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Gasolina en un diésel (o diésel en gasolina): qué pasa y qué hacer en el momento para no destrozar nada

Gasolina en un diésel (o diésel en gasolina): qué pasa y qué hacer en el momento para no destrozar nada

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Por: Autonoción Redacción

Publicado: 19.07.2026 19:00

Imaginate la escena: estás en la gasolinera, pensando en tus cosas, coges la manguera y empiezas a llenar el depósito. De repente, te fijas bien y se te congela la sangre. ¡Tierra, trágame! Has metido gasolina en tu coche diésel o al revés. Lo primero: respira profundo. No eres ningún bicho raro ni el primero al que le pasa. De hecho, en España son más de 70.000 los que meten la pata con esto cada año. Lo importante ahora es reaccionar rápido para que el despiste no te destroce el bolsillo.

Gasolina en un coche diésel: el error más fácil (y peligroso)

Es el fallo más típico del mundo. ¿Por qué? Básicamente porque la manguera de gasolina es más fina y entra como Pedro por su casa en el depósito de un diésel (hacerlo al revés es casi imposible porque la manguera diésel no cabe).

Si tu coche es moderno, aquí tenemos un problema serio. Los motores diésel necesitan el propio gasóleo para lubricar sus piezas internas, como la bomba o los inyectores. La gasolina hace justo lo contrario: actúa como un disolvente, elimina esa grasa y hace que las piezas rocen entre sí hasta romperse.

Si arrancas y te pones a circular, el coche te va a avisar enseguida: escuchará ruidos raros, dará tirones, perderá fuerza y acabará muriendo en mitad de la carretera. Reparar ese destrozo (bomba, inyectores, filtros) te va a costar un ojo de la cara.

Olvídate de los mitos: Si has echado «solo un poco» y quieres rellenar el resto con diésel para disimular, te la estás jugando. Trata siempre el error como si hubieras llenado el depósito entero.

Diésel en un coche de gasolina: raro, pero pasa

Como te decía, la manguera diésel es más ancha, así que para cometer este error hay que ponerle un poco de empeño o maña. Pero si lo consigues, la historia cambia.

El diésel no explota con la chispa de las bujías de un motor de gasolina. ¿El resultado? Lo normal es que el coche arranque, pero se cale a los pocos metros. Si avanza algo, irá a trompicones, soltando un humo negro denso y sin fuerza ninguna. El diésel va a taponar los inyectores y puede achicharrar el catalizador, otra pieza de las caras.

¿Cuál de los dos fallos es peor?

Sin paños calientes: poner gasolina en un diésel es mucho peor. Es un error destructivo. En pocos minutos puede dejar el motor KO y dejarte una factura de más de 1.000 euros en el taller.

El diésel en un coche de gasolina también es una faena, pero el motor suele calarse tan rápido que el combustible no llega a recorrer todo el circuito. Si actúas a tiempo, el daño suele ser menor.

El plan de rescate: Paso a paso

Tu cartera depende de lo que hagas en los primeros segundos. Apunta:

Si te das cuenta en el propio surtidor (antes de arrancar)

¡Menos mal! Has tenido suerte dentro de la mala pata. Tu coche está a salvo si sigues esto:

  • Ni se te ocurra arrancar: No gires la llave ni aprietes el botón de encendido. En los coches modernos, solo con dar al contacto la bomba ya empieza a chupar el combustible equivocado.
  • No muevas el coche: Déjalo donde está. Avisa al personal de la gasolinera para que pongan conos o cierren ese surtidor.
  • Llama a la grúa: Llama a tu seguro y pide asistencia. Ellos se llevarán el coche directamente al taller.

Si te das cuenta mientras conduces

La situación se complica, pero mantén la calma para no empeorarlo:

  • Para cuanto antes: En cuanto notes tirones, ruidos raros o que el coche no tira, busca un lugar seguro y detén el vehículo.
  • Apaga el motor ya: Pon los warnings (luces de emergencia) y quita el contacto.
  • No intentes «llegar a casa»: Pensar «bueno, son solo dos kilómetros» es comprar papeletas para romper el motor del todo. Llama a la grúa.

Lo que NO debes hacer jamás

  • No intentes vaciarlo tú mismo: Olvídate de meter una manguera y chupar. Es peligrosísimo, puedes intoxicarte, provocar un incendio o romper el sistema del depósito.
  • No dejes que lo intente cualquiera: El personal de la gasolinera no tiene por qué saber mecánica ni tener las herramientas adecuadas.
  • No lo tires por el desagüe: Vaciar el depósito en una alcantarilla es un delito ecológico gravísimo. Te caería una multa histórica.

¿Qué te van a hacer en el taller?

Si no has llegado a arrancar el coche, la solución es fácil y barata: vaciarán el depósito, limpiarán el circuito, cambiarán los filtros y listo. Te costará alrededor de 100 euros.

La cosa cambia si has circulado con él. Ahí el mecánico tendrá que revisar a fondo los inyectores, las bombas y los catalizadores para ver qué se ha salvado y qué no. En ese caso, la broma puede subir a varios cientos o miles de euros.

En resumen: si te pasa, no te lo pienses. No arranques el coche, llama a la grúa y deja que los profesionales limpien el depósito. Es la forma más barata de salvar tu motor.

EL GARAJEvia El Garaje

Aquí abajo se habla. No te calles.

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