El mundo del automóvil sigue avanzado, con un mercado que parece tener puesta una única dirección, la de la electrificación 100%, un camino largo donde ahora son los híbridos los que dominan el mercado. Las restricciones ambientales son cada vez mayores, y obliga a poner fin a la combustión tradicional, aunque las fórmulas para seguir sacándoles partidos siguen al alza, aprovechando los años que todavía le quedan. En este sentido, está creciendo una solución que no viene acompañada de motores eléctricos, es el GLP (Gas Licuado de Petróleo), y ahora es el Renault Symbioz ECO-G 120 el que apuesta por este tipo de movilidad sostenible.
El Renault Symbioz ECO-G 120 combina gasolina y GLP en un sistema bifuel que ofrece costes bajos, autonomía elevada y etiqueta ambienta favorable para no tener que preocuparse por las restricciones ambientales, protagonistas en los grandes núcleos urbanos.
Renault Symbioz ECO-G
La nueva versión ECO-G del Renault Symbioz tiene como objetivo respetar la normativa ambiental sin tener que renunciar a la autonomía y sin tener que preocuparse por la carga eléctrica de los coches. Tiene un motor de tres cilindros y 1,2, capaz de generar una potencia de 120 CV y 200 Mn de par máximo. Incorpora un sistema que permite funcionar con gasolina o con GLP indistintamente.
Esta tecnología no es nueva en la marca francesa, lleva 15 años desarrollándola, y los Dacia han sido los que más se han aprovechado de ella. La novedad es que llega al Symbioz para reforzar el posicionamiento SUV en el segmento C.
Hay dos depósitos independientes, uno para gasolina y otro para gas, y se combinan de forma automática según la disponibilidad, liberando al conductor de cambiar a uno u otro. Esta optimizado para que aprovecho al máximo cada uno de ellos.
El precio del GLP es menor al de la gasolina, se suele mover en torno a la mitad de precio, eso sí, ahora toca revisar dichos precios por la oscilación que provoca los diferentes conflictos armados del mundo. Eso sí, el coste del kilómetro sigue siendo menor con gas, uno de sus grandes argumentos.
Renault Symbioz y su autonomía
Gracias a la combinación de sus dos motores, el Renault Symbioz ECO-G es capaz de recorrer 1.400 kilómetros con ambos depósitos llenos, gracias a la capacidad de 48 litros de gasolina y a los 50 litros de gas. Este depósito suele ir instalado donde antes iba la rueda de repuesto, manteniendo las medidas originales del vehículo, sin tener que renunciar al espacio.
El consumo es de 7,5 litros cada 100 kilómetros con GLP y de 5,9 litros cada 100 kilómetros con gasolina. Eso sí, con el gas, se reduce de manera drástica las emisiones de CO2, hasta 116 g/km, un 10% menos para un motor similar solo de combustión interna. De esta forma, llevamos un vehículo más ecológico que permite portar la etiqueta ECO de la DGT, pudiendo aprovecharse de todas las ventajas de este etiquetado.
Un SUV familiar con tecnología
Pero el Renault es mucho más que un coche eficiente, es un vehículo pensado para la familia, para el día a día, pudiendo usarse para todo lo necesario al volante. Tiene una longitud de 4,41 metros, situándose así en el segmento C, uno de los más competentes del mercado de la automoción. Ofrece mucho espacio en su interior, y el maletero puede alcanzar los 624 litros, siendo así uno de los más amplios de toda su categoría. Por tanto, como decimos, un enfoque familiar que puede ser determinante.
Los pedidos se han disparado, ya que el Symbioz puede presumir de más de 100 mil solicitudes, gracias a esto último, pero también a la tecnología y la fiabilidad que lleva años demostrando y atesorando la marca francesa.
Destaca el sistema multimedia OpenR Link que funciona con Google, que da acceso directo a Google Maps, Google Assistant o Google Play, siendo de esta forma una opción similar a la que sería la de un teléfono móvil.
Otras de las grandes características es el techo panorámico Solarbay, en el que se puede ajustar manualmente la transparencia y así encontrar el mejor confort térmico y la luminosidad en el interior del vehículo.
El precio parte de los 25.900 euros, un gran precio de salida dado como está el mercado, una estrategia que tiene como uno de los objetivos poner coto a las marchas chinas, donde los precios suelen ser muy inferiores, no es el caso.
Renault Symbioz apuesta por la eficiencia y por cuidar el medio ambiente, pero no lo hace con electrificación, lo hace con gas, una forma de alargar la vida de la combustión interna, ofreciendo a las opciones a los conductores de no tener que preocuparse ni de cargas eléctricas, ni de autonomía, porque gracias a sus dos motores, lo de tener que parar en mitad de un viaje solo será para descansar y para estirar las piernas.





