Hace unos meses mi compañero Luis os contaba que el sedán italiano había dado una vuelta al mítico trazado de Nürburgring y había detenido el crono en tan solo 7:32 minutos, haciéndose con el nuevo récord en su categoría y superando incluso al Porsche Panamera Turbo. Es decir, con esas cifras ya sabíamos que es una mala bestia muy, muy poderosa, pero verle rodar en Nürburgring contra dos grandes como son el BMW M3 y el Porsche 911 GT3 RS no tiene desperdicio.
Como bien sabéis, el sedán deportivo italiano esconde en sus entrañas un potente motor de gasolina 2.9 Biturbo de 510 CV fabricado en aluminio, el cual asegura un rendimiento excepcional: una velocidad máxima de 307 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 3,9 segundos y un par máximo de 600 Nm a 2.500 rpm.