Desde hace tiempo circulaban rumores que decían que el Volvo EX90 y su versión sedán, el ES90, no iban a estrenar todas las tecnologías que se anunciaron a bombo y platillo en el momento del lanzamiento. Ahora la confirmación es oficial, la tecnología Lidar queda enterrada para siempre.
Volvo Cars ha puesto fin a su alianza con Luminar, el proveedor que debía suministrar este sistema, y ha abandonado cualquier plan de desarrollar funciones basadas en este sistema para ambos modelos. Las prestaciones que la compañía había comunicado en su día no verán la luz. Los sistemas de asistencia a la conducción de estos coches no contarán con este sensor y, además, la marca dejará de recopilar datos a través de él.
La noticia la ha confirmado Henrik Juel Teige, portavoz de prensa de Volvo Cars en Noruega, durante unas declaraciones efectuadas antes medios locales.
El coche sigue siendo seguro, según la marca
Uno de los puntos que más se subrayó en el lanzamiento de estos modelos fue precisamente el Lidar como pieza clave de su seguridad. Sin embargo, desde Volvo insisten en que la ausencia de ese pequeño bulto en el techo no compromete el nivel de protección del vehículo.
Juel Teige subraya que tanto el EX90 como el ES90 mantienen un conjunto de sensores muy sofisticado. La seguridad y las ayudas a la conducción se apoyan en el trabajo coordinado de todo el sistema, no en un único componente.
Compensación económica para los afectados
Los clientes noruegos que adquirieron un EX90 o un ES90 (y aún no lo han recibido) podrán reclamar ahora una compensación de 18.000 coronas (unos 1.630 euros al cambio actual). La cantidad refleja el precio del equipamiento y coincide exactamente con el descuento que se aplicó por la falta de estos sistemas en los vehículos de 2026.
Desde la marca indican que quienes tengan cualquier duda sobre el proceso de reembolso deben ponerse en contacto directamente con su concesionario
El proveedor, en serias dificultades
El final de la relación no llega en un momento fácil para Luminar. La empresa estadounidense que desarrollaba la tecnología para Volvo ha solicitado la protección judicial por quiebra y, al mismo tiempo, ha anunciado que interpondrá una demanda contra el fabricante sueco. El conflicto entre ambas partes añade un capítulo más a una historia que empezó con grandes expectativas y termina con un final bastante abrupto.
Un cambio de estrategia que deja muchas preguntas
La decisión de Volvo supone un giro claro bastante radical respecto a lo que se había vendido al mercado. El Lidar se presentó como una de las grandes bazas tecnológicas de la nueva generación de eléctricos de la marca. Ahora, sin ese sistema, los EX90 y ES90 tendrán que demostrar sus prestaciones en materia de seguridad apoyándose únicamente en el resto de sensores y en el software de asistencia.
Para los clientes noruegos, al menos, hay un alivio económico concreto. Las 18.000 coronas no recuperan la tecnología prometida, pero sí compensan de forma directa el sobrecoste que muchos pagaron por un equipo que finalmente no estará disponible.













