A SEAT no le están saliendo las cosas demasiado bien en las últimas semanas. La falta de chips y semiconductores está provocando una caída importante en la producción de vehículos que está demorando tanto las entregas que muchos usuarios terminan cambiando de opción.
Tener que esperar de seis a doce meses por un vehículo es algo que no todo el mundo está dispuesto en modelos de marcas generalistas sin nada «especial». No solo SEAT está sufriendo las consecuencias de la crisis de los chips pero es cierto que ya se jugaba con un menor stock que prácticamente ha desaparecido en todos los mercados internacionales.
Por esta razón las matriculaciones de vehículos nuevos en todo el mundo de la firma española durante el pasado mes de octubre registraron un descenso del 37,1% respecto al mismo mes del año anterior hasta alcanzar un volumen total de solo 38.900 unidades incluyendo aquí también los datos de Cupra.
Por el momento en el acumulado del año las cosas siguen en positivo pero siempre comparando con el 2020 que fue desastroso para la industria mundial del automóvil. En concreto SEAT ha entregado 415.800 unidades y esto representa un volumen superior al periodo anterior del 16,9%.
Entre los modelos que están muriendo de éxito hay que señalar al nuevo SEAT León que sigue cayendo en sus entregas debido a la ausencia de unidades. En menor medida esto también está pasando factura al Formentor de Cupra, uno de los modelos que más ha revolucionado los mercados en los últimos meses gracias a su diseño agresivo y competitiva relación valor-precio.

