Si eres un poco aficionado al mundo del motor, seguro que has oído hablar del mítico «motor bóxer». Suena a nombre de deportivo, a motor de Porsche o Subaru, y a un sonido ronco y peculiar. Pero, ¿qué es exactamente?
La realidad es que el motor bóxer no es el típico motor que encuentras bajo el capó de cualquier coche. Es diferente y eso provoca reacciones: o lo amas o lo odias. Los que están en el primer grupo defienden que la sensación de conducción es única y que su ronquido profundo se te queda grabado.
Un motor con una forma tan plana que parece aplastado es para muchos una gran innovación, pero lo cierto es que el motor bóxer lleva con nosotros más de un siglo. Los primeros motores bóxer se diseñaron a finales del siglo XIX.
Qué es un motor bóxer y cómo funciona
Para decidir si eres de los que lo aman o lo odian debemos empezar por el principio y entender qué es y cómo funciona. En un motor convencional, los pistones suben y bajan verticalmente o en ángulo. En un motor bóxer, los pistones se mueven en horizontal, enfrentados por parejas. Cuando un pistón se desplaza hacia la derecha, el de enfrente se desplaza hacia la izquierda. Van y vienen como dos boxeadores intercambiando golpes. De ahí el nombre: «bóxer».
Al hacer el movimiento en horizontal, la apariencia es totalmente plana por eso también se le llama «motor plano» o «flat engine». Los cilindros están tumbados, no de pie. Esto cambia por completo la forma del motor y el comportamiento del coche.
Ventajas del motor bóxer
La configuración de este tipo de motor es peculiar y parece un motor aplastado o comprimido, pero lo cierto es que más allá de eso tiene ventajas muy importantes que convencer a muchos conductores.
Por ejemplo, su estructura hace que el centro de gravedad del coche esté bajísimo. Es decir, el coche tiene el peso principal muy cerca del suelo. Resultado: el coche se inclina menos en las curvas, agarra mejor y es más estable. Por este motivo es muy empleado por marcas deportivas y de rally. Un Porsche 911 o un Subaru Impreza lo usan.
Otra de las ventajas es que presenta menos vibraciones que un motor tradicional. En un motor bóxer, cada pareja de pistones se mueve a la vez hacia fuera y hacia dentro, compensándose mutuamente. Es como si dos personas empujaran una mesa desde lados opuestos a la vez: la mesa no se mueve. El motor apenas vibra.
Además, al estar los cilindros tumbados, , el aire o el líquido refrigerante circulan mejor alrededor de ellos permitiendo una mejor refrigeración.
También hay inconvenientes
No todo es perfecto en el motor bóxer. También hay una serie de peros como que es más ancho que un motor normal lo que obliga a diseñar l frontal del coche más ancho o a colocar el motor en posiciones especiales(como en la parte trasera en los Porsche o delante del eje delantero en los Subaru).
También es más caro de fabricar y de reparar, porque hay que desmontar muchas cosas para llegar a las bujías o a las juntas. Además, consume algo más de aceite por diseño y tiende a sellar peor con los años.
Qué coches llevan motor bóxer
Si a pesar de los contra, los pros te resultan atractivos y quieren hacerte con un coche con motor bóxer, no tienes tantas marcas donde elegir, pero sí muy buenas.
Subaru es la reina del bóxer de calle. Casi todos sus modelos: Impreza, Forester, Outback, XV, WRX, incluso el BRZ. Usan bóxer de 4 cilindros, con o sin turbo.
Porsche es el otro gran defensor. El mítico 911 lleva motor bóxer trasero desde hace décadas. También el Cayman, el Boxster (el nombre ya lo dice) y el antiguo 356. En Porsche son bóxer de 4 o 6 cilindros, algunos atmosféricos de altísimas revoluciones.
Toyota en el 86 (fabricado junto con Subaru), algunos modelos de Alfa Romeo hace décadas (como el Alfasud), y la extinta marca estadounidense Tucker también usaron el bóxer. También algunos coches de competición, como los antiguos Lancia o los Volkswagen escarabajos.
Por qué tiene tantos fans
La afición al motor bóxer existe y en muchos casos se debe a las ventajas de las que hemos hablado en conducción. a esa estabilidad en curva. También hay muchos enamorados de su ronroneo y muchos amantes del motor lo ven como un motor de ingenieros que tuvieron una idea que podía parecer loca al principio.
Además, la historia avala este fanatismo ya que el bóxer ganó rallies (Subaru World Rally Team), dominó carreras de resistencia (Porsche 917) y llevó a millones de personas en el Escarabajo.













