Imagínate poder cruzar Estados Unidos de costa a costa en mucho menos tiempo de lo que se tarda hoy en día (entre 5 horas y media y 7 horas dependiendo de la dirección). Esa es la promesa extraída del anuncio del secretario de Transporte, Sean P. Duffy, quien confirmó que la Administración Federal de Aviación (FAA) está trabajando para permitir cuando antes los vuelos supersónicos civiles sobre territorio estadounidense.
¿Por qué es importante este anuncio?
Los nuevos aviones supersónicos podrán superar Mach 1, es decir, más de 1.240 km/h. Para comparar, los aviones comerciales actuales vuelan entre 885 y 965 km/h. Esta diferencia permitiría acortar drásticamente los tiempos de viaje, beneficiando tanto a pasajeros como al transporte rápido de mercancías.
Sin embargo, si esperabas un Concorde de segunda generación, debes saber que todavía estamos lejos. El legendario Concorde alcanzaba una velocidad máxima de Mach 2,23 (unos 2.405 km/h) y volaba en crucero a Mach 2,02 (aproximadamente 2.179 km/h) a una altitud de 18.000 metros. Esa capacidad le permitía duplicar la velocidad del sonido y cruzar el océano Atlántico en apenas tres horas y media. Los proyectos actuales se centran primero en aviones más silenciosos y eficientes, aunque menos veloces que el Concorde, pero con un enfoque en la sostenibilidad y la aceptación comunitaria.
Cómo piensan hacerlo sin molestar a la gente
El gran desafío siempre ha sido el “boom sónico”. La solución pasa aplicar los últimos avances tecnológicos como la técnica del “corte Mach”, que combina el diseño del avión, la altitud, la velocidad y las condiciones atmosféricas para que el boom se curve hacia la atmósfera superior y apenas se perciba en tierra.
La FAA ya propuso una norma de certificación basada en niveles de ruido y prepara otra para regular el ruido en despegue y aterrizaje. Estas reglas darán seguridad jurídica a los fabricantes para desarrollar y certificar sus aeronaves.
“Restaurar los vuelos supersónicos sobre tierra no se trata solo de ir más rápido. Se trata de liberar la innovación estadounidense y abrir una nueva era dorada de los viajes”, afirmó el secretario Duffy.
El respaldo presidencial y las expectativas
Todo esto se enmarca en la Orden Ejecutiva 14304 del presidente Donald Trump, que busca eliminar regulaciones obsoletas de los años 70 y recuperar el liderazgo mundial en aviación de alta velocidad.
El administrador de la FAA, Bryan Bedford, destacó que los progresos en ingeniería aeroespacial, materiales y reducción de ruido hacen posible esta nueva etapa. Por su parte, Michael Kratsios, de la Casa Blanca, subrayó la generación de empleos cualificados, el fortalecimiento industrial y que “la aviación del futuro se invente y construya en América”.
Trabajo en equipo para hacerlo realidad
La FAA colabora con la NASA, algunas universidades, la industria y la Organización de Aviación Civil Internacional. Además, se buscarán acuerdos internacionales para que estos aviones operen de forma segura más allá de las fronteras.
El objetivo es tener ambas normas finalizadas para mediados de 2027. Aunque no estamos hablando todavía de velocidades del Concorde, este es un primer paso sólido hacia una aviación más rápida, más silenciosa y más accesible.













