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Contacto Kia Stonic 1.0 T-GDi Tech 120 CV: El B-SUV coreano que busca copar el mercado

El mercado de los SUV lleva varios años creciendo a un ritmo vertiginoso y, dentro de este, hay un segmento que actualmente se está poniendo muy de moda. Basta con echar un vistazo a cualquier medio del motor para descubrir que todas las últimas novedades de cada marca se están centrando en el terreno de los B-SUV. El SEAT Arona, el Hyundai Kona, el Škoda Karoq, el Volkswagen T-Roc, el Opel Crossland X o el Kia Stonic que nos atañe hoy son solo algunos ejemplos del aluvión de modelos que plantará cara a otros modelos ya asentados en el mercado…
Diseño/Estética - 7.6
Calidad de acabados - 6.7
Equipamiento - 7
Habitabilidad - 7.8
Maletero - 7.2
Gama mecánica - 7.5
Comportamiento - 8
Dirección - 7.7
Relación valor-precio - 8

7.5

Notable

Destinado a ser un modelo clave para Kia en uno de los segmentos más novedosos y que más rápido está creciendo en el mercado europeo, el Kia Stonic llega para plantarle cara a modelos como el SEAT Arona, el Hyundai Kona o el Nissan Juke. Estamos ante el modelo con mayor posibilidad de personalización que Kia haya fabricado jamás y destaca por su diseño adaptado al gusto europeo, con unas mecánicas racionales y suficientes, así como unos precios competitivos a pesar de su completo equipamiento.

El mercado de los SUV lleva varios años creciendo a un ritmo vertiginoso y, dentro de este, hay un segmento que actualmente se está poniendo muy de moda. Basta con echar un vistazo a cualquier medio del motor para descubrir que todas las últimas novedades de cada marca se están centrando en el terreno de los B-SUV. El SEAT Arona, el Hyundai Kona, el Škoda Karoq, el Volkswagen T-Roc, el Opel Crossland X o el Kia Stonic que nos atañe hoy son solo algunos ejemplos del aluvión de modelos que plantará cara a otros modelos ya asentados en el mercado como el Renault Captur, el Nissan Juke o el Peugeot 2008.

Con las primeras unidades del Kia Stonic llegando a los concesionarios, desde la marca coreana pueden presumir de haber hecho las cosas realmente bien en los últimos años. Con más de ocho millones de unidades vendidas en todo el mundo el pasado año, una cuota de mercado del 3% (4,8% en nuestro país), y casi nueve años de crecimiento consecutivo, hablamos de uno de esos fabricantes que ya no le tiene miedo a la competencia en Europa. El Sportage ya sentó la sólida base de este crecimiento y, ahora, el Stonic llega para cautivar también a un público más joven, atacando especialmente en diseño, calidad y precios.

No nos confundamos, el Kia Stonic no trata de ser un mini Sportage, sino un rival adicional duro de roer en uno de los segmentos que más rápido está creciendo a pesar de su “juventud”. Diseñado para el mercado europeo y fabricado en Corea, este todocamino compacto comparte plataforma con el Kia Rio y, como podrás apreciar, sus interiores son muy similares, aunque ya te adelanto que en materia de conducción hablamos de conceptos muy distintos. Por ahora, son tres las motorizaciones que veremos en nuestro mercado, dos gasolina y un diésel, a la espera de la llegada de nuevas mecánicas el próximo año. Según previsiones de la marca, se esperan unas ventas de un 60% en gasolina y un 40% en diésel según la tendencia actual del mercado.

Y seguramente una pregunta haya rondado tu cabeza: ¿Qué será del Kia Soul con la llegada del Stonic? Tranquilo, aunque ambos pertenezcan al mismo segmento, como sabrás se trata de dos modelos muy distintos, por lo que no deberían canibalizarse las ventas entre ellos. Por el contrario, modelos como el Kia Cee’d sí que podrían notar una disminución en las ventas al atraerse nuevos clientes al segmento B-SUV. Dicho esto, el fabricante coreano espera vender unos 8.000 ejemplares del Kia Stonic el próximo año pero, ¿cuenta con todas las cualidades necesarias para ser un ganador? Conozcámoslo a fondo.

El segmento B-SUV registra 1,1 millones de matriculaciones en Europa cada año, aproximadamente un 7% del mercado, y está previsto que esta cifra aumente hasta superar los 2 millones de ventas anuales en 2020. Por volumen, se espera que el mercado del segmento B-SUV supere al segmento C-SUV en 2020, cuando más de 1 de cada 10 coches nuevos vendidos en Europa pertenecerán al segmento del Stonic.

El nuevo segmento B-SUV atrae a clientes de todo tipo: un 21% de todos los clientes suben desde coches supermini y otro 15% bajan desde modelos medios de cinco puertas. Los coches como el Stonic también serán de interés para quienes tienen previsto reemplazar su monovolumen compacto.

Personalizable, atractivo, juvenil

No es ningún secreto que los vehículos compactos muestran desde hace algunos años una clara tendencia hacia las amplias posibilidades de personalización. Si el segmento B siempre ha sido un segmento enfocado especialmente a la gente joven, el segmento B-SUV no podía ser diferente, al fin y al cabo, es la última moda. Además, hablamos de un segmento en el que el principal motivo de compra es su diseño exterior, por lo que poner énfasis en este aspecto debería ser sinónimo de acierto.

Es por ello que el nuevo Kia Stonic llega con algunas novedades estéticas respecto a sus hermanos de gama, esencialmente en el apartado de personalización, donde se ofrecen hasta nueve tonalidades para la carrocería (blanco, negro, rojo, azul, gris grafito, gris plata, verde, amarillo y marrón) y cinco opciones bitono para los pilares A, el techo, las carcasas de los retrovisores y el spoiler trasero. En total, se pueden ver hasta 20 combinaciones posibles, las cuales se complementan con cuatro colores interiores y tapicería en tela o símil de cuero.

Todo el conjunto se muestra urbano, alegre y desenfadado, con un frontal presidido por una parrilla tiger-nose más estrecha y baja que en otros modelos de la gama. Bordeada con un perfil cromado, a ambos lados de la misma se ubican las ópticas de nuevo diseño con iluminación diurna LED en su extremo inferior. Por el contrario, para la iluminación principal se ha optado por los faros halógenos, aunque desde el acabado más básico se incluyen tanto las ópticas con iluminación fija automática en giro como las luces antiniebla localizadas en el paragolpes.

En el tercio inferior encontramos una generosa entrada de aire, justo por debajo de la matrícula. En ella se ubican también los sensores y radares del Advanced Driving Assistance Pack que incluye todos los sistemas de asistencia a la conducción. Rematan el conjunto el embellecedor cromado del extremo inferior y las marcadas líneas del capó, las cuales le otorgan el aspecto musculoso que cabría esperar de un crossover.

El Kia Stonic mide 4,14 metros de largo, 1,76 metros de ancho y 1,52 metros de largo, unas medidas en la línea de sus competidores. La batalla mide 2.580 mm y los voladizos delantero y trasero miden 830 y 730 mm respectivamente, aunque lo más llamativo es su altura libre al suelo de 18,3 centímetros, superior a la del propio Sportage.

La vista lateral no es menos llamativa que el frontal, con varios signos de identidad propios. En primer lugar, encontramos unos voladizos realmente cortos que albergan unos marcados pasos de rueda en los que podemos equipar llantas de entre 15 (sólo con el bloque de 84 CV) y 17 pulgadas; una generosa superficie acristalada con posibilidad de oscurecer las ventanillas traseras; unos raíles de techo apodados Dynamic; o dos marcados nervios que van de la parte delantera hacia la zaga poniendo de relieve la horizontalidad de la silueta del Stonic.

Inevitablemente, nuestros ojos tampoco pasarán por alto el contorno plástico inferior que bordea la carrocería para recalcar el carácter crossover de este modelo, un pilar posterior de tipo targa que llama especialmente la atención en las unidades equipadas con pintura bicolor y la peculiar inflexión del protector plástico inferior que parece mandar la fuerza visual hacia la zaga.

Visto desde detrás, el Stonic es claramente reconocible como un Kia. Sus ópticas LED con efecto tridimensional de los acabados más altos forman parte del ADN de la marca, al igual que las marcadas líneas horizontales o el sutil spoiler localizado sobre la luna posterior. Los faros quedan divididos en dos partes por el portón de aceptables dimensiones, el cual culmina en su extremo inferior con el hueco portamatrículas. Bajo este, vemos un paragolpes plástico que alberga los catadriópticos y un protector cromado similar al del frontal.

En él está la salida de escape y los sensores de aparcamiento traseros, mientras que la cámara de marcha atrás se encuentra localizada justo encima de la matrícula, camuflada. Visto desde arriba, el Kia Stonic puede montar opcionalmente un techo de cristal en las versiones que no sean bicolor y la antena es de tipo convencional, una pena teniendo en cuenta lo bien que quedaría una de tipo aleta de tiburón. Y dicho esto, me viene una duda a la cabeza: ¿Para cuando un acabado GT-Line? Le sentaría de maravilla…

Ajustes correctos y muy vistoso

Continuando con el interior, hereda el salto experimentado en diseño y presentación del resto de modelos de la gama Kia. El salpicadero ahora está presidido por una pantalla multifunción tipo tableta con siete pulgadas que además de ser sencilla en su manejo queda muy visible, sin que nos molesten los reflejos o brillos por su enfoque al conductor.

Este sistema de info-entretenimiento estrena funciones como la radio DAB o los muy deseados Mirror Link, Apple Car Play y Android Auto que te permitirán controlar muchas de las aplicaciones del móvil a distancia. La pantalla también sirve para mostrar la imagen de la cámara posterior, si bien la información del sensor la da otra pantalla situada en la instrumentación, tras el volante. Dicha instrumentación puede ser convencional o la denominada “Supervision” con retroiluminación y un toque más actual.

El tacto de los mandos y los botones es el mismo que en otros modelos Kia del extremo inferior de la gama. Sus detalles de ajuste están trabajados para evitar los crujidos o las malas apariencias, además de gozar de un tacto medianamente agradable, pero los plásticos duros y rígidos predominan en prácticamente la totalidad de los elementos y controles. Por lo general, la calidad de realización está a buen nivel, pero es cierto que los plásticos no son tan aparentes al natural como en las imágenes. 

En el interior encontraremos multitud de huecos portaobjetos y, al abatir los asientos, el piso de carga queda totalmente plano.

Para tratar de conseguir un toque más sofisticado, juvenil y diferenciador, hay varios colores disponibles para las molduras decorativas (cuatro en total), al igual que tapicerías disponibles en tela o símil de cuero con detalles a contraste. Respecto al equipamiento, hablaré de él específicamente en el apartado reservado para ello, aunque ya os adelanto que no me ha gustado nada el climatizador monocromo, en los días soleados apenas se ve la temperatura que hemos seleccionado.

Lo más llamativo del habitáculo es que si nos subiéramos al nuevo Stonic sin verlo por fuera, apenas seríamos capaces de apreciar una postura de conducción elevada característica de los crossovers. Y eso a pesar de contar con una altura libre superior a la del Sportage, tal y como he mencionado anteriormente. Es cierto que no vamos sentados tan abajo como en un utilitario, pero tampoco tan altos como iríamos en un SUV, por lo que su conducción, como luego veremos, es muy parecida a la de un compacto.

Respecto a su habitabilidad, hablamos de un interior pensado para cinco ocupantes, con unas plazas delanteras de lo más generoso pero unas plazas posteriores algo angostas para que viajen tres personas. Alguien de estatura media (hasta 1,80 metros) puede viajar cómodamente en las plazas de los extremos, pero la plaza central es bastante estrecha para un viaje de más de 20 minutos. Además, aunque el túnel de transmisión no queda demasiado elevado, la guantera central sí que resulta intrusiva.

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Finalmente, cerraremos este apartado con la capacidad de carga del nuevo Kia Stonic, el cual goza de un maletero que cubica solo 332 litros (por ejemplo, el SEAT Arona alcanza los 400 litros), con formas muy regulares, un acceso generoso, un piso con posibilidad de colocarse a dos alturas e incluso espacio para una rueda de repuesto de emergencia bajo el piso del maletero. Al abatir los asientos (60:40), el espacio de carga puede crecer hasta los 1.135 litros.

Mecánicas razonables y suficientes

El Stonic aterriza en una primera etapa comercial con dos mecánicas de gasolina y una mecánica diésel. Por un lado, nos topamos con el pequeño motor de cuatro cilindros atmosférico 1.2 MPI de 84 CV y 122 Nm como escalón de acceso, exclusivamente asociado a una transmisión manual. Declara un consumo de 5,2 litros a los cien kilómetros, pasa de 0 a 100 km/h en 13,2 segundos y alcanza los 165 km/h.

Por encima se sitúa el motor tricilíndrico turboalimentado 1.0 TGDI de 120 CV y 172 Nm asociado a una transmisión automática de seis velocidades. Declara un consumo de 5,0 litros a los 100 kilómetros, acelera de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos y alcanza los 184 km/h, lo que le convierte en la versión de gasolina más potente. A mediados de 2018 se completará la gama con una variante de este bloque que entregará 100 CV junto a una transmisión manual de cinco relaciones, además de la posibilidad de asociar este propulsor a una caja de doble embrague.

El Kia Stonic se venderá únicamente asociado a la tracción delantera y no podrá tener tracción total ni siquiera en opción, un elemento que por el contrario sí que está disponible en el Hyunadi Kona.

En diésel, la única alternativa anunciada es el cuatro cilindros turboalimentado 1.6 CRDI de 110 CV y 260 Nm que se vende con una caja manual de seis velocidades. Es la alternativa más eficiente de la familia y la que presumirá de los consumos más ajustados, con un consumo de 4,2 litros a los cien kilómetros, una aceleración hasta los 100 km/h desde parado en 11,3 segundos una velocidad punta de 175 km/h.

Para la toma de contacto, tuve la oportunidad de ponerme al volante de esta última mecánica y del bloque de gasolina 1.0 T-GDI de 120 CV. Empezaré hablando del diésel, un modelo equilibrado que parece tener algo más de fuerza que la declarada sobre el papel. Es cierto que con este propulsor no vas a disfrutar de altas dosis de adrenalina (y en realidad con ninguno de las disponibles), pero sus 110 CV y 260 Nm de par son más que suficientes para moverte con la urbe e incluso fuera de ella con soltura y agilidad.

En ciudad no notarás excesivas faltas de potencia salvo cuando circules a bajas vueltas (por ejemplo, a la hora de afrontar una rotonda sin reducir una marcha); mientras que, en autopista, circulando en sexta velocidad, encontrarás una respuesta bastante aceptable al hundir el pie derecho en el acelerador sin necesidad de reducir a quinta. No es un motor vigoroso, pero si una opción recomendable para aquellos que lo vayan a usar dentro y fuera de la ciudad y no quieren que se les disparen los consumos.

Debido a la duración de la toma de contacto, no me resultó posible medir los consumos, pero incluso circulando bastante ligeros por las Autobahn el consumo del diésel se mantenía en torno a las 6,5 litros a los 100 km. En el caso de la versión de gasolina, sí que resultan bastante más elevados. El depósito de combustible es de 45 litros.

Respecto al gasolina de 120 caballos y 172 Nm de par, este se muestra algo más vigoroso en aceleración, pero no tanto en respuesta circulando en sexta por autopista. Es capaz de mover los casi 1.200 kilos del Stonic con agilidad y requiere que juguemos menos con la transmisión por el amplio rango en el que entrega el par. Aun así, oficialmente declara la entrega de par entre 1.500 y 4.000 rpm, pero en la práctica se muestra cómodo en el entorno de las 2.500 vueltas. Para finalizar, quiero señalar que es un motor algo ruidoso al ralentí, aunque es cierto que el sonido no es tan desagradable como otros tricilíndricos del mercado. En cualquier caso, es más suave y discreto que la versión diésel.

 

Respecto a la transmisión, esta cuenta con un tacto agradable en todas las versiones probadas. Está en la línea de lo dicho anteriormente en otras pruebas de modelos Kia, con un escalonamiento y unos desarrollos bastante equilibrados para el conjunto. Además, la ubicación de la palanca es correcta, por lo que la ergonomía del puesto de conducción te resultará bastante convincente.

Motor1.0 T-GDi Eco-Dynamics - 3 cilindros en línea
Cilindrada998 cm³
Potencia120 CV / 88 kW @ 6.000 rpm
Par172 Nm @ 1.500 - 4.000 rpm
Peso1.185 kilos
Dimensiones Lar/An/Al mm4.140 / 1.760 / 1.520 mm
Volumen Maletero332 (1.135) litros
Aceleración 0 a 100 km/h10,3 segundos
Recuperación 80 a 120 km/hN.D.
Velocidad máxima184 km/h
Consumo homologado6,0 / 4,5 / 5,0 l/100 km (urb. / extraurb. / comb.)
Emisiones CO2 por km115 g/km de CO₂
Precio de partida12.919 euros (con descuentos)

Más dinámico que el Rio, pero dentro del asfalto

Al hablar del interior ya os he comentado que la postura de conducción del nuevo Kia Stonic es muy similar a la de un turismo, a pesar de contar con una altura libre superior a la de su hermano mayor, el Kia Sportage. Esto le permite avanzar por caminos forestales de nula dificultad sin riesgo a que los bajos sufran, pero has de tener en cuenta que solo está disponible con tracción delantera y su enfoque no es el de aventurarse campo a través.

Donde más cómodo se siente el nuevo B-SUV del fabricante coreano es sobre el asfalto, tanto dentro como fuera de la urbe. En ciudad, sus dimensiones ajustadas, su facilidad de conducción, sus sistemas de asistencia a la conducción como la cámara de marcha atrás o la visibilidad en todos los ángulos, hacen que sea extremadamente sencillo callejear o aparcar. Circulando por las calles de Berlín, donde tuvo lugar la presentación, incluso giró alguna cabeza a su paso por su llamativo diseño.

Una vez en autopista, tuvimos la oportunidad de probar su aplomo y estabilidad a velocidades algo elevadas, y lo cierto es que el Stonic sorprende tanto en aislamiento del exterior como en calidad de rodadura. Transmite seguridad y sensación de control a la hora de circular ligeros, lo que se complementa con una dirección y unas suspensiones firmes (que no secas o incómodas) para aumentar evitar incómodos balanceos de la carrocería. Puede que el interior sea muy similar al de un Kia Rio e incluso compartan plataforma, pero gracias a algunas mejoras (en los muelles de la suspensión, por ejemplo) el Stonic es notablemente más dinámico y agradable de conducir.

Como os digo, es un coche totalmente válido para llevar a cabo algún que otro viaje en él con comodidad pero, ¿y en el apartado dinámico? Pues los chicos de Kia nos prepararon un pequeño circuito donde poner a prueba la capacidad de su todocamino para enlazar curvas y ya os adelanto que cumple con nota: ni parece un vehículo sobreelevado ni peca cuando se le exigen reacciones rápidas. En el circuito, el Stonic se mostró bastante cómodo, con unos balanceos de la carrocería leves, un buen agarre de los asientos, rápidos cambios de apoyo y una dirección que, a pesar de estar bastante asistida, cumple de forma notable con su cometido, al menos en este primer contacto.

Bien equipado y muy competitivo

En cuanto a los niveles de acabado, se denominan Concept, Drive y Tech. En seguridad todos incluyen ABS, EBD, TCS, ESP, TPMS, múltiples airbags, asistente al arranque en cuestas, luces diurnas por LEDs, faros antiniebla, encendido automático de luces y control de velocidad con limitador.

Desde el Concept también contempla el aire acondicionado, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, volante y pomo del cambio en piel, sistema de sonido integrado con pantalla de 7 pulgadas, USB, bluetooth, Apple CarPlay, Android Auto, barras de techo, espejos térmicos y volante multifunción.

Opcionalmente se ofrece el Advanced Driving Assitance Pack en los acabados Concept y Drive por 650€, que cuenta con sistema de asistencia de mantenimiento de carril, detector de fatiga, asistente dinámico de luces de carretera, sistema de asistencia de frenada de emergencia y panel instrumentos “supervisión“ LCD 3,5“.

El acabado Drive añade a lo anterior el sistema de navegación integrado, cristales sobretintados, paquete cromado interior, puerto USB en plazas traseras, apoyabrazos central delantero, pilotos traseros LED, llantas de aleación de 17 pulgadas (salvo 1.2 MPI que lleva de 15), climatizador automático, sensor de parking trasero y sensor de lluvia.

Por último, el Tech contempla también los pedales de aluminio, espejo interior fotosensible, red de maletero, instrumentación con pantalla LCD de 3,5 pulgadas, alerta de cambio de carril, detector de fatiga, aviso pre-colisión, SmartBeam, acceso sin llave, arranque por botón y tapizado “Colour Package”.

Los precios recomendados incluyendo las promociones actuales (4.181 € en total de ahorro), son los siguientes:

MotorConceptDriveTech
1.2 MPI 84 CV12.91914.37015.670
1.0 T-GDI 120 CV14.67016.12017.419
1.6 CRDI 110 CV15.86917.32018.619

Conducción como un compacto. Buen espacio en la parte posterior para dos personas de 1,80 metros e incluso algo más. Respuesta del motor más qe aceptable en un rango amplio de revoluciones. Facilidad de conducción. Posibilidades de personalización que lo convierten en un vehículo realmente vistoso. Reposabrazos central delantero deslizable. Bastantes huecos portaobjetos para llevar todo a mano. Precios competitivos con los descuentos aplicados. Equipamiento muy completo desde el acabado intermedio.

Plásticos duros y rígidos abundantes, aunque cuentan con buenos ajustes. El maletero es algo pequeño respecto a sus rivales. Los consumos del motor de 120 caballos apuntan a ser algo altos en ciudad. Echo en falta un acabado GT-Line, aunque probablemente terminará llegando al mercado. La transmisión automática no está disponible hasta el próximo año.

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