El mundo del automóvil está viviendo un momento de transformación, con algo de incertidumbre, porque todo el sector, todo el mundo, sabe hacia dónde se dirige la industria, pero los avances tecnológicos son continuos, y lo que hoy es una novedad, mañana puede quedar obsoleto. Y si hay un segmento que se ve especialmente perjudicado por esto es el premium, especialmente si hablamos de SUV, los coches que más se venden en la actualidad, donde los precios son más elevados y donde las marcas buscan ofrecer al cliente lo último.
Por eso, algunas marcas, siguen apostando por soluciones tradicionales, efectivas y que todavía, según la normativa, son perfectamente útiles para cualquier cosa que se haga al volante, ya sea circular por la ciudad o para recorrer grandes distancias por autopistas. Y esto, incluso ahora, puede ser una desventaja, incluso para Audi y su Q5. Porque este referente durante años, ve como Mazda con su CX-60 le está poniendo en peligro, sobre todo si se comparan las versiones diésel, porque los japoneses ofrecen más cilindros, más par motor y un consumo más bajo, y con un precio mucho más asequible.
Mazda CX-60 amenaza al Audi Q5
Mazda ha apostado por un motor diésel en un momento donde la mayoría de fabricantes ha abandonado, no solo este combustible, la combustión 100% interna. Se trata de su SUV premium diésel de 6 cilindros, con un bloque .3 e-Skyactiv D con tecnología de microhibridación, lo que le permite portar la etiqueta ECO, a tener en cuenta.
La versión de acceso equipo 200 CV y 450 Nm de par, con cabio y transmisión automática de ocho cambios. La eficiencia, como no podía ser de otra manera, es más que eficiente, 5 l/100 km según el ciclo WLTP, y más de 1.000 kilómetros de autonomía.
Su arquitectura también difiere de la de muchos de sus competidores porque implementa un esquema de motor longitudinal y propulsión trasera, algo poco común en el segmento y más asociado a los modelos premium de las marcas alemanas. Esta concepción contribuye también a mejorar la distribución de pesos y la experiencia al volante.
En cuanto a sus capacidades, el CX-60 es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en un tiempo de 8,4 segundos y alcanzar los 212 km/h de velocidad máxima, valores que lo colocan como un coche referente dentro de esa categoría. Mazda ofrece también una segunda opción de este mismo motor, que genera 254 CV y tracción total, aumentando el par hasta 550 Nm.
Si nos vamos al interior del vehículo, el Mazda CX-60 tiene un enfoque premium, materiales Nappa, madera natural y unos tejidos que evocan a la artesanía japonesa. Incluye una pantalla y una instrumentación digital de 12,3 pulgadas, conectividad inalámbrica y asistente de conducción.
Mazda recorta al Audi Q5
El Audi Q5 sigue en lo más alto del ranking, es la referencia y uno de los pilares del segmento D-SUV premium, y su última generación, con una clara apuesta a la digitalización y una gama mecánica con distintos grados de electrificación.
La variante Q5 ofrece un motor 2.0 TDI de cuatro cilindros con tecnología mild-hybrid que permite portar la etiqueta ECO, con una potencia de hasta 204 CV y un par máximo de 400 Nm, y se acopla a una transmisión automática S tronic de siete relaciones con tracción total quattro de serie.
Las prestaciones son ligeramente superiores a las del modelo japonés en algunos puntos: hace en 7,4 segundos el 0 a 100 km/h y llega a una punta de 226 km/h. Pero en consumo se queda un poco más para atrás, con una media homologada de 5,9 l/100 km.
Audi apuesta para el Q5 por un motor de cuatro cilindros, mientras que Mazda ofrece un motor seis cilindros con mayor par motor. Y pese a ello, Mazda sigue siendo más barato.
Comparación de precios
El Audi Q5 TDI quattro con 204 CV tiene un precio de salida en España de 66.660 euros, un precio razonable, pero por encima de los rivales, en cierta manera, lógico. Por su parte, el Mazda CX-60 parte de un precio de salida de 13.000 euros menos que su rival, 53.900 euros.
Una de las grandes diferencias que no hemos mencionado anteriormente es que el Mazda ofrece tracción trasera, mientras que el Audi Q5 apuesta por la tracción toral quattro de serie. Mazda tiene una versión superior, y por tanto más cara, en la que ofrece tracción total, la variante de 254 CV.
Por tanto, Mazda hace una importante apuesta para competir con el Audi Q5, ofreciendo un vehículo de características similares, por mucho menos dinero. Lo más llamativo, compiten por un diésel, algo que parece de otra época, peor ambas marcas entiende que en el segmento premium, muchas personas siguen apostando por el combustible tradicional por las prestaciones que ofrece, y la normativa actual no supone un impedimento para poder circular con estos vehículos, sobre todo por ciudad. Hay restricciones, pero no prohibiciones. Y si encima, estos coches llevan etiqueta ECO, no hay que preocuparse por nada.





