Un coche capaz de avisar a quien circula detrás usando su propio cristal y sin necesitad de sacar un brazo o un dedo por la ventanilla, ese es el sueño de cualquier conductor de bien. Y sí, esa es en esencia, la apuesta de Mercedes-Benz, que desarrolla pantallas integradas en los cristales del vehículo para abrir una nueva vía de comunicación entre el automóvil y su entorno. La seguridad, que la compañía considera parte de su ADN, está en el centro del proyecto.
El trabajo avanza en dos frentes y es que por un lado tenemos unos elementos LED laminados dentro del vidrio y por el otro un parabrisas con tecnología holográfica. Y sí, con tanta tecnología dentro del vidrio, Joseba de Carglass ya puede ir buscando el máster.
Luneta trasera con LED: avisos visibles solo cuando hacen falta
La luneta trasera es uno de los puntos clave de esta tecnología. Gracias a los LED incorporados al cristal, puede mostrar de forma selectiva advertencias, símbolos de seguridad o datos relevantes para el tráfico, justo en el momento en que resultan útiles.
Cuando no hay nada que comunicar, apenas se notan. Al ir laminados dentro del conjunto del cristal, estos elementos quedan prácticamente invisibles y se integran en el diseño del coche sin romper su armonía.

Mini-LED y micro-LED
Mercedes-Benz recurre a dos tipos de LED especializados. Los mini-LED están pensados sobre todo para áreas de visualización grandes, como la propia luneta. Ahí pueden reproducir luces de freno, símbolos de advertencia o indicaciones de tráfico dirigidas a quienes vienen detrás. Los micro-LED permiten, por su alta resolución ser ubicados en superficies pequeñas con contenidos visuales exigentes, como las animaciones.
Parabrisas holográfico: así funciona la pantalla bajo demanda
Mercedes-Benz también está replanteando qué puede ser una pantalla. En lugar de recurrir a monitores convencionales, estudia zonas del vehículo hasta ahora desaprovechadas como posibles superficies de información, y el parabrisas es una de ellas.
El sistema, un display holográfico, parte de un proyector situado en el salpicadero que lanza las imágenes hacia el cristal delantero. Dentro del vidrio va laminada una película transparente especial que, mediante elementos ópticos holográficos (HOE), refleja de manera selectiva las longitudes de onda que emite ese proyector.
La luz se concentra de tal modo que la imagen se distingue incluso con sol. Además, solo se ve desde determinados ángulos, de forma que el conductor no percibe lo que aparece en el lado del acompañante, y viceversa.
Navegación, videollamadas y películas en el parabrisas
Esa capacidad abre la puerta a nuevas opciones de información y entretenimiento. El parabrisas puede mostrar contexto sobre puntos de interés (POI), datos de conducción o películas, y emplearse según la situación para la navegación o las videollamadas.
Como ocurre con los LED de la luneta, esta pantalla no está siempre a la vista. Los contenidos se muestran únicamente cuando hacen falta, así que el coche no cambia de aspecto de forma permanente.
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