Volkswagen vivió un 2024 muy duro, uno de los años más complicados en la historia, no supieron ver o no supieron trazar una estrategia correcta y los números estuvieron muy lejos de los esperado. Sin embargo, en el año 2025 lograron reconducir la situación, y las cifras así lo han demostrado.
La marca mira ahora al futuro con optimismo, pero conscientes de que necesitan algo más que el poder de la marca en sí para adaptarse a una movilidad que se está transformando en todo Europa dada las normativas y las restricciones ambientales. Reconocen que han cometido errores para ahora el objetivo es recuperar el terreno y lograr imponerse a un mercado chino que ha cambiado por completo las reglas del juego.
Volkswagen reconoce errores
La mejor forma de enderezar el rumbo, comienza con la autocrítica, con entender qué se ha hecho mal para así no cometer los mismos fallos en el futuro. Es fácil achacar los malos resultados al cambio de tendencia en el mundo del motor, pero el cambio es para todos y hace falta una reflexión más profunda. Y este sentido, Volkswagen ha comenzado con algo primordial para mejorar, reconocer errores, y lo han hecho públicamente, Martin Sander, responsable comercial, que ha dicho abiertamente que la compañía “perdió un poco el núcleo de lo que significa Volkswagen”.
Estos mensajes se pueden ver como signo de debilidad, o puede ser un mensaje a los consumidores que han convertido a esta marca en una de las más importantes de la historia, un mensaje de que saben que han hecho mal las cosas y que trabajan para recuperar esa confianza.
Marcas como BYD y MG han sorprendido al gigante alemán, se menospreció su capacidad, su estrategia agresiva de precios bajos y amplio equipamiento, por eso, ahora Volkswagen, ha optado por un cambio profundo donde se busca recuperar el ADN que parecía haber perdido.
La ofensiva de Volkswagen
La respuesta llega con dos modelos icónicos para Volkswagen, el Polo y el Cross, además del ID3 Neo, todos modelos 100% eléctricos, los tres, sin renunciar a la tradición de la marca, manteniendo la identidad.
El ID Polo tendrá un precio de salida de 25.000 euros, y promete convertirse en uno de los eléctricos más accesibles de un fabricante europeo. El ID Cross quiere seguir la misma línea en los SUV compactos, y constará de arranque en unos 28.000 euros.
Todo el grupo Volkswagen sigue esta misma línea para combatir el mercado chino, como Cupra o Skoda, que comparten tecnología y arquitectura para reducir costes y así poder ofrecer precios más competitivos, y al mismo tiempo acelerar cada uno de los desarrollos.
Thomas Schäfer, CEO habla de volver al “verdadero Volkswagen”, es decir, hacer accesible los coches, en esta nueva era, los eléctricos.
Para combatir al gigante asiático, desde Volkswagen saben que no es momento de guardarse nada, así que la tecnología está muy presente en los sistemas de conducción y en las mejoras en cuanto a la conectividad, algo que la compañía había reservado a segmentos superiores.
Volkswagen frente a China
El gran desafío para Volkswagen, realmente para todas las marcas que han sido fuertes en el mercado europeo, es frenar el avance de la tecnología china. Eso supone pelear contra precios muy bajos, contra lo último en desarrollo, en tecnología, un rival que antes apenas tenía presencia en Europa y que ahora, es una gran amenaza una vez que la ha derribado el muro de la confianza.
Pero, además, Volkswagen quiere recuperar su identidad. Los últimos años, muchos de los consumidores más fieles denunciaban que los nuevos vehículos, no parecían de la marca. La tecnología y los diseños futuristas se habían alejado de la esencia de la marca. Antes, cuando comprabas un Volkswagen, sentía que tenía un Volkswagen. En los últimos modelos, esa sensación se había perdido, lo que ha reducido considerablemente las ventas.
Ahora, los nuevos modelos son moderno, se adaptan a la movilidad actual, pero sin perder la esencia de Volkswagen de toda la vida. El diseño es más sencillo y la experiencia al volante es más intuitiva, de toda la vida.
Volkswagen ha confirmado también que, aunque llegarán más tarde, habrá versiones deportivas de sus modelos eléctricos, como el futuro ID Polo GTI. Es una seña de identidad que siempre les ha acompaños, y tienen el resto de lograr trasladar esas sensaciones al mundo eléctrico, que no resulta nada sencillo.
Volkswagen ha sabido reconocer sus errores, lo han hecho públicamente, y tras un 2024 malo y un 2025 de recuperación, este 2026 se pretende volver a ser un referente en el mundo del automóvil. Son varios los vehículos con toman forma en esta nueva estrategia, pero el ID. Polo, y el Id. Cross son las grandes apuestas del gigante alemán para poder volver a estar entre los dominadores del mercado. El mercado chino mira de reojo al gigante alemán.





