Singapur.- Una única hora de entrenamientos y a la luz del sol, a diferencia de la siguiente sesión del fin de semana, sumida en la famosa nocturnidad de Singapur y con algo en juego. Los únicos Libres en Marina Bay fueron más bien tranquilos. Más de lo esperado incluso. Todo el mundo salió con neumático duro hasta que los Cadillac montaron el medio bien entrada la sesión.
Todos lejos de los muros y sin sobresaltos en una pista algo bastante bacheada, o de eso se quejaron varios pilotos. El pitlane, por cierto, extremadamente sucio. No dejaba de salir polvo y más polvo del asfalto del carril lento de boxes cuando los coches pasaban por ahí. La cantidad que desprendían era tremenda.
Al principio de la sesión, Isack Hadjar se quejó en repetidas ocasiones de su Red Bull. Protestó por el rebote, por el acelerador resbaladizo… aunque luego tardó poco en colocarse arriba. El francés marcó un 1:34, en cuarto lugar, solo por detrás de los Mercedes y Charles Leclerc. El equipo de las flechas plateadas confirmó que George Russell saldrá desde el fondo de la parrilla.
El ritmo está ahí pero tendrá que remontar en un circuito donde cuesta mucho pasar. Quien también demostró garantías y arrancó el Gran Premio con el pie derecho fue Kimi Antonelli, quien lideró durante gran parte de los Libres. El italiano fue de los pocos en bajar a 1,33s y estuvo en la misma décima que Russell y Leclerc. Max Verstappen, como le sucede a veces en los urbanos, empezó algo más perdido y lejos de la cabeza.
Terminó los Libres sexto, aunque con rueda amarilla, a un segundo de la cabeza. Nunca cerró una vuelta para codearse con los más rápidos. Fernando Alonso afronta, a priori, una gran oportunidad este fin de semana y el asturiano salió a demostrarlo. Llegó a colocarse relativamente cerca de la cabeza, a 1,3 segundos del líder, rondando el top diez. Al final de la sesión, cuando restaban diez minutos, el español llegó a subir hasta la octava plaza, a ocho décimas del mejor crono cuando probó los medios. Luego cayó posiciones y terminó P14, con Carlos Sainz justo detrás.
Llegaron los medios y los blandos, entre las buenas sensaciones de Aston Martin para arrancar el fin de semana a pesar de la posición de su compañero Lance Stroll, bastante alejada de Alonso. El canadiense empezó rebotado los entrenamientos, sufriendo con su AMR26: «Estos frenos no funcionan, ¿qué está pasando en la curva 1?». No logró enderezar el rumbo y se instaló en las últimas posiciones del grupo, codeándose con los Cadillac, a tres segundos de la cabeza pero uno por delante de Pérez y Bottas.
La parte alta probó la rueda blanda en los últimos minutos porque en apenas un par de horas llegaría la clasificación al sprint. Russell fue quien mejor exprimió los blandos con un 1:32:2, una décima más veloz que Leclerc, y dos más que Lando Norris, tercero. Tres coches diferentes en el top tres al final de la sesión.









