Toto Wolff sonríe porque es un hombre feliz. Su plan de volver a dominar la Fórmula 1 tras un lustro de sequía avanza según lo esperado. En la primera carrera de la nueva normativa, un cuento de hadas para Mercedes. Carcajadas, sin sobresaltos y champán en el podio tras el cómodo doblete de George Russell y Kimi Antonelli. Sus monoplazas no necesitaron apretar en ningún momento, salvo en las primeras vueltas donde el británico se repasó varias veces con Charles Leclerc. Luego se escapó y ahora Mercedes lidera el Mundial. Es cierto que queda todo el campeonato por delante pero, esos rumores asustadizos invernales de dominio de Mercedes, ya se van materializando poco a poco. Son cada vez más tangibles y su dominio podría aburrir.
El equipo de Brackley parece ser el único que sonríe en el paddock. El resto no disfruta ni de lejos. Los pilotos se han alzado a una, excepto Russell, contra el nuevo reglamento y la artificial forma de correr en pista. Los 120 adelantamientos de Melbourne no fueron como los de antaño y hasta Oliver Bearman ha asegurado que se trata de «Fórmula E». El caso es que la mayoría pide a gritos cambios en la gestión de la energía para no depender tanto de ella, hasta Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes. Y esto sorprende. «No he escuchado a ninguno de los pilotos hablar en particular de forma positiva sobre los coches de la generación anterior o decir que eran los mejores coches. Tendemos a ser muy nostálgicos cuando miramos hacia atrás», arrancó el austriaco tras la carrera en declaraciones que publica Racing News.
«Flexibilidad para tomar decisiones»
Se equivoca pues el campeón del mundo Lando Norris, en sus protestas tras lo visto en Australia, dijo que la Fórmula 1 «ha pasado de los mejores coches de pilotar a los peores». Wolff, más allá de ganar sin despeinarse, reconoce que la categoría tiene que tener la mente abierta a cambios: «Claramente, como accionistas en el deporte, necesitamos tener un gran espectáculo, los mejores coches del mundo, los mejores pilotos y algo emocionante para los aficionados. Por eso tenemos que revisar el producto». Ese ‘revisar el producto’ puede tener mucho valor. Más de lo que parece.
Parece que la Federación Internacional ha escuchado las plegarias de medio paddock y los comentarios de Wolff y ha asegurado que revisará el reglamento después del Gran Premio de China de este fin de semana. Es decir, tras la segunda carrera, podría haber modificaciones en las normas para no depender tanto de la energía. «Una perspectiva es la de los pilotos, que es importante, pero Stefano [Domenicali] díria que la única métrica que le importa a él es si a los fans les gusta, eso es lo que tenemos que revisar. Y si necesita ser ajustado, creo que tenemos la flexibilidad en Fórmula 1 para tomar esas decisiones», expone el team principal de Mercedes. Wolff podría perfectamente cerrarse en banda y dejar las cosas como están. A su equipo le va bien, gana con facilidad y podría seguir con poca oposición durante unas cuantas carreras.





