Después de cuatro años parado, AvtoVAZ, por fin para muchos, ha resucitado al Vesta Sport. Cuando los socios franceses abandonaron el proyecto en el año 2022, se llevaron consigo la paralización del proyecto, también por la escasez de piezas y por las sanciones que dejaron la línea de montaje sin capacidad para mantener la fabricación activa. Pero vuelve tras cuatro años, y lo hace con mejoras reales.
Vesta Sport está de vuelta
La vuelta del Vesta Sport no responde únicamente a recuperar el coche, entra dentro de un plan más ambicioso, una actualización de toda la gama Lada para este 2026. Esto incluye el Vesta normal, al Iskra y al Aura, y todos con una característica nueva con la que antes no contaban, climatizador automático, además de motores 1.6 y 1.8 revisados que alcanzan potencias de entre 120 y 132 CV en las versiones no deportivas. Señalamos el climatizador, algo que debería ser obvio en cualquier vehículo actual, pero se ha ido retrasando en el calendario. Se preveía para finales del año pasado, se aplazó para mitad de este 2026, y finalmente llega ahora. Estos deslices son comunes cuando se reconstruye desde cero la cadena de suministros.
Se controla con mandos giratorios presentes en la consola central, pero los ajustes también se replican en la pantalla vertical de 10 pulgadas, que forma parte del sistema multimedia LADA EnjoY Vision Pro. También llega el nuevo LADA Connect Start, con conectividad remota y que permite consultar desde el móvil, aspectos como el nivel de gasolina, dónde está ubicado el coche, la temperatura del motor, el estado de la batería, y otros aspectos como si el motor está en marcha o se ha cerrado mal la puerta del maletero. Todos estos aspectos no son una novedad en el mercado europeo, pero sí en el catálogo de Lada, que da un salto importante en cuanto al equipamiento genuino.
Un motor con ganancias reales
El 1.8 Evo atmosférico se ha revisado al completo, cuenta con árboles de levas mejorados, admisión y escape rediseñados a medida, además de ofrecer una nueva calibración de software, desarrollada con la colaboración de Lada Sport, la línea que está dedicada a la competición. Son 147 CV de potencia, un 21% más que el bloque estándar, y 184 Nm de par, un 8% por encima. Lleva caja de cambios manual de seis velocidades y mantiene la homologación Euro 5, algo que sorprende teniendo en cuenta la ruptura política de Rusia con Europa.
El chasis también ofrece cambios radicales, ahora con una suspensión más rígida con muelles y amortiguadores revisados, también con vías más anchas en cada uno de los ejes, nuevos frenos, y una altura libre del suelo que se reduce hasta los 158 mm, 13 menos. Alcanza una velocidad punta de 195 km/h, y necesita 9,8 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. La variante SW alcanza los 192 km/h, y pasa de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos. No son cifras del otro mundo, se quedan atrás en Europa respecto a cualquier hot hatch que se vende en la actualidad, pero en el mercado ruso, son las cifras de referencia para los deportivos.
El vehículo, con estas cifras, mantiene una demanda de alrededor de las 100 unidades al mes, siendo el acabado Black el que acapara más ventas. Su precio es de 2,7 millones de rublos, unos 24.080 euros al cambio, para la opción sedán, el SW se queda al cambio en unos 25.820 euros.
AvtoVAZ ya fabrica por su cuenta
El LADA Vesta Sport evidencia la nueva dirección de AvtoVAZ, no se trata de una simple actualización, se trata de una nueva forma de fabricar coches, en solitario, sin el apoyo de socios internacionales. Está prevista para el próximo verano la producción del Azimut, un crossover nuevo que se va a construir sobre una versión estirada de la misma plataforma del Vesta, pero con una distancia entre ejes de entre 2,63 metros y 2,67.
Este, según las palabras de su propio presidente, Maxim Sokolov, va a ser el segundo crossover genuinamente nuevo que comercializará Lada en casi tres décadas, y contará con alrededor de mil componentes que se han fabricado desde cero durante estos tres últimos años. Ya se ha presentado en el Económico de San Petersburgo, en el verano de 2025, y el pasado mes de julio se presentó un prototipo con paneles de carrocería estampados en serie durante una jornada de puertas abiertas en Togliatti.
No son datos ni cifras que deberían impresionar en Europa, pero lo que llama la atención, lo que realmente es noticia, es que una marca tan mítica como AvtoVAZ haya podido reponerse de unos últimos años donde la situación geopolítica les ha lastrado mucho, y cómo están buscando la forma de recortar la brecha respecto a los fabricantes que han ido avanzando en los últimos años, precisamente en un momento de grandes cambios en la industria del automóvil.









