Resumen de Prueba
Equipamiento
Diseño
Confort
Consumo
Motor
7.8
Notable
Un modelo global de Ford que ofrece un equilibrio único entre un buen precio, unos consumos contenidos para un motor gasolina, un comportamiento excepcional y un equipamiento generoso.
Hace unas semanas invitamos a la sección de pruebas al Ford Focus más potente que la marca del óvalo tiene en la actualidad en su catálogo [Ver prueba Ford Focus ST].
Ya sabéis que hace unos días os hablamos de los modelos más deportivo de Ford y la herencia de las siglas RS pero en esta ocasión os vamos a hablar del Focus asociado a la novedosa motorización 1.0 EcoBoost de 125 cv que en otras ocasiones hemos probado en el pequeño pero recomendable Fiesta Sport [Ver prueba Ford Fiesta Sport]
El Ford Focus estrenará en unos meses un nuevo diseño, integrará la innovadora tecnología de la marca y optimizará sus consumos y sus emisiones, sin embargo, esta motorización seguirá siendo el perfecto reclamo de la marca del óvalo.
Además de confirmar su excelente comportamiento en carretera y mostrar un inconfundible placer de conducción, Ford también vende este modelo como el actual jaque al diésel, sin embargo, ¿será esto cierto?
Diseño exterior
En el frontal nos encontramos un una especie de diseño en V que se extiede por el capó delantero y muere en la inclinada luna. Los faros con proyectores de xenón opcionales montan luz con función de cornering así como luz diurna LED. A diferencia de otros modelos de la competencia, la iluminación no es bi-xenón.
Estos faros se encuentran a ambos lados de una parrilla delgada y horizontal que monta el logo de la marca sí como un perfil cromado. Bajo esta entrada horizontal encontraremos una parrilla en negro brillantes con tres entradas, una trapezoidal y dos triangulares a los lados. En los extremos del deportivo y abombado paragolpes encontraremos unos redondos faros antiniebla con marco cromado.
La parrilla en negro brillante y con estructura en panal de abeja que ofrece la refrigeración necesaria para el gran radiador cuenta con el sistema Ford Active Grille, un sistema que hace que el conducto de ventilación permanezca abierto para refrigerar el motor al conducir despacio, pero se cierra automáticamente al aumentar la velocidad. La posición cerrada mejora la aerodinámica, lo que puede reducir el consumo hasta en un 0,8%.
En la parte inferior del paragolpes encontraremos unas perforaciones a modo de entrada de aire.
Entre el equipamiento de serie u opcional no encontramos los sensores de aparcamiento delanteros.
Las líneas del nuevo ADN de Ford fluyen al resto del vehículo a través de una inclinada luna delantera con sistema Quickclear opcional y a través de unos abultados pasos de rueda. La luna oculta a la altura del retrovisor interior, la novedosa cámara digital delantera opcional Ford Active Vision que impide que nos desviemos del carril, lee las señales de tráfico, controla automáticamente las luces largas e incluso vigila si estamos cansados.
En la vista lateral de nuestra unidad nos encontramos con unos retrovisores con carcasas en color de la carrocería, intermitentes integrados, sistema de abatimiento eléctrico, sistema calefactable y ajuste eléctrico. Los tiradores de las puertas contaban con sistema de acceso key less entry que nos permitían entrar y salir del vehículo sin necesidad de utilizar el mando a distancia.
Nuestra unidad de pruebas equipaba de forma opcional unas ventanillas sobretintadas de privacidad que tienen un coste extra de 200 euros.
Los abultados pasos de rueda acogían unas espectaculares llantas de aleación de 17” que equipaban unos neumáticos Continental ContiSportContact 3 en dimensiones 215/50 ZR17. Estas llantas encierran un sistema de frenos que cuenta con pinzas de freno opcionales en color rojo.
La parte trasera de nuestra unidad de pruebas cuenta con ciertas novedades como el increíble alerón superior del portón del maletero que además integra la tercera luz de freno. Los faros que encontramos a ambos lados del portón cuentan con iluminación LED (luz de posición). En el tirador del portón encontraremos la cámara de estacionamiento que además venía acompañada de cuatro sensores de aparcamiento ubicados en el paragolpes.
En la parte inferior del paragolpes trasero nos encontraremos con los catadióptricos. En la parte baja de estos reflectantes encontraremos unas decoraciones en color negro con forma de difusores.
Nuestra unidad venía pintada en el color Blanco que supone un coste adicional de 180 euros.
Diseño interior
Los diseñadores han explotado al máximo los volúmenes interiores liberados por la arquitectura semi-alta del Focus. Gracias a ello, han podido dibujar un salpicadero muy inclinado y casi simétrico, y desplazar los montantes para ofrecer una visión sin obstáculos.
En el interior hemos percibido un importante acento de calidad. El resultado de la incorporación de nuevos materiales es discutible ya que Ford nos presenta un salpicadero excesivamente novedoso y brillante, lo cual puede ser incómodo para algunos gustos. Pese a esto, todo está perfectamente ubicado, eso sí, echamos de menos unos botones un poco más grandes.
Una vez nos sentemos en el asiento del conductor, nos encontramos con una agradable sensación de confort así como con una sujeción muy razonable. Esta sujeción es proporcionada por los asientos de confección semi-deportiva.
El acceso y la salida (tanto en la parte delantera como en la trasera) del vehículo es confortable y sencillo.
En la parte superior de la consola central encontramos una pantalla a color de 5 pulgadas que puede soportar de forma opcional un sistema de navegación integrado. En la pantalla también se muestran detalles como el sistema de audio, la radio y el manos libres.
En la parte central de la consola encontraremos el equipo de música de la marca Sony que ofrece una calidad de sonido muy buena.
En la parte inferior de la consola central encontraremos el climatizador bizona que dispone de una pantalla monocromo en azul. Bajo el climatizador tenemos el botón de desconexión del ESC así como el sistema de deshielo del parabrisas y la activación de la luneta térmica.
En una correcta posición encontramos la palanca de cambios de 6 velocidades con acabado en cuero y los números reflejados en una inserción plástica en negro brillante.
En nuestra unidad contábamos con un apoyabrazos con compartimento portaobjetos integrado que pese a no poder ajustarse longitudinalmente, cumple su función.


