Williams salió de Bakú con una sensación diferente a la de las carreras anteriores. La evolución introducida en el FW48 permitió al equipo dar un paso adelante y Carlos Sainz terminó sumando un resultado que habría sido más difícil de imaginar antes de la llegada de las nuevas piezas. El propio piloto, sin embargo, prefiere esperar antes de sacar conclusiones.
Malasia ofrece ahora una pista muy distinta y, precisamente por eso, Sainz considera que el fin de semana puede servir para comprobar hasta dónde llega realmente esa mejora. El trazado de Sepang exige más al coche en curvas rápidas y en las zonas donde la eficiencia aerodinámica tiene un peso importante.
Carlos Sainz espera comprobar la mejora de Williams en Malasia
El piloto madrileño explicó que Williams esperaba ser más competitivo en Bakú y que la evolución llegó en un momento especialmente adecuado. El resultado permitió confirmar parte de las expectativas que había generado el trabajo realizado por el equipo, aunque todavía queda una duda importante sobre cuánto puede trasladarse ese rendimiento a circuitos con características diferentes.
“Tuvimos una mejora en el coche en Bakú, que coincidió con una carrera que esperábamos que fuera relativamente más competitiva”, explicó Sainz a los medios presentes en Sepang, entre ellos Autonoción. El español considera que Malasia será una referencia mucho más útil para medir el paso dado porque se acerca más al tipo de circuito en el que Williams puede tener mayores dificultades.
“Si tuvieras que diseñar una carrera en la que debiéramos luchar más, es en Malasia”, señaló. Por eso, el fin de semana en Sepang no será únicamente otra carrera para el equipo. Sainz quiere comprobar cuánto de lo ganado en Bakú permanece cuando el coche se enfrenta a una pista que exige más en términos de carga y comportamiento general.
La mejora de Williams no ha cambiado todavía la situación del equipo
Sainz no oculta que la evolución ha tenido un efecto positivo. De hecho, considera que Williams difícilmente habría conseguido tantos puntos sin ella. La cuestión está en cuánto rendimiento ha añadido realmente al coche y si ese paso permite acercarse de forma habitual a los equipos que ocupan las posiciones delanteras.
“No creo que hubiéramos logrado tantos puntos sin la mejora, así que estoy contento de que la mejora lo haya hecho”, explicó el piloto español. Su valoración es positiva, aunque también introduce un límite bastante claro a las expectativas para las próximas carreras.
“Creo que Malasia es más una carrera de Fórmula 1 típica y creo que expondrá un poco más el hecho de que la mejora fue una buena mejora, pero no suficientemente grande para la realidad de nuestra situación”, añadió Sainz. Williams, por tanto, llega a Sepang con una pieza que ya ha demostrado aportar rendimiento, pero sin que eso haya modificado por completo su posición respecto a sus rivales.
Malasia mostrará cuánto ha progresado realmente Williams
El circuito de Sepang plantea una exigencia diferente a la de Bakú. Las largas rectas siguen teniendo importancia, pero el trazado también incorpora curvas rápidas y cambios de dirección que obligan a encontrar un equilibrio distinto en el coche. Para Williams, ese comportamiento puede ofrecer una referencia más completa sobre el funcionamiento de la evolución.
Sainz también espera que las condiciones del fin de semana introduzcan más variables. La posibilidad de lluvia puede alterar el comportamiento de los neumáticos y aumentar la importancia de la adaptación del coche a una pista cambiante. Después de un fin de semana en Bakú condicionado por varios incidentes, Malasia llega como una oportunidad para medir el rendimiento del FW48 en circunstancias mucho más representativas.
La respuesta no tendrá que llegar necesariamente en forma de una gran posición en la clasificación. Para Sainz, lo importante será comprobar si la mejora mantiene parte del rendimiento que mostró en Bakú cuando desaparecen algunas de las características que favorecieron a Williams. Sepang puede decirle al equipo si aquella evolución es un paso útil para el tramo final de la temporada o si todavía queda bastante trabajo para acercarse de forma estable a los coches de delante.









