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Contacto gama Kia Stinger: Una caja llena de agradables sorpresas y diversión

El nuevo Kia Stinger fue uno de los modelos más aclamados en el pasado Salón de Detroit y, desde luego, no es para menos. Basado en el espectacular Kia GT Concept que la marca nos reveló allá por 2011, el modelo ha sido finalmente concebido como una berlina deportiva de corte GT que llega para plantarle cara a los alemanes a su manera. Y digo a su manera porque lo hace con un más que atractivo diseño, unas calidades muy buenas en términos generales -ajustes, calidad de plásticos y disposición de cada uno de los elementos-, una dotación de serie de las más generosas y un…
Diseño/Estética - 9
Calidad de acabados - 8.2
Equipamiento - 8
Habitabilidad - 7.5
Maletero - 7
Gama mecánica - 6.8
Comportamiento - 8.5
Dirección - 8.2
Relación valor-precio - 8

7.9

Notable

La apuesta de alto rendimiento de Kia llega pisando fuerte. Este precioso Gran Turismo llega para demostrarnos que Kia sabe hacer coches para las masas pero también juguetes muy divertidos y cercanos al segmento 'premium'. Para demostrárnoslo, el Stinger luce un diseño rompedor, un habitáculo de calidad superior a sus hermanos de gama, un comportamiento que sorprende en dinamismo y un precio algo por debajo de sus principales rivales.

El nuevo Kia Stinger fue uno de los modelos más aclamados en el pasado Salón de Detroit y, desde luego, no es para menos. Basado en el espectacular Kia GT Concept que la marca nos reveló allá por 2011, el modelo ha sido finalmente concebido como una berlina deportiva de corte GT que llega para plantarle cara a los alemanes a su manera. Y digo a su manera porque lo hace con un más que atractivo diseño, unas calidades muy buenas en términos generales -ajustes, calidad de plásticos y disposición de cada uno de los elementos-, una dotación de serie de las más generosas y un precio bastante interesante si lo comparamos con sus rivales directos.

Si hace unos días estaba en Berlín conociendo el nuevo Kia Stonic, a principios de la semana pasada me desplacé hasta Mallorca para conocer la última revolución del fabricante coreano. Os mentiría si os dijera que no tenía ganas de probarlo, y es que desde la marca coreana pueden presumir de haber hecho las cosas realmente bien en los últimos años. Con más de ocho millones de unidades vendidas en todo el mundo el pasado año, una cuota de mercado del 3% (4,8% en nuestro país) y casi nueve años de crecimiento consecutivo, hablamos de uno de esos fabricantes que ya no le tiene miedo a la competencia en Europa.

El Kia Stinger ha sido concebido para plantar cara a modelos del segmento premium tales como el Volkswagen Arteon, el Audi A5 Sportback o el BMW Serie 4 Gran Coupé, pero hay algo que debe de quedar claro: Kia no está tratando de entrar en el segmento premium, simplemente nos está demostrando de lo que es capaz con un modelo de nicho, y buena prueba de ello es una previsión de ventas de solo 250 unidades de cara a 2018 frente a varios miles de ejemplares que venden sus rivales. Está encasillado en un segmento en el que el valor de marca cuenta, y mucho, así que, ¿qué mejor que dotarlo de todos los valores que la marca defiende?

Si tenemos en cuenta que, con su llegada, el Stinger pasa a convertirse en el buque insignia de la marca, en el modelo más representativo de su gama, no es de extrañar que hayan tratado de crear un Gran Turismo deportivo, moderno y centrado en la conducción que aúne estilo y alto rendimiento con altas dosis de confort y seguridad. Hablamos de un modelo que trata de hacernos cambiar la imagen que hasta ahora tenemos de la compañía y, con ello, ha creado tal revuelo y expectación que no podía asistir a la presentación sin la lupa tras la que se esconde un ojo crítico. Muchos me preguntasteis en redes sociales si el nuevo Kia Stinger está a la altura, si es tan bueno como parece, así que hoy vamos a dar respuesta a todas esas incógnitas. Conozcámoslo al detalle.

Silueta de seductor Gran Turismo

Son muchos los que dicen que el Kia Stinger es una verdadera revolución en diseño y la verdad es que razón no les falta. Te gustará más o menos, pero es totalmente distinto a lo que la marca nos tiene acostumbrados y exuda deportividad por los cuatro costados. Ya desde el prominente capó podemos hacernos una idea de lo que se esconde en las entrañas de este modelo, y es que las tomas de aire que reposan sobre el mismo sí que son una firme declaración de intenciones.

La vista frontal está protagonizada por la famosa ‘tiger-nose’ de Kia, algo más estrecha que en otros modelos de la gama y ornamentada con diversos detalles cromados. Ubicados en el centro de la misma se encuentran tanto los sensores de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción como una de las cámaras del sistema 360º. A ambos lados de la parrilla encontramos unas ópticas de nuevo diseño con faros Full LED direccionales en los acabados más altos de la gama. Además, la firma lumínica LED doble es novedad en el fabricante.

Ya en el paragolpes, llaman la atención las tres entradas de aire, especialmente las ubicadas en los laterales -más conocidas como air curtains-, las cuales cuentan con un bonito embellecedor negro a contraste y contribuyen a mejorar la aerodinámica del Stinger. Tanto las versiones GT Line como GT, están acabadas con detalles de cromo oscuro en el marco de la parrilla “tiger-nose”, en la rejilla inferior, las tomas de aire laterales en el paragolpes y las carcasas de los retrovisores. Estaréis de acuerdo conmigo en que el conjunto de detalles conforma un frontal de lo más agresivo, algo que se puede apreciar esencialmente en el musculoso paragolpes y el sutil splitter delantero.

La vista superior está rematada por un techo solar y una antena de tipo aleta de tiburón, tal y como cabría esperar de un modelo con semejante carrocería de tipo fastback.

La vista lateral es igual de llamativa y seductora, con estratégicos voladizos (el de delante es más corto que el de detrás), esbeltos flancos y una silueta de tipo fastback que atrae miradas a su paso. El dinamismo comienza en los faros delanteros, los cuales se adentran ligeramente en el lateral para introducir un marcado nervio a lo largo de toda la línea hasta poner la guinda del pastel con un sutil spoiler sobre la tapa del maletero. Dicho nervio parece separar el lateral en dos partes diferenciadas, la superficie acristalada en el extremo superior, y la limpia superficie en el inferior.

El Kia Stinger mide 4,83 metros de largo, 1,87 metros de ancho y 1,40 metros de alto. La batalla asciende 2.905 mm y los voladizos delantero y trasero, 830 y 1.095 mm respectivamente. 1.596 mm. La vía delantera alcanza los 1.596 mm y la trasera los 1.619 mm. El coeficiente aerodinámico es de 0,30 Cx.

No menos llamativas son las llantas, disponibles en tamaños de entre 17 y 19 pulgadas. En este caso, hablamos del tamaño superior con neumáticos Continental ContiSportContact 5 en medidas 255/40 R19 Y XL. Los discos de freno Brembo son exclusivos del GT. Tampoco podían faltar las salidas de aire laterales cromadas, las cuales se ubican entre los musculosos pasos de rueda y fortalecen la sensación visual de dinamismo del conjunto. Los retrovisores exteriores, como podrás ver en las imágenes, cuentan con varios acabados, al tiempo que la superficie acristalada no goza de grandes dimensiones, aunque tampoco perjudica en exceso la visibilidad.

Es quizá la zaga la que más polémica esté creando por sus peculiares formas. La inclinada caída de la luna trasera finaliza en un ya mencionado y discreto alerón bajo el que se encuentra una de las principales señas de identidad de este modelo: las ópticas traseras. Ubicadas en los elevados hombros del Stinger, cuentan con tecnología LED, así como con un diseño único y llamativo que se extiende por el lateral. Una vez finalizado el portón, encontramos un marcado paragolpes con dos salidas de aire en el que se integra el sugerente difusor posterior rematado en negro. En él encontraremos dos o cuatro salidas de escape redondas en función del acabado.

En total, hay nueve colores disponibles para la carrocería (blanco, rojo, negro, amarillo y varios tonos de grises y azules), seis de los cuales son exclusivos del Kia Stinger. Para el interior, encontraremos un total de cuatro opciones: negro, gris, marrón o rojo.

Interior de berlina de gama alta

Si el exterior del Kia Stinger te ha sorprendido, el interior tampoco te defraudará. El equipo de la marca ha hecho un esfuerzo adicional en diseño y calidad y el Stinger es completamente diferente a lo que conocíamos hasta ahora. Se han empleado materiales blandos en gran parte del salpicadero, especialmente en las zonas más visibles, con un aspecto muy bueno tanto a la vista como al tacto y unos ajustes logrados que carecen de crujidos o vibraciones. Eso se nota especialmente en las inserciones de aluminio, las cuales no dan esa impresión de ser un simple ‘trozo de plástico decorativo’ que sí vemos en otros modelos.

El puesto de conducción es amplio y cuenta con unos asientos de notable agarre tanto en la banqueta como en el respaldo, con múltiples ajustes eléctricos para encontrar la postura óptima. Todo queda al alcance de la mano y se respira una atmósfera deportiva, algo a lo que contribuyen notoriamente una postura de conducción bastante baja y estirada, un salpicadero elevado o unas salidas de aire y una palanca de cambios con clara inspiración en los Gran Turismo clásicos y la aviación. Parece ser que en Kia han logrado su objetivo, construir una berlina deportiva cómoda, espaciosa y con un plus de calidad en su interior.

Si hay algo que no me ha gustado en términos de calidad es el plástico rígido de la zona central del volante, el cual resulta bastante áspero al tacto y desmerece un poco el conjunto visualmente. Lo mismo ocurre con las levas de plástico, aunque sus dimensiones son buenas.

Tras el volante multifunción de agradable anchura se esconde un cuadro de instrumentos realmente completo que está formado por dos esferas clásicas y una pantalla LCD de siete pulgadas. A la derecha del mismo, encontramos un salpicadero en el que la protagonista es la pantalla de siete u ocho pulgadas del sistema multimedia, cuya interfaz es la ya conocida en el fabricante. Bajo esta, las salidas de ventilación dan paso a los controles del sistema de infoentretenimiento y a un climatizador bizona debajo del cual se esconde un hueco poratobjetos con varias tomas (Aux-In, USB, 12V) y un cargador inalámbrico para el smartphone.

Ya en la consola central vemos la palanca del cambio automático de ocho velocidades junto a dos posavasos. Contiguos a ella se encuentran el selector de modos, el botón del ESP, el freno de mano eléctrico y el botón del Auto Hold; mientras que en una posición más retrasada y bastante atractiva visualmente, podemos ver una tira de botones para manejar los asientos y el volante calefactables, las cámaras o el sensor de aparcamiento. Por último, encontramos un generoso apoyabrazos central con guantera y un pequeño hueco portaobjetos.

Tal y como se puede apreciar de un simple vistazo, el acceso al habitáculo es bastante cómodo gracias a las generosas dimensiones de las puertas, aunque es cierto que en las plazas traseras resulta algo más limitado tanto por ángulo como por anchura de la puerta. En el interior hay espacio para cinco ocupantes, aunque las dimensiones de la plaza central trasera se ven ensombrecidas por un intrusivo túnel de transmisión y un mullido bastante más duro a causa del reposabrazos central. En los extremos, se puede viajar con comodidad, pero una persona de más de 1,80 se daría con el techo al pegar la espalda al respaldo, tanto con techo solar como sin él. Lo recomendable es que viajen cuatro personas para ir realmente cómodos.

El Kia Stinger peca ligeramente en visibilidad trasera a través de la luneta posterior, pero es algo lógico si tenemos en cuenta su diseño de tipo fastback. En cualquier caso, cuenta con cámara de visión trasera de serie -activable incluso en movimiento- y múltiples sensores, por lo que maniobrar con él tampoco es una tarea complicada.

Respecto al espacio de carga, este es inferior al de todos sus rivales, con sólo 406 litros de carga (frente a los 480 litros de un Audi A5 Sportback o un BMW Serie 4 Gran Coupé y los 563 litros de un Volkswagen Arteon). Este cuenta con unas formas bastante regulares y una calidad de tapizados trabajada, incluyendo adicionalmente un doble fondo compartimentado que podemos sustituir por una rueda de repuesto de pequeñas dimensiones. Al abatir los asientos (60:40), el espacio aumenta hasta los 1.114 litros. El portón cuenta con apertura y cierre eléctricos y acceso manos libres.

Poderosos corazones en sus entrañas

Bajo el capó del Kia Stinger hay una gama de tres motores longitudinales turboalimentados, dos de ellos gasolina y uno diésel, el cuál previsiblemente será el de mayor venta en Europa. Hablamos de un bloque turbodiésel de 2.2 litros capaz de generar 200 CV a 3.800 rpm. Su par máximo es de 440 Nm y está disponible entre 1.750 y 2.750 rpm, lo que permite que el coche pueda acelerar de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y alcanzar 225 km/h de velocidad máxima. El consumo combinado es de 5,6 l/100 km.

El motor de gasolina “Theta” de cuatro cilindros turboalimentado y 2.0 litros de cilindrada produce 255 CV a 6.200 rpm y su par máximo es de 353 Nm, disponible entre 1.400 y 4.000 rpm. Permite al Stinger acelerar de 0 a 100 km/h en 6,0 segundos y alcanzar 240 km/h de velocidad máxima. El consumo combinado es de 7,9 l/100 km.

Se puede pedir tanto con propulsión posterior (diésel y gasolina de 2.0 litros) como con la total a las cuatro ruedas (obligatoria en el V6 y opcional en el diésel), aunque siempre en combinación con una caja de cambios automática de ocho velocidades.

El motor más potente del este Gran Turismo es el “Lambda II” de gasolina V6 biturbo de 3.3 litros, con una potencia máxima de 370 CV que llega a 6.000 rpm y 510 Nm de par entre 1.300 y 4.500 rpm. Con este motor, el Stinger puede acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 5,1 segundos, siendo el Kia de producción con más aceleración entre los fabricados hasta ahora. Cuenta con una velocidad máxima de 270 km/h y el consumo combinado es de 9,9 l/100 km.

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Durante el evento tuve la oportunidad de ponerme al volante de las tres motorizaciones, aunque el bloque de 2.0 litros y 255 CV es, a mi parecer, la mecánica más equilibrada y racional de las tres. El diésel tuve la oportunidad de cogerlo únicamente en el circuito de Rennarena y, a pesar de que mueve con soltura al Stinger, no es la mecánica por la que me decantaría en un vehículo como este. Es cierto que resulta suave y silencioso, moviendo con energía a este GT, pero le faltan el sonido, el empuje y el refinamiento del motor de gasolina que querríamos en nuestro juguete.

Respecto al bloque V6 biturbo de 3.3 litros con 370 CV, como os podréis imaginar, mueve con extrema agilidad al Kia Stinger. Cuenta con buen empuje y un sonido realmente bonito, aunque ojo, porque en los modos SPORT y SPORT+ gran parte del mismo nos llega al habitáculo a través del Sistema de Sonido Activo que emula y amplifica el sonido del motor a través de los altavoces del vehículo. Su suavidad es notable y su calidad de rodadura elevada, pero quizás su potencia es excesiva para la gran mayoría de usuarios, algo que, por otra parte, también saca a relucir en mayor medida algunos fallos de la caja de cambios. Ahora hablaré de ello.

Aunque no forma parte de los planes del modelo -del que esperan vender unas 4.000 unidades en Europa-, hay desarrolladas una variante híbrida y una variante eléctrica que no verán la luz si el modelo no cuaja, pero que podrían llegar en un futuro no muy lejano si el coche funciona bien.

El bloque de 2.0 litros y 255 CV es más que suficiente para mover de manera vigorosa los 1.700 kilos que pesa el Stinger. Es suave, empuja de manera contundente y lineal al modelo a lo largo de un amplio rango de revoluciones y, con tracción trasera, es realmente juguetón. Me parece una mecánica equilibrada con la que podremos lograr unos consumos racionales sin tener ausencias de potencia bajo el pie derecho, aunque soy consciente de que para aquellos que se lo puedan permitir, las palabras V6, 370 CV o frenos Brembo son muy suculentas.

El Kia Stinger cuenta con un modo SMART que adapta los componentes a nuestro estilo de conducción, variando entre los modos ECO Y COMFORT, pero echo en falta la presencia de un modo personalizable en el que se puedan ajustar los parámetros al gusto del conductor.

En los tres casos podremos encontrar cinco modos de conducción: SMART, ECO, COMFORT, SPORT y SPORT+. Todos ellos modifican elementos de la suspensión (si cuenta con la de dureza variable), la dirección, el cambio, el sistema de tracción total (en aquellos que lo equipan), el sonido del motor y el acelerador. El salto entre modos es notable, aunque se aprecia más en algunos aspectos como el acelerador o la tracción que en otros como la dureza de la suspensión. Como os podréis imaginar, los dos últimos modos son los más salvajes y los más divertidos.

Por último, quiero hacer mención a la caja de cambios automática de ocho velocidades controlada electrónicamente. Constituye el uso por primera vez en Kia de un convertidor de par con absorción por péndulo centrífugo (Centrifugal Pendulum Absorber CPA) para reducir las vibraciones torsionales en la transmisión y el conductor puede dejar que la caja cambie por si misma o seleccionar las marchas manualmente mediante levas en la parte posterior del volante. Su funcionamiento es bastante bueno a la hora de conducir tranquilos e incluso algo ligeros, actuando con rapidez y suavidad, pero sus carencias comienzan a aparecer a medida que aumentamos el ritmo de marcha.

La palanca de la transmisión automática de ocho velocidades del Stinger no cuenta con un modo secuencial, pero sí con una función Launch Control en los modos SPORT y SPORT+.

Cuando queremos circular enérgicamente o usar las levas, el cambio se muestra lento y, en algunas ocasiones, bastante brusco. Su reacción a los golpes de acelerador no es inmediata y, además, resulta bastante intrusivo en la conducción, ya que su permisividad en las reducciones y en las aceleraciones es bastante limitada, impidiéndonos reducir la marcha o mantenerla engranada fuera del rango de revoluciones que el vehículo considera óptimo. En conjunto, su funcionamiento es bueno y va acorde a las prestaciones del vehículo, permitiéndonos divertirnos con el Stinger, pero los más sibaritas echarán en falta un funcionamiento algo más fino de esta transmisión y, sin lugar a dudas, es la mayor -y probablemente única- pega que se le puede sacar al tren motriz.

Motor2.2 CRDI - 2.0 T-GDI - 3.3 T-GDI V6
Cilindrada2.199 - 1.998 - 3.342 cm³
Potencia200 [147] - 255 [188] - 370 [276] CV [KW]
Par441 - 353 - 510 Nm
Peso1.778 - 1.717 - 1.909 kilos
Dimensiones Lar/An/Al mm4.830 / 1.870 / 1.400 mm
Volumen Maletero406 [1.114] litros
Aceleración 0 a 100 km/h7,6 - 6,0 - 4,9 segundos
Recuperación 80 a 120 km/hN.D.
Velocidad máxima230 - 240 - 270 km/h
Consumo homologado5,6 - 7,9 - 9,6 l/100 km (combinado)
Emisiones CO2 por km147 - 181 - 244 g/km de CO₂
Precio de partida37.900 euros

¿Nos vamos de viaje o nos divertimos en las curvas?

La respuesta es sencilla: no tienes porqué elegir. Es en el apartado dinámico donde más sorprende el Kia Stinger, y es que su puesta a punto en el mítico Nürburgring Nordschlife, se nota. Tuvimos la suerte de poder ponerlo a prueba en el circuito de Mallorca, donde me puse al volante de la versión diésel con tracción total. Sí, lo sé, quizá no fue la decisión más acertada, pero si el modelo menos potente y divertido te sorprende sobre la pista, el resto sólo puede ser mejor aún…

En este entorno es cierto que se aprecian ligeramente las carencias de la mecánica diésel y, sobre todo, del cambio, más enfocado a una conducción cómoda que radical. En cualquier caso, el nuevo Stinger es una caja de sorpresas, porque su aplomo y su paso por curva son realmente buenos. Aquellos a los que les guste correr y busquen la máxima seguridad, deberán decantarse por la versión con tracción a las cuatro ruedas, ya que incluso con el modo SPORT+ activado -que desactiva gran parte del ESP- mantiene el agarre a pesar de provocar al modelo curva tras curva. Eso sí, es el más seguro… pero también el menos divertido.

El Kia Stinger con tracción total es capaz de enviar hasta el 40% del par al eje delantero. En condiciones de máxima adherencia, todo el par se transmite al eje trasero. En este caso, la potencia llega a las ruedas a través de un diferencial autoblocante opcional y está equipado con un control dinámico de par vectorial (Dynamic Torque Vectoring Control).

En función del modo de conducción seleccionado (de los que os hablo en el apartado de las mecánicas), el Stinger es capaz de ofrecernos reacciones totalmente opuestas. En ECO, COMFORT y SMART, no tiene nada que envidiar a las grandes berlinas, con muy buen aislamiento acústico y una calidad de rodadura notable gracias a sus suspensiones. Hablamos de un sistema en el eje delantero independiente tipo MacPherson montado en un subchasis, con muelles helicoidales, amortiguadores de gas y barra estabilizadora. Para la trasera se ha optado por uno independiente de doble triángulo en un subchasis, también con muelles helicoidales, amortiguadores de gas y barra estabilizadora. En los modelos superiores, esta se puede ajustar mediante un selector en dos modos de dureza: COMFORT y SPORT.

Dicho esquema de suspensiones, unido a un chasis bastante rígido de 21 partes, hace que el Stinger se muestre firme curva tras curva y nos transmita seguridad al volante, con cambios de aplomo eficaces -aunque no todo lo rápidos que nos gustaría-, pero también con gran comodidad en carretera, filtrando realmente bien las irregularidades tanto en el caso de los amortiguadores de firmeza fija como en los de dureza variable. Sus frenos son eficaces en todos los casos, pero hay que reconocer que los frenos Brembo de la variante V6 son inagotables, con una dosificación y una eficacia sobresalientes a pesar de la masa y las dimensiones del Stinger. En conjunto, podemos esperar de él unas reacciones y un comportamiento muy nobles, pero también muy divertidos si optamos por la versión de tracción trasera.

Como os digo, esta es la más divertida, la que nos permite jugar un poco más a la salida de cada curva con mayor facilidad de la que encontraremos en sus rivales directos. Además, no es un coche que te lo ponga difícil cuando pasas el límite de adherencia, algo que se agradece cuando llevas casi cinco metros de coche pero, ¿a quién no le gusta que el culito sea un poco juguetón cuando llevas 250 CV bajo el pie derecho? A todo ello se une una dirección bastante buena e informativa, pero al igual que le ocurre al cambio, no es todo lo ágil que querríamos en este tipo de vehículos. A pesar de ello, probablemente la mayor parte de los usuarios que lo conduzcan apenas se percaten de ellos gracias al gran conjunto que es el Stinger.

El Kia Stinger es un verdadero Gran Turismo, un coche para disfrutar de viajes de largo recorrido. No se trata de conseguir una potencia abrumadora, reacciones bruscas y estilo brutal, a costa del lujo, el confort y la elegancia. Con el Stinger no se trata de ser el primero en llegar al destino sino de disfrutar del viaje. Se trata de pasión. Gregory Guillaume, Diseñador Jefe de Kia Motors Europa.

Mucho equipamiento a precios equilibrados

En cuanto a los niveles de acabado, se denominan Style, Xtreme y GT-Line, además del GT exclusivo del V6. Tiene cinco estrellas Euro NCAP y en todos los casos se incluyen los controles de tracción y estabilidad, ABS, EBD, TPMS, 7 airbags (incluido el de rodilla), asistente al arranque en cuestas, barras de protección laterales, cinturones con pretensor y anclajes ISOFIX.

El nivel Style incluye sin coste el climatizador automático de dos zonas, ordenador de viaje, freno de mano eléctrico, volante multifunción forrado en piel, sistema de navegación integrado con pantalla de 7 pulgadas a color, bluetooth, USB, cuatro elevalunas eléctricos, espejos térmicos, apoyabrazos central delantero, llantas de aleación de 18 pulgadas, encendido automático de luces, sensor de lluvia y espejo interior fotosensible.

Otros elementos también de serie son el acceso y arranque sin llave, asiento del conductor eléctrico, lector de señales de tráfico, alerta de cambio de carril, control de crucero adaptativo, frenada de emergencia, aviso pre-colisión, cámara de visión posterior, tapizado en piel sintética, SmartBeam o sensores de parking traseros, entre otros.

El nivel Xtreme añade a lo anterior el techo solar panorámico doble con la parte delantera deslizante, cortinilla eléctrica, tapizado en piel, asiento del pasajero eléctrico, asientos delanteros y traseros térmicos, asientos delanteros ventilados, volante con calefacción, sensores de aparcamiento delanteros, Head Up Display

Los GT-Line se consolidan como la opción más deportiva e incluyen el paquete deportivo exterior con llantas de aleación de 19 pulgadas (salvo diésel), detector de objetos en ángulo muerto y en maniobras de marcha atrás, faros Full LED direccionales, retrovisores cromados, instrumentación con pantalla de 7 pulgadas y sistema de navegación con pantalla de 8 pulgadas.

También sin coste cuentan con sistema de audio Harman Kardon, cámara de visión 360º, cargador sin cables para móviles, portón automático, tapizado específico y pedales deportivos. Por último, el nivel GT, exclusivo del bloque 3.3 V6 Turbo con 370 CV, cuenta además con una tapicería específica.

Llegará el próximo mes de noviembre a los concesionarios y solo un mes más tarde los primeros propietarios ya lo tendrán en sus garajes. Los precios recomendados del Kia Stinger no incluirán descuento promocional ni ventajas si se financia con la marca, pero sí, tres años de mantenimiento gratuito. Son los siguientes:

MotorStyleXtremeGT-LineGT
2.0 TGDI 255 CV 8AT38.90042.65048.150
3.3 V6 370 CV 8AT AWD54.150
2.2 CRDi 200 CV 8AT37.90041.65047.150
2.2 CRDI 200 CV 8AT AWD43.65049.150

Diseño único y diferenciado, muy atractivo visualmente. Interior de calidad superior respecto a lo conocido en Kia (salvo leves detalles), con buenos ajustes y materiales. Postura de conducción más deportiva de lo que cabria esperar. Buena respuesta de todas las mecánicas, mueven al Stinger con mucha soltura y sorprende su comportamiento, especialmente dentro del circuito, siempre con reacciones seguras cuando superamos el límite. Tracción total efectiva y tracción trasera divertida. Consumos aparentemente proporcionados incluso a ritmo elevado (aunque habrá que esperar a hacer una prueba de larga duración). Buen precio con mucho equipamiento si lo comparamos con los premium, y con algunos de ellos no se lleva tantísima diferencia.

La transmisión automática de ocho velocidades no termina de estar a la altura de una conducción puramente deportiva, ya que muestra algunas carencias en suavidad y rapidez. Tanto el acceso como la altura en las plazas traseras es algo limitada para personas altas. El maletero es bastante más pequeño que en sus rivales. El plástico de las levas o el volante podría haberse disimulado bastante mejor.

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