Los lavados de cara a mitad de la vida comercial de un modelo suelen traer novedades muy destacadas y tal y como os adelantamos en enero, gracias a Autocar, supimos que la marca de la estrella estaba planeando un lavado de cara para la Clase A que lógicamente se extendería a las variantes más potentes.
Además de una mejora en el aspecto que puede ser liviana o muy profunda, las marcas suelen tocar la mecánica, ofreciendo a menudo unos mejorados consumos y algo más de potencia y de par.
Si trasladamos esto al mundo de los “súpercompactos”, nos encontramos con una batalla épica entre Mercedes-Benz y Audi. Mientras que la marca de la estrella lanzó el Mercedes-Benz A45 AMG con 360 CV, lo cierto es que Audi no tardó en plantarle cara con el Audi RS3 y sus 367 CV. Fue en ese momento en el que Mercedes había quedado en jaque, aunque ojo, que el motor de Audi es un pentacilíndrico.
Ahora, gracias a una cuenta de Instagram (@chrissagramola), en la que se había colgada una fotografía bastante sospechosa, han vuelto los rumores sobre la posibilidad de que Mercedes-AMG recupere el liderazgo gracias a una mejora en la potencia.
Tobias Moers recientemente comentó que cuando el A45 llegue al mercado con un aspecto refrescado traerá bajo el capó una versión mejorada del motor 2.0 litros turbo que convertirá al A45 en el más potente de los compactos turbo.
Pese a que insistimos en que la información no es oficial, parece que los rumores se centran finalmente en dos versiones. Por un lado tenemos la versión normal que elevará su potencia de los 360 CV a los 381 CV y por el otro tendremos una variante S con 400 cv.
Presumiblemente el facelift debutará en el Salón del Automóvil de Frankfurt después del verano y entre las novedades, habrá actualizaciones mecánicas, mejoras en el equipamiento y en el diseño.