La firma alemana Marc Philipp Gemballa vuelve al ruedo por la puerta grande. Después del éxito del Marsien, el vehículo con el que la compañía se dio a conocer en 2021, llega ahora su heredero natural: el Marsien GT. Se trata de una interpretación mucho más orientada al asfalto, pensada para quienes buscan precisión y contundencia en carretera, dejando atrás la vocación todoterreno que caracterizó al modelo original.
El anuncio llega justo antes de su presentación mundial, prevista para el próximo jueves 13 de agosto en Pebble Beach Concours d’Elegance, dentro de la Monterey Car Week. Será, además, su debut en Norteamérica.
De la aventura al camino
Si el Marsien nació inspirado en el Rally Dakar —combinando la esencia de un superdeportivo con las capacidades fuera de carretera—, el Marsien GT toma ese mismo lenguaje estético y lo traslada por completo al terreno del gran turismo. Sigue construido sobre la misma base homologada, pero ahora todo el desarrollo apunta hacia el rendimiento en carretera, la conducción dinámica y un uso en el día a día.

Un Porsche 992 Turbo S completamente transformado
Cada unidad parte de un Porsche 911 Turbo S de la generación 992, aunque poco queda del coche original una vez terminado el proceso. Cerca de 1.500 componentes son diseñados y fabricados de manera específica para el proyecto: desde la carrocería de fibra de carbono hasta la suspensión de doble horquilla, pasando por el sistema de escape, los faros traseros, el cableado y buena parte de la arquitectura aerodinámica. El resultado, según la marca, exigió varios cientos de horas de ingeniería y diseño.
Aerodinámica activa y menos peso
La carrocería, fabricada íntegramente de fibra de carbono, está compuesta por más de cien piezas distintas: conductos de aire, retrovisores, protecciones de los pasos de rueda y un panel trasero que se extiende desde el pilar A hasta el alerón. Todo ha sido rediseñado para ganar ligereza, mejorar la refrigeración y optimizar el flujo de aire, incorporando elementos como las aletas activas en los guardabarros delanteros, un alerón trasero móvil, una toma de aire en el techo, entradas tipo ram en el capó y tomas laterales adicionales. El resultado es una reducción de 75 kilos respecto al Turbo S de serie.

Todo ese sistema de aerodinámica activa funciona mediante aire a presión, lo que permite que tanto las aletas como el alerón reaccionen de forma prácticamente instantánea. Las aletas liberan presión desde los pasos de rueda para reducir turbulencias y sustentación en el eje delantero, mientras que el alerón, con mayor ángulo de ataque que el del Marsien original, gana carga aerodinámica trasera y también puede actuar como freno aerodinámico cuando se necesita. Además, los bajos del coche ahora son íntegramente de fibra de carbono, sustituyendo al panel de aluminio original algo que a mi personalmente no me convence.
Suspensión desarrollada junto a KW
Para esta versión más orientada al asfalto, Gemballa ha trabajado de nuevo con KW Automotive en el desarrollo de una suspensión de doble horquilla completamente nueva, con amortiguadores basados en la tecnología DDC V5 de la marca. El sistema ajusta la compresión y el rebote en tiempo real, con una respuesta de apenas 20 milisegundos ante cambios en el firme o en la conducción. Para el día a día, incorpora también un elevador delantero capaz de subir la altura del morro 60 milímetros, útil para sortear rampas o badenes sin sufrir. En configuración estándar, la altura libre al suelo se sitúa en 100 milímetros.
Motor de RUF y escape de Akrapovič
El corazón mecánico sigue llevando la firma de RUF Automobile, especialista histórico en motores Porsche que ya colaboró con Uwe Gemballa —padre del fundador de la marca actual— durante los años ochenta. El seis cilindros bóxer, con turbos VTG revisados y una nueva puesta a punto electrónica, entrega más de 830 CV y 930 Nm de par. Para quien quiera todavía más, la compañía ya trabaja en una segunda etapa que superará los 900 CV.

El escape, de titanio y con cuatro salidas, ha sido desarrollado junto a Akrapovič, aportando al Marsien GT una firma sonora propia además de reforzar visualmente su parte trasera.
Un color exclusivo para una edición limitada
Coincidiendo con el 70 aniversario del nacimiento de Uwe Gemballa, la marca ha creado un tono exclusivo bautizado como Anniversary Liquid Champagne Gold, un dorado champán de cuatro capas con partículas metálicas nacaradas que remite, de forma sutil, al blanco perla del Marsien original.
En el interior, terminado en Alcantara gris oscuro en la unidad de lanzamiento, destacan la nueva consola central elevada, con una palanca de cambios de aluminio inspirada en el mítico Carrera GT, asientos de bucket en fibra de carbono y detalles en tono champán que combinan con la pintura exterior. Cada unidad lleva además una placa numerada que certifica su lugar dentro de la serie limitada.
Solo 30 unidades
La producción del Marsien GT se limitará a 30 unidades, lo que eleva a 70 el total de vehículos fabricados dentro de la familia Marsien, cifra elegida precisamente en homenaje a los 70 años de Uwe Gemballa. Las primeras entregas están previstas para finales de 2027, con un precio de 770.000 euros, impuestos, tasas y transporte no incluidos, y sin contar el coste del vehículo base.
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