ES NOTICIA
¿Ya nos sigues en Google? Síguenos en tu feed de Discover Seguir
22 °C menos en el día más caluroso, 17,5 °C de media en el pico diario y cero vatios de consumo: el puerto de Valencia testa el film de refrigeración radiativa de Cooling Photonics y deja claro que la manta térmica convencional tiene los días contados

22 °C menos en el día más caluroso, 17,5 °C de media en el pico diario y cero vatios de consumo: el puerto de Valencia testa el film de refrigeración radiativa de Cooling Photonics y deja claro que la manta térmica convencional tiene los días contados

{{author_name}}

Por: Autonoción Redacción

Publicado: 10.10.2026 13:00

Hay un lugar en el puerto de Valencia donde los contenedores esperan. Apilados, al sol, durante días o semanas. En verano, la chapa metálica se convierte en una plancha. Dentro, la temperatura sube y sube, hasta superar los 50 grados. La carga que va ahí dentro—medicamentos, alimentos, componentes electrónicos, pinturas, productos químicos—sufre. Los equipos se degradan. Los materiales se estresan. Y los trabajadores que a veces tienen que entrar en esos contenedores para inspeccionar o reparar algo se enfrentan a un calor que, en el mejor de los casos, es incómodo, y en el peor, peligroso.

Durante décadas, la respuesta ha sido siempre la misma: una manta térmica interior. Un aislante que se coloca en las paredes y el techo del contenedor para intentar mantener el calor fuera. Pero el aislante tiene un problema de lógica. Aísla, sí. Pero también retiene. El calor que logra entrar se queda dentro, dando vueltas, sin escapatoria. Es como ponerle un abrigo a alguien que ya tiene fiebre. La manta térmica convencional frena parte del calor, pero no lo elimina, y a veces lo atrapa.

Cooling Photonics, una startup catalana nacida en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2), ha desarrollado una solución que funciona al revés. En lugar de aislar, refleja. En lugar de retener, expulsa. Su film, llamado CoolPly, se aplica sobre el exterior del contenedor—techo y laterales—y hace dos cosas a la vez: refleja la radiación solar antes de que atraviese la chapa metálica, y emite calor hacia el cielo nocturno a través de una ventana atmosférica que permite que la energía escape al espacio. Es refrigeración pasiva, sin electricidad, sin compresores, sin gases refrigerantes. Y los resultados de su primer ensayo en condiciones reales, en pleno verano mediterráneo, son difíciles de ignorar.

Cuatro contenedores, 15 días y 5.600 mediciones

El ensayo se llevó a cabo en el depot de Transbase Soler, en el puerto de Valencia, durante quince días consecutivos del verano de 2026. La metodología fue rigurosa: cuatro contenedores idénticos de 20 pies, colocados en el mismo sitio, con la misma exposición solar. Uno sin tratar, como referencia. Otro con la manta térmica interior convencional. Un tercero con el film CoolPly solo en el techo. Y un cuarto con el film en el techo y en los laterales. Sensores independientes registraron la temperatura interior cada quince minutos, sumando más de 5.600 mediciones.

Los resultados hablan por sí solos. El contenedor de referencia alcanzó picos de 53 °C y pasó más de un tercio del tiempo por encima de 40 °C. El contenedor revestido por completo con CoolPly nunca superó los 34,2 °C. La reducción media del pico diario fue de 17,5 °C, y en el día más caluroso, la diferencia llegó a los 22 °C. Alfredo Soler, consejero delegado de Transbase Soler, lo resumió con una frase que cualquiera puede entender: «Ver cómo un contenedor pasa de 50 grados a poco más de 30 sin gastar energía es algo que nos interesa a todos».

Y lo más importante: cero vatios. Ni un solo kilovatio-hora consumido. El film no necesita electricidad, no tiene partes móviles, no requiere mantenimiento energético. Funciona por física, no por química.

La física del cielo frío: cómo se enfría algo sin enchufarlo

Para entender cómo funciona CoolPly, hay que entender algo que la mayoría de la gente nunca se ha parado a pensar. El cielo, de noche, es frío. No frío en el sentido de que hace fresco. Frío en el sentido de que es un sumidero de calor. Cualquier objeto que emita radiación en determinadas longitudes de onda—entre 8 y 13 micrómetros—puede enviar calor directamente al espacio, atravesando la atmósfera como si no estuviera ahí. Es la misma razón por la que, en una noche despejada de invierno, aparece escarcha sobre el parabrisas del coche aunque la temperatura del aire no haya bajado de cero.

CoolPly aprovecha esa ventana atmosférica. Durante el día, refleja la radiación solar antes de que caliente el contenedor. Durante la noche, emite calor al cielo y se enfría por debajo de la temperatura ambiente. El contenedor no se calienta durante el día y se enfría durante la noche. Al final del ciclo, está más frío que uno sin tratar. No hay trampa. No hay consumo oculto. Solo física.

La tecnología no es nueva en el laboratorio. En 2014, un equipo de Stanford demostró que era posible enfriar una superficie por debajo de la temperatura ambiente bajo luz solar directa. Pero convertir esa demostración académica en un producto comercial, capaz de soportar el sol, la lluvia, el polvo y los años, es otra historia. Cooling Photonics nació en 2020 como spin-off del ICN2, con una patente licenciada y un equipo que combinaba ciencia y negocio. Juliana Jaramillo, la científica que desarrolló el material, se unió a Javier Achiaga y Antonio Cuenca para fundar la empresa. Hoy son 17 personas, han levantado más de 700.000 dólares y ya generan ingresos .

Una manta que no aísla, sino que expulsa

La comparación con la manta térmica convencional es inevitable, y los datos del ensayo la dejan en evidencia. La manta interior funciona como un aislante: dificulta el paso del calor, pero no lo elimina. El calor que atraviesa la chapa se queda atrapado dentro, calentando el aire y la carga. CoolPly no aísla. Refleja y emite. La diferencia es conceptual, no solo de rendimiento.

Los datos del ensayo muestran que el contenedor con CoolPly completo no solo tuvo temperaturas más bajas, sino que pasó mucho menos tiempo por encima de los umbrales críticos. La carga térmica acumulada por encima de 30 °C cayó un 93%. Eso significa que los productos sensibles al calor—fármacos, alimentos, electrónica—sufren mucho menos estrés térmico durante su estancia en el puerto. Y los materiales del propio contenedor, la chapa, las juntas, la pintura, también se degradan menos.

Javier Achiaga, consejero delegado de Cooling Photonics, lo expresó con claridad: «Probar CoolPly en un depot en pleno funcionamiento y en pleno verano mediterráneo era la mejor validación posible. Los resultados demuestran que el sector logístico-portuario tiene ante sí una oportunidad real: proteger la carga, mejorar las condiciones de trabajo y reducir el consumo energético con una solución pasiva».

Aplicaciones que van más allá del contenedor

El ensayo de Valenciaport no es el final del camino. Es una prueba de concepto en un entorno real, y abre la puerta a aplicaciones que van mucho más allá de los contenedores marítimos. El propio puerto de Valencia ya ha identificado varias: armarios eléctricos y equipos de potencia, donde menos calor significa menos paradas y mayor fiabilidad de la electrónica. Contenedores utilizados como almacenes, talleres u oficinas, donde el estrés térmico de los trabajadores es una preocupación real. Y en un contexto más amplio, cualquier superficie expuesta al sol que necesite mantenerse fresca sin gastar energía.

El potencial es especialmente relevante en regiones cálidas. China, el Mediterráneo, Oriente Medio, partes de África. Lugares donde el sol pega fuerte y los veranos son cada vez más largos e intensos. La exposición prolongada a altas temperaturas acelera el deterioro de los contenedores, acorta su vida útil y aumenta los costes de mantenimiento. Un film que reduzca esa temperatura sin consumir energía es, en ese contexto, una herramienta de adaptación climática tanto como de eficiencia operativa.

Lo que aún falta por demostrar

Sería fácil presentar este ensayo como la solución definitiva. No lo es. Es un piloto de quince días, en un solo emplazamiento, con cuatro contenedores. Los resultados son contundentes, pero limitados en alcance. Quedan preguntas por responder.

La primera es la durabilidad. Un film que se aplica al exterior de un contenedor está expuesto a radiación ultravioleta, lluvia, sal marina, polvo, arañazos, golpes. ¿Cuánto tiempo mantiene sus propiedades? ¿Cinco años? ¿Diez? ¿Se puede reparar si se daña una parte? Cooling Photonics no ha publicado datos de envejecimiento a largo plazo.

La segunda es el coste. El ensayo no menciona cuánto cuesta aplicar CoolPly a un contenedor. La comparación con la manta térmica convencional no se puede hacer solo en rendimiento, sino también en precio. Si el film es mucho más caro que la manta, el argumento de la eficiencia pierde fuerza, especialmente para contenedores que viajan por todo el mundo y se maltratan constantemente.

La tercera es la escala de producción. Cooling Photonics es una empresa de 17 personas que acaba de empezar a generar ingresos. Pasar de un piloto de cuatro contenedores a equipar flotas enteras de miles de unidades requiere capacidad de fabricación, cadena de suministro y distribución que todavía no existen.

Y la cuarta es la validación independiente. El ensayo fue organizado por el propio ecosistema del puerto de Valencia—Opentop, la Fundación Valenciaport, la Autoridad Portuaria—y los datos fueron recogidos por sensores instalados por los participantes. No hay un organismo externo que haya auditado los resultados. Eso no significa que no sean ciertos, pero sí que conviene tratarlos como lo que son: resultados de un piloto, no de un estudio peer-reviewed.

La manta térmica convencional no va a desaparecer mañana. Pero tiene los días contados. No porque sea mala, sino porque hay algo mejor. Y en un mundo que se calienta, donde los veranos son cada vez más largos y las cadenas de suministro más frágiles, encontrar formas de mantener las cosas frescas sin gastar energía no es un lujo. Es una necesidad.

EL GARAJEvia El Garaje

¿De acuerdo o te da la risa?

Entras con Google al publicar
NOVATO›PROPIETARIO›VETERANO›EXPERTO›LEYENDA ★
EL GARAJEComunidad del motor
Visitar →
autonoción · El Box