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La industria automovilística japonesa, bloqueada por el terremoto: fábricas de Toyota, Nissan, Mitsubishi y Daihatsu recuperando su actividad poco a poco

La industria automovilística japonesa, bloqueada por el terremoto: fábricas de Toyota, Nissan, Mitsubishi y Daihatsu recuperando su actividad poco a poco

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Por: Luis Reyes

Publicado: 03.08.2026 10:53

Una semana después del terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste de Japón el pasado 28 de julio, la industria automovilísitica del país sigue sin recuperar el pulso. Toyota, Nissan, Mitsubishi y Daihatsu mantienen fábricas paradas, y las previsiones apuntan a que la normalidad tardará todavía varios días o semanas más en llegar.

El seísmo dejó al menos 35 muertos y provocó incendios, derrumbes y daños en infraestructuras viarias que complicaron la logística en toda la región de Kyushu, el corazón industrial donde se concentran buena parte de las fábricas afectadas. Honda también se sumó a la lista de compañías con producción detenida, en su caso en una planta de motocicletas y productos eléctricos situada en la zona del epicentro.

Toyota, la más golpeada

Toyota es el fabricante con más frentes abiertos. El pasado 31 de julio, la compañía amplió el parón en tres plantas de Kyushu: la de ensamblaje de Miyata, dedicada a Lexus, la de motores de Kanda y la de propulsión híbrida de Kokura. Las tres seguirán inactivas al menos hasta el segundo turno del 5 de agosto.

Para que te hagas una idea del golpe, la factoría de Miyata exporta cerca del 90% de su producción, que incluye el ES, el UX, el RX y el NX. Su parálisis amenaza con afectar directamente al suministro de estos modelos fuera de Japón.

A esto se suma la fábrica de Tahara, situada lejos del epicentro pero igualmente paralizada, que estará detenida del 3 al 7 de agosto. Allí se fabrican el Lexus GX, LS, IS y LM, además del Land Cruiser 250, el 4Runner, el Century y varios motores. Precisamente el 4Runner y el Land Cruiser son dos de los modelos que Estados Unidos importa desde Japón, por lo que su llegada al mercado americano podría notar el retraso.

Nissan, Mitsubishi y Daihatsu, sin fecha de vuelta a la normalidad

Nissan confirmó también el pasado 31 de julio que extendía la suspensión en sus dos plantas de la región, cerca del epicentro, hasta el 5 de agosto. La compañía atribuyó la decisión a problemas en el suministro de piezas, aunque evitó precisar qué modelos concretos se ven afectados.

Una de esas fábricas, Nissan Shatai Kyushu, se centra en el Infiniti QX80 y sus hermanos, el Patrol y el Armada, además de la recién estrenada furgoneta Elgrand e-Power. La otra, Nissan Motor Kyushu, produce el Kicks e-Power, la furgoneta Serena e-Power y el X-Trail, este último exportado bajo el nombre Rogue.

Mitsubishi, por su parte, redujo la producción de varios modelos en su planta de Mizushima desde el 30 de julio, una fábrica que suministra microvehículos tanto a la propia Mitsubishi como a Nissan. La compañía habló de daños en proveedores y retrasos en la llegada de componentes, sin dar tampoco un plazo claro de reactivación.

Daihatsu, especializada en coches pequeños, detuvo la actividad en dos plantas al menos hasta la noche del pasado 31 de julio.

El problema está realmente en los proveedores

Lo que explica la magnitud del parón no son solo las fábricas de montaje, sino la cadena de proveedores que las alimenta. Kyushu concentra buena parte de la fabricación de componentes de motor en Japón y es, además, un punto estratégico de exportación por su cercanía al resto de Asia.

Entre los más afectados están una filial de Aisin Corp., proveedor clave del grupo Toyota, y el fabricante de semiconductores Renesas Electronics. También detuvo actividad una unidad de Astemo Ltd., compañía nacida en 2021 de la unión entre Hitachi Automotive Systems y el grupo de proveedores tradicional de Honda.

Aisin, que fabrica piezas de puertas, asientos, techos solares y componentes de motor en aluminio, señaló que esperaba retomar la producción este pasado fin de semana, tras restablecer el suministro eléctrico y reubicar maquinaria desplazada por el temblor.

Renesas ya reactivó su planta de ensamblaje de Nishiki, clave en la fabricación de microcontroladores para el sector, pero no espera reanudar la producción de obleas en su planta de Kawashiri hasta el 5 de agosto, con un plazo estimado de tres semanas más para recuperar los niveles previos al seísmo.

No es la primera vez que el nombre de Renesas aparece ligado a un terremoto de estas características. En 2011, uno de sus centros en el noreste de Japón quedó fuera de servicio durante meses tras el gran terremoto de aquel año, con un efecto que llegó a paralizar producción automotriz en distintas partes del mundo. Aquella catástrofe causó más de 19.000 muertes.

Cuánto pesa realmente el parón

Para dimensionar el impacto, la planta de Toyota en Miyata tiene capacidad para 430.000 vehículos al año y fabricó 390.314 en el último ejercicio. Nissan Shatai Kyushu, con capacidad anual para 120.000, produjo 131.000 unidades. Nissan Motor Kyushu, la mayor de las tres, puede llegar a 500.000 vehículos al año, aunque todavía no se conocen las cifras de 2025.

Con estos números sobre la mesa, y con la experiencia que da haber vivido antes situaciones similares, los fabricantes japoneses ya trabajan en sus planes de recuperación. Toyota ha confirmado que está diseñando cómo compensar la producción perdida en cuanto sus plantas retomen la actividad con normalidad.

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