Si nos pusiéramos a hacer un listado de todos aquellos coches que marcaron un antes y un después en la historia, creo que todos estaremos de acuerdo en que el Ferrari F40 no podría faltar en dicha lista.
Como muchos recordaréis, este deportivo de culto se fabricó desde 1987 hasta 1992. A pesar de que su apariencia, su tecnología e incluso su interior resultan algo espartanos a día de hoy, se trata de un modelo tan atractivo y cotizado (tanto que muchos tendremos que conformarnos con tener una réplica de LEGO) que su precio en las subastas alcanza realmente desorbitados. Claro ejemplo de ello es la última subasta de Coys, donde el pasado 8 de agosto un Ferrari F40 de 1992 superó las expectativas de todos los presentes.
«Fue un coche realmente importante cuando llegó al mercado. Atrajo el interés de todo el mundo y finalmente ha sido vendido a un comprador alemán, seguido de una ronda de aplausos en la sala de subastas.»
La subasta de este modelo, celebrada en el número 43 de la Avenida Oldtimer Grand Prix en Nurburgring, Alemania, alcanzó la escalofriante cifra de 1,12 millones de euros, un precio muy superior al del vehículo original y al del resto de unidades subastadas en el pasado.
Chris Routledge, socio director de Coys, afirmaba que «la cifra registrada por el Ferrari F40 es un notable logro del que estamos muy orgullosos, ya que demuestra una vez más que Coys es una de las principales casas de subastas de Alemania y Europa«.
En cualquier caso, este Ferrari F40 no fue el único modelo subastado. De entre el resto de los modelos allí presentes cabe destacar un BMW 328 Roadster de 1937 que se vendió por 562.000 euros, un Ford GT del año 2000 por 227.000 euros, un Ferrari 360 de 2003 por 182.000 euros y otro precio récord de 145.000 euros para un Lamborghini Espada SII de 1971.

