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TMPs

Tu coche podría estar emitiendo una ‘baliza’ sin cifrar: 20.000 coches, 6 millones de señales y rastreo a más de 50 metros

Javier Rodríguez

Por: Javier Rodríguez

Publicado: 08.03.2026 12:00

La digitalización y las nuevas tecnologías han mejorado miles de aspectos de la vida diaria de un sinfín de ciudadanos en todo el mundo. Pero en la otra cara de la moneda, también ha traído problemas importantes de la seguridad. Esto no se escapa al mundo del automóvil, donde los vehículos que solo tenían volante, radio, cuentakilómetros, medidores de gasolina, de agua y de revoluciones, hace años que pasaron a la historia, porque ahora, la digitalización permite controlar todos y cada uno de los aspectos del vehículo. Y esto incluye, poder saber incluso, sin bajarse del coche, el nivel de presión de las ruedas. Esto se logra gracias a los sensores TPMS, uno por rueda, que miden la presión de los neumáticos y envían la señal por radio a la centralita del coche.

Precisamente este sensor y sus señales de radio son las que ahora están en el centro de la polémica, gracias a una investigación que ha demostrado que esta emisión, con equipos sencillos, puede ser detectada desde fuera del vehículo. Lo más peligroso, es que la señal que envía, además de informar de la presión, tiene un identificador único que lo vincula a cada vehículo, lo que quiere decir que, si alguien intercepta esta señal, podría obtener datos precisos del coche, de los neumáticos, fabricante…

Cómo funciona los TPMS

Los TPMS son pequeños sensores que se colocan en la rueda, son parte de la válvula para hinchar los neumáticos. Cada uno de ellos, se debe colocar en cada una de las ruedas, y envía una señal inalámbrica al ordenador central del coche, donde se podrá visualizar la presión del neumático. En caso de una presión baja, saltará un aviso.

Sin embargo, una investigación ha dejado al descubierto que dichos sensores TPMS envían un número de identificación único, es decir, es como si fuera otra matrícula que puede vincularse con un modelo. Cualquier persona con el equipo adecuado puede captar esta señal y volver a reconocer al mismo coche más adelante.

Las señales de los TPMS pueden captarse a una distancia de hasta 50 metros, pueden atravesar paredes y otros vehículos que estén alrededor, y esto facilita que, con pequeños receptores inalámbricos, capturen la información que envían. Y lo dicho, ya que cada uno tiene un identificador único, permite reconocer el mismo vehículo cuantas veces se capte su señal.

Un estudio con más de 20.000 coches

En el estudio se quiso evidenciar la magnitud del problema, así que los investigadores construyeron receptores de radio por valor de 100 dólares cada uno. Los colocaron cerca de carreteras y zonas de aparcamiento, y los resultados no podrían ser más alarmantes, seis millones de señales interceptadas en más de 20 mil vehículos.

«Nuestros resultados demuestran que estas señales pueden usarse para seguir a los vehículos y conocer sus patrones de movimiento», «revelar rutinas diarias, como las horas de llegada al trabajo o los hábitos de viaje».

Falta de regulación

Por el momento, y pese a los evidentes riesgos, la normativa no aborda este problema de seguridad con los dispositivos TPMS, toca revisar la normativa relacionada con la ciberseguridad lo que quiere decir que «sin cifrado ni autenticación, los sensores de los neumáticos siguen siendo un objetivo fácil para la vigilancia pasiva».

Un uso fraudulento de estos sistemas conlleva un riesgo importante para la población. Por ejemplo, en robos, es habitual que se monitorice a las personas para conocer sus hábitos. Con estos dispositivos, se puede facilitar esta tarea, ya que permite obtener información fiable sobre los hábitos de las personas, lo que permite trazar un plan con menos peligro de exposición para los infractores.

Los sensores TPM, así como toda la digitalización y la tecnología que se ha ido incluyendo a los vehículos a lo largo de la historia, han servido para mejorar y facilitar la vida de los conductores. Poder controlar todo desde la pantalla del coche, conocer desde el primer momento el problema que pueda sufrir, una avería, una bombilla fundida, aspectos que han mejorado claramente la vida de los conductores.

La tecnología también ha traído mejoras en la seguridad vial, asistente a la conducción, para no salirse de los carriles, frenadas de emergencia, señalización se distancia de seguridad, cámaras, asistentes para aparcar. Un sinfín de opciones que hacen que conducir sea mucho más fácil, y lo que está por venir.

Pero es importante que se tengan en cuenta los pros y los contras, porque al igual que esta tecnología ofrece cosas positivas, también trae cosas negativas, cosas que en un primer momento pueden pasar desapercibidas, como es el caso de la señal TPM, un elemento que es de gran ayuda para conocer la presión de algo tan clave como los neumáticos, pero que ahora se ha descubierto lo vulnerable que nos hace para quienes quieren utilizar estas señales con fines ilícitos. Toca regular esta normativa y estudiar otros aspectos que, sin darnos cuenta, puede ponernos en peligro.

Javier Rodríguez

Javier Rodríguez

Javier Rodríguez es periodista de motor con más de 15 años de experiencia en medios de comunicación de referencia. Formado en la Universidad Antonio de Nebrija, desarrolló gran parte de su carrera en Atresmedia, donde durante casi una década fue redactor y coordinador de Onda Cero — uno de los grupos de comunicación más importantes de España —, cubriendo actualidad, análisis y grandes eventos del sector. Especializado en automoción y Fórmula 1, combina el rigor periodístico con un profundo conocimiento técnico del mercado del automóvil: electrificación, normativas europeas, tendencias de consumo y la irrupción de los fabricantes chinos en Europa son algunos de los temas que más domina y que más le apasionan. Ha colaborado también con El Independiente y otros medios digitales. En Autonoción es el referente de la actualidad diaria: desde los últimos movimientos en la parrilla de la F1 hasta el análisis de qué coche encaja mejor con la realidad del conductor español. Si hay un reglamento técnico que leer, una ficha de homologación que descifrar o una cifra de consumo que no cuadra, Javier lo tiene claro antes que nadie.

Contacto: info@autonocion.com