original. El modelo de cuatro puertas ofrece un tono verde militar. Bright White, Sting Gray, Ghost y Joose completan la paleta de colores.
Ya en el interior, cuenta con piel Nappa Heritage Tan y paneles en Bison Brown, una combinación nueva para el Wrangler. Se conectan visualmente las costuras en Desert Orange con las llantas naranjas, y ofrece un detalle en esta línea la palanca de cambios, con un medallón en cromo satinado con la parrilla de siete ranuras en un lado y la silueta de un Willys en el otro. Hasta las propias rejillas del climatizador llevan gráficos con guiño a la herencia de la marca. También cuenta con una placa en la puerta trasera que recrea el diseño de la placa que el CJ-2A original llevaba en el salpicadero, escenas de granja y de fábrica.
Un viaje a través de la historia
El consejero delegado de Jeep, Branden Coté, lo resume de la siguiente manera. «El CJ-2A original representa un capítulo definitorio en la historia de la marca Jeep. Es el momento en que el vehículo Jeep encontró un nuevo propósito en comunidades de toda América. Más de ocho décadas después, el Wrangler JL-2A de 2027 cierra ese círculo, llevando adelante una silueta icónica moldeada por 85 años de liderazgo 4×4 continuo mientras honra al original con detalles de diseño inconfundibles y ofrece la libertad, la aventura y la capacidad legendaria que llevará a una nueva generación adonde sea que lleve el camino».
Llevar un JL-2A es conducir un pedazo de la historia con la conducción del presente. Los que quieran estética por encima de todo, encontrarán aquí su modelo de coche, a coleccionistas que buscan lo más nostálgico de una marca histórica. La pregunta que muchos se hacen ahora es si Jeep tendrá la misma consideración y ofrecerá un trato parecido a los modelos eléctricos.









