TCL es uno de los fabricantes de componentes electrónicos más reconocibles junto con otras firmas como LG, Samsung o Sony. Además de producir televisores como el que podrías tener en casa, también se encargan de la fabricación de pantallas para coches.
Pues, por si no lo sabías, las pantallas no surgen de la propia marca. Normalmente de este trabajo se encargan otros nombre que, a veces, permanecen en la sombra. Esta es su nueva fábrica: enorme y preparada para competir con Huawei y Xiaomi.
Así es el centro de montaje
La planta está gestionada por una empresa conjunta formada entre TCL y Brillance China. Esta última, reconocida por su alianza histórica con BMW para fabricar y vender sus coches en el mercado chino. Con un total de 30 líneas, 10 de producción y 20 de ensamblaje final, ocupa una superficie de 25.000 metros cuadrados. Allí se producen elementos como las pantallas digitales de los coches.
Entre ellas, todo tipo de displays: pantallas centrales, para el acompañante, de entretenimiento traseras y otros más innovadores. Las más grandes llegan hasta las 35,6 pulgadas y tienen una resolución de 6480×960 píxeles. Por ejemplo, las pantallas para coches traseras desmontables que permiten ajustar la climatización en la segunda fila de asientos. Algo propio sólo de coches de gama alta que podría llegar próximamente al mercado generalista.
Sin apenas trabajadores humanos: todo automatizado
Como otros fabricantes asiáticos, el complejo opera con un índice de automatización del 85%. Esto implica que la producción de estas pantallas para coches no depende de la intervención de las personas, sino de un sistema automatizado en el que incluso la iluminación no es necesaria. De hecho, por cada línea de ensamblaje sólo se necesitan tres técnicos que revisen la producción.
Geely es otro de los fabricantes que también han invertido en esta estrategia de producción. Esta fábrica inteligente completa la producción a través de robots automatizados y equipos de alta tecnología. La inversión total alcanza los 10.000 millones de yuanes, al cambio, 1.277 millones de euros.
Las pantallas digitales y la conducción: cada vez más difuso
La conducción se entenderá en el futuro de una manera muy diferente. Con la llegada de coches autónomos y vehículos que no tienen ni volante, las pantallas para coches digitales pasarán de ser complementarias a protagonistas durante la «conducción». Ahora, pueden suponer una distracción, pero la industria avanza hacia un modelo en el que el conductor sólo sea un pasajero.
Es por eso que, este tipo de fabricantes ganan notoriedad a medida que avanza la digitalización al volante. La implantación de la IA ya sirve como elemento complementario a la conducción y pronto podrá determinar cuál es la ruta más corta, más segura o más eficiente modificando la trayectoria por si misma del vehículo.
Empresas como Tesla ya han explicado abiertamente que su futuro próximo pasará por la fabricación de vehículos autónomos. El primero es el Tesla Cybercab y representa el inicio de un camino junto al desarrollo de robots humanoides. Estos últimos saldrán de la misma línea de montaje anteriormente dedicada a la producción de los Tesla Model S y Model X, ya descontinuados.













