- Aston Martin ha pasado de pelear por podios a celebrar que uno de sus coches cruce la línea de meta, y eso retrata el nivel de catástrofe que vive el proyecto de Alonso.
- Fernando dejó a su mujer y a su hijo recién nacido en España para correr en Japón y abrazar al jefe de Honda lejos de las cámaras; el gesto dice más de la situación real del equipo que cualquier comunicado oficial.
- Si estás entre quienes confiaban en que la alianza con Honda iba a catapultar a Aston Martin, los próximos meses van a poner a prueba tu paciencia: las mejoras reales no llegarán pronto y los parches actuales solo sirven para sobrevivir.
- Lo más inquietante es lo que han tenido que sacrificar en rendimiento solo para ganar fiabilidad, y lo que eso implica para el resto de la temporada.
Aston Martin está inmerso en uno de los mayores desastres de los últimos años como escudería, quien lo iba a decir hace exactamente un año, cuando se descubrió que el AMR25 peleaba con Sauber por no ser el peor equipo de la parrilla. Pero un año después, no siquiera pueden pelear con Cadillac, la nueva escudería de la F1, ahora el objetivo es terminar carreras, y eso, por desgracia, es motivo de celebración. Lo más sorprendente es quizá la filosofía con la que se lo está tomando Fernando Alonso, quizá sea la experiencia, el saber que mostrar el enfado que lleva dentro, la frustración, solo complica aún más la situación actual, así que ha optado por el optimismo, y por la conciliación, para así poner de su parte para que se produzca un progreso tan necesario como difícil de visualizar a día de hoy.
Alonso y el rumbo de Aston Martin
Si vemos cómo ha funcionado Aston Martin, el ARM26, en Australia y en China, podemos afirmar que ha habido una evolución en Japón, simplemente, porque por fin, el equipo ha sido capaz de terminar una carrera, solo con uno de sus dos coches. Y es comprensible que se muestren satisfechos por superar el primer gran bache de esta nueva alianza entre Honda y la escudería británica, pero de ahí a que se celebre como un gran éxito, resulta algo completamente incomprensible.
El primero en querer mostrar el apoyo, sobre todo a Honda, pero sobre todo a la escudería, es Fernando Alonso, y más recordando las batallas internas del año pasado, no de hace cinco o seis años, de hace solo unos meses, con Mike Krack. Quizá el de Oviedo ya sabía lo que estaba pasando, si lo sabía él, lo sabían todos los mandamases de la fábrica, pero era él quien lo expresaba.
Para la carrera de Japón, dejó en España a su mujer y as u hijo recién nacido, por el compromiso que ha demostrado por el equipo, por el proyecto, toca arrimar el hombro y mandar mensajes de confianza, y más en el GP de casa de un fabricante que, obviamente, no lo está pasando bien, pero no lo está pasando bien porque ha hecho un trabajo indigno de la categoría reina del automovilismo.
Fernando Alonso logró acabar la carrera, el primer AMR26, y el único, que logra cruzar la línea de meta en las tres carreras de la temporada, y lo primero que hizo al acabar, fue abrazarse con Koji Watanabe, máximo responsable de competición de Honda. Lo hizo sin que las cámaras estuvieran delante, aunque luego se alargó para que la prensa lo captara. Da igual, toca unirse para que este primer paso, sea de verdad el primero de muchos, que llegarán a lo largo de los próximos meses.
La evolución del AMR26
Ya advertíamos de que las soluciones de Aston Martin serían a largo plazo, y que los parches que se vayan introduciendo ahora, para salvar las carreras, no iban a mejorar el coche, sí la fiabilidad, y así ha pasado en Japón. Las vibraciones se han reducido, eso ha permitido que se puedan completar las carreras, una hasta la fecha, y para lograrlo, han tenido que meter piezas nuevas que han aumentado el peso del monoplaza. Es decir, ahora el coche es aún más lento, por lo menos es «fiable» y ha cruzado la meta.
El propio Fernando Alonso reconoció durante el fin de semana que no merece la pena trabajar mucho más en el coche actual, porque cambiará por completo en unos meses. Y eso se traduce que, en este parón de más de un mes por las dos carreras suspendidas, Honda no se quedará de brazos cruzados, alguna solución más incorporará, pero será insignificante. Ya se trabaja en cambiar el motor por completo, pero los nuevos cambios, los de verdad, no se podrán meter hasta, como pronto, el 26 de julio, con el GP de Hungría de F1.
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Probar El BoxLas restricciones del ADUO
Por “suerte” para Aston Martin, las fechas previstas para la intervención del AUDO no cambian, iban a ser cada seis carreras, pero la primera será para después de la cuarta, no cuentan las dos que se suspenden, por lo que las fechas no varían. Es decir, a partir del próximo 3 de mayo, la FIA abre la revisión de los motores para conceder el ADUO a los más rezagados. Desde que la FIA dé el visto bueno a Aston Martin y Honda, tocará confeccionar los cambios del nuevo motor y enviar al organismo los cambios de la unidad de potencia. En caso de ser aprobados, Aston Martin y Honda no podrán incorporarlos hasta la segunda ventana del periodo del AUDO, es decir hasta la carrera del 26 de julio, la duodécima del Mundial que, tras las suspensiones de las dos carreras previstas para este mes de abril Arabia Saudí y Baréin, pasa a ser la décima carrera del campeonato.
Por tanto, aunque Honda tuviera ya la solución, no es el caso, hasta ese día no podría introducirla en el AMR26. Y seamos claros, una vez se instale, el Aston Martin no volará, a partir de ahí, tocará un nuevo proceso de adaptación, de ver cómo se comportar el monoplaza, la aerodinámica… todo, porque el coche aún no se ha probado con toda la potencia liberada, y seguro que eficiente al 100%, no es, ni de lejos. Después de esa carrera llega el parón de verano, así, que habrá que esperar, como poco, a septiembre, para ver una mejoría real en Aston Martin, si es que se produce, porque después de tantos años, es difícil confiar en que todo salga como se cuenta.





