En el mundo de los automóviles, el segmento más urbano está siendo conquistado por las opciones eléctricas, y en estos momentos está viviendo uno de los momentos más interesantes en los últimos años. Sin duda, hablamos del segmento donde la electrificación ha entrado con más fuerza, permite moverse por la ciudad con autonomía más que de sobra, no es necesario repostar, y permite moverte por cualquier parte de la urbe, sin tener que preocuparse por las ZBE y permite estacionar gratuitamente en las zonas de aparcamiento regulado. En este sentido hay dos modelos que se han estado disputando ser el eléctrico urbano, uno de Renault y otro de BYD. De hecho, hace unos meses pudimos probar uno de ellos, el Renault 5 E-Tech, un modelo que nos enamoró a primera vista por su diseño retro y que terminó de convencernos al volante por su equilibrio dinámico. Pero el mercado muestra que el BYD Dolphin Surf es más barato y vende más que la marca francesa.
Es el cuarto eléctrico más vendido en nuestro país, 4.181 matriculaciones, por las 4.123 de Renault. Es una distancia corta, pero a tener en cuenta.
BYD Dolphin Surf y su bajo precio
La clave del éxito del BYD Dolphin Surf, y la de la marca en general, obviamente, está en su capacidad para vender a precios mucho más competitivos que la competencia. La versión inicial, la Active, cuesta solo 14.455 euros, algo que se aleja de la concepción inicial de los precios de los eléctricos y que lo convierte en una opción muy atractiva. Y pese a ser tan barato, monta una batería Blade de 30 kWh y puedes recorrer con el vehículo 356 km, que puede elevarse incluso a los 507 kilómetros. Tiene un motor discreto pero suficiente para moverse por la ciudad, de 88 CV y 175 MN, y resulta muy ágil para moverse con el tráfico. Es capaz de pasar de 0 a 100 kilómetros hora en solo 11,1 segundos.
Y el equipamiento, a ese precio, no tiene nada que podamos echar en falta: viene con una pantalla táctil rotativa de 10,1 pulgadas, compatible con Android Auto y Apple CarPlay, incorpora control de crucero y trae sensores traseros. Y si comparamos su precio con la competencia directa, con la misma equitación, hablamos de 10 mil euros menos, casi la mita de precio.
El icónico Renault 5 E-Tech
Cuando pudimos probar el Renault 5 E-Tech la pasada primavera, nos llamó mucho la atención como un coche de sus características podía ofrecer tal personalidad. Está inspirado en el modelo original de los años 70, pero equipado con la tecnología más actual. El vehículo mide solo 3,92 metros y tiene un maletero de 277 litros, una de las mejores cifras del segmento, pero que deja a las claras el principal objetivo urbano del coche.
Ofrece una versión de 150 CV y una batería de 52 kWh homologa que llega hasta los 409 kilómetros de autonomía. Ofrece una conducción variada, cómoda tanto para la ciudad, pero también para moverse por autopista con mucha solvencia. Es uno de los urbanos eléctricos más equilibrados que se pueden encontrar en el mercado.
El problema de Renault no está en el coche, es más que válido y cumple con creces con todo lo que debe ofrecer un urbano eléctrico. Su problema respecto al BYD es el precio, ya que parte de los 31.651 euros, hablamos de casi el doble. Un problema que no es exclusivo de la firma francesa, es un problema de la mayoría de marcas tradicionales, la de competir con el mercado chino, capaz de ofrecer modelos de vehículos, sea cual sea, por mucho menos que la competencia.
De hecho, BYD se ha consolidado en el mercado español tras elevar las ventas en los últimos dos años. Comenzó con una molestia para la competencia, se convirtió en una amenaza a tener en cuenta, y finalmente parece haberse hecho hueco en el mercado. Las marcas chinas han logrado derribar el muro que más les frenaba, el de la confianza, y con los precios tan competitivos que ofrecen, es difícil no sucumbir a ellos.





