En temas de motor y en temas de innovación, todo parece haber tomado una dirección concreta, pero algunos se resisten a que el futuro del automóvil esté dominado exclusivamente por la electrificación. Es más, algunos están haciendo todo lo posible para que la combustión, tal y como la hemos conocido hasta ahora, no desparezca del todo, y pueda transistor junto a las nuevas energías a formas más respetuosas con el medio ambiente. Es el caso del diésel, señalado en los últimos años como el mayor responsable de la contaminación y de las emisiones, pero que podría alargar su vida gracias a un invento japonés, con amoniaco.
Desde el país nipón se acaba de presentar el primer motor capaz de funcionar con amoniaco, una fuente de energía alternativa que reduciría de manera drástica las emisiones a la atmósfera y que podría alargar la vida de los motores térmicos en los sectores donde es más complicado que la electrificación pueda prosperar. Por ejemplo, en la industria naval, donde con esta opción se podría estar abriendo la puerta a una alternativa más realista y un transporte por el mar mucho más limpio.
El amoníaco para salvar el diésel
Japan Engine Corporation (J-ENG) ha desarrollado un proyecto que ha dado como resultado el motor 7UEC50LSJA-HPSCR, un motor diseñado para buques y que usa como combustible el amoniaco. El propio motor tiene un doble sistema de combustible capaz de funcionar con amoniaco como con otro carburante pesado, como podría ser el diésel, lo que da lugar a una transición progresiva sin tener que evitar la fiabilidad de la combustión tradicional en casos específicos. Esta tecnología reduce un 90% las emisiones.
Un motor de amoníaco probado
El motor de amoniaco está listo, ya ha supero las diferentes pruebas y certificación, con más de mil horas de ensayo que han permitido optimizar al máximo la combustión, la seguridad y evitar posibles fugas de un combustible que, aunque esté libre de carbono, necesita se tratado de manera muy cuidadosa. A plena carga, el amoniaco alcanza una combustión del 95%, lo que lo mantiene estable en las condiciones más exigentes.
Ya está homologado para su uso comercial, ha recibido la certificación necesaria, y ya se ha instalado en un buque portacontenedores de gas de tamaño medio, que, efectivamente, es alimentado por amoniaco. El primer viaje se realizó el pasado mes de octubre.
Un transporte marítimo más limpio
Además de tratarse de un hito, este nuevo motor propulsado por amoniaco reabre del debate sobre el futuro de la combustión interna. Japón ha presentado una alternativa sostenible que no tiene por qué poner fin a este tipo de combustión, la transforma con el uso de combustible alternativo, sin emitir CO2, lo que demuestra que la combustión se puede producir también con energías renovables y, por tanto, no ser contaminante.
Al hablar del mar y del sector marítimo, la densidad energética no tiene nada que ver, es más crítica y hacen falta soluciones más que eficientes, y esta alternativa parece que lo es, y también podría llevarse a otros sectores
Este motor es una demostración clara de que el diésel, como tal, no tiene por qué desparecer completamente: existen formas de que evoluciones y se sigan pudiendo sacar lo mejor de él sin que eso signifique tener que contaminar.





